A. D. E. N. U.

Asociación de Docentes y Educadores No Universitarios

 
  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
INFORMACION EN : contacto@perceianadigital.com
Home Economía LA ADMINISTRACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS EN LA CONDUCTA DE LOS EMPLEADOS EN LA EMPRESA

LA ADMINISTRACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS EN LA CONDUCTA DE LOS EMPLEADOS EN LA EMPRESA

Imprimir

INTRODUCCIÓN

En este pequeño trabajo se van a plantear diversas consideraciones generales acerca de las actitudes y aptitudes que pueden darse en los empleados en la empresa. Se tratará de responder a diversas preguntas planteadas por lo índices de afluencia y sobre todo de absentismo laboral, sus causas más inmediatas y sus consecuencias posteriores en términos generales. Por último se darán a conocer algunos detalles de las conductas relacionadas con los niveles de satisfacción a la hora del desempeño de una tarea profesional y los alicientes que deben tenerse en cuenta a la hora de que un trabajador rinda satisfactoriamente en su puesto de trabajo, atendiendo a consideraciones personales e interpersonales.

 

CONDUCTA Y ADECUACIÓN DEL CONTENIDO ACTITUDINAL

Para que una organización empresarial funcione de una manera adecuada es conveniente la organización del trabajo que los empleados en dicha empresa han de desempeñar. Para realizarlo con efectividad y seriedad se necesita organizarlo en términos de puestos de trabajo, que sirven para establecer las obligaciones, las responsabilidades y las relaciones interpersonales de los empleados que van a desempeñar el puesto. La división del trabajo por medio de puestos ayuda a la dirección a colocar a las personas que tengan las aptitudes necesarias para cumplir ese trabajo.

Cuando una empresa desea alcanzar sus objetivos propuestos de antemano, en dicha organización se debe ejecutar multitud de trabajos. Éstos pueden variar desde limpiar las áreas de trabajo, archivar documentos, ensamblar partes o inventariar nuevos productos, hasta tomar decisiones gerenciales vitales que afecten a la supervivencia de la organización.

Sólo mediante la ejecución de tales actividades puede desarrollar sus funciones la organización, y sus empleados pueden satisfacer sus diversas necesidades personales e interpersonales.


El trabajo también puede ser ejecutado por las máquinas, que deben ser precisas y eficientes; sin embargo, para la ejecución de algunos trabajos es mejor la mano de la persona, puesto que ésta es más flexible; además existen otras tareas que las máquinas no pueden realizar ni ejecutar.

Los empleados de una organización tienden a tomar diferentes actitudes frente al trabajo, ya que el trabajo no sólo debe de proporcionarle una retribución económica, sino que debe satisfacer sus necesidades más personales, de las que se hablará más adelante.

Es común observar a empleados frustrados en las organizaciones, pues su trabajo no los satisface del todo y sólo lo realizan para subsistir. Cuando el empleado no está satisfecho, puede enajenarse con respecto a él y a la organización. Esta situación de enajenación es una situación en la que el empleado tiene poco o ningún sentimiento de identificación con su trabajo, con la organización o con la sociedad. Es una situación que también puede presentarse entre ciertos grupos de individuos. La enajenación puede llegar a que un individuo busque otro empleo o no realice eficientemente el propio.

La ociosidad se puede ver como un tiempo muerto para los empleados. Se supone que este tiempo muerto se debe dar después de las horas de trabajo. Sin embargo en ocasiones se da en horas laborales y esto baja el rendimiento del empleado. Es preciso supervisar este tipo de conducta y tratar de dar, siempre, algo que hacer al empleado, que lo motive y que le proporciona ilusión y receptividad.

Otra conducta típica en los empleados es la influencia que ejerce en ellos un grupo de compañeros que le den confianza y haga que se encuentre a gusto dentro de la empresa. Por ejemplo, cuando el empleado se encuentra charlando con algún compañero en lugar de estar realizando su trabajo, o cuando, al contrario, el empleado se encuentra motivado por la influencia de algún compañero. La conducta de los empleados es de suma importancia, ya que ésta afecta directa o indirectamente a la organización.


EL ABSENTISMO LABORAL


Como ya hemos mencionado, los empleados de una empresa no sólo deben encontrar en su trabajo una retribución económica, sino también satisfacciones personales más elevadas. Cuando un empleado no está motivado en su trabajo, es natural que se llegue a dar un absentismo laboral nuca deseable. En las organizaciones bien estructuradas se debe tener un margen específico de absentismo, o sea, un número específico de ausencias. Con esto no se quiere decir que esté permitido a los empleados faltar cierto número de veces a su trabajo, sino que la empresa sólo debe permitir que sus empleados se ausenten por motivos que le impidan asistir, tales como enfermedades, accidentes, etc, es decir, situaciones que converjan motivos ajenos a su intención, como problemas familiares serios y otras razones justificadas.

Para corregir esta conducta de los empleados, la gerencia de la organización debe llevar un control personalizado de sus empleados, para controlar sus asistencias y sus faltas al trabajo.

Existen muchas formas de medir el absentismo de los empleados en las organizaciones. Una de ellas es número de días-hombre perdidos por ausencia del trabajo en el periodo x 100 = porcentaje (número promedio de empleados) x (número de días de trabajo). Por ejemplo, si se pierden 600 días-hombre por ausencias del trabajo durante un mes de 25 días laborales programados, en una compañía que emplea 1000 trabajadores, el porcentaje de absentismo entre los empleados será de 2.4%.

El mayor porcentaje de absentismo en las empresas lo tienen los empleados jóvenes y las mujeres porque estos empleados puede que no tengan mucho interés en su trabajo; por ello adoptan esta conducta de no asistir al trabajo. Otra causa son los innumerables problemas personales o familiares.


FALTA DE PUNTUALIDAD Y DURACIÓN EN EL EMPLEO


La puntualidad es el compromiso que tiene una persona para cumplir un trabajo determinado en determinada fecha, hora y lugar convenidos con la organización de una empresa. Muchos empleados no son puntuales a la hora de acabar sus tareas. Cuando esto sucede, es muy dañino para la organización puesto que, si dicha organización está bien estructura y tiene planes de acción, dicha impuntualidad no favorece a que la organización cumpla con sus objetivos en los tiempos previstos. Cuando un empleado es impuntual, las causas pueden ser muchas, ya sea por un exceso de carga emocional o problemas personales más o menos serios. Pero una de las causas es la no satisfacción que encuentra en la realización del trabajo, lo cual se expresa en apatía y total desinterés. Este desinterés es el causante de que los empleados se conviertan en empleados de paso, es decir, trabajadores que sólo trabajan para la organización por un tiempo limitado, y luego piden su renuncia. Este tipo de empleados no son propicios para una correcta organización, ya que posiblemente la empresa haya realizado una inversión en su capacitación, y el hecho de que se abandone el trabajo provoca una pérdida de tiempo y dinero a la empresa.


LA CONDUCTA HUMANA EN LA EMPRESA


Las personas se comportan de maneras muy distintas a las de sus semejantes, o sea, tienen actitudes ante ciertas situaciones diferentes a las de los demás. Sin embargo, la conducta de las personas está muy ligada a la satisfacción se sus necesidades y a la resolución de sus problemas.

Muchas veces la conducta de las personas se ve influida muy directamente por la opinión de las personas que están a su alrededor, quienes de alguna manera, consciente o inconscientemente, los inducen a hacer o dejar de hacer ciertas actividades. Las personas tienden a escuchar a los que los rodean por su necesidad de pertenencia, necesidad que explicaremos más adelante.

La mayor causa de la conducta humana es la satisfacción de necesidades, puesto que ella es el móvil más importante de los seres humanos. Por ejemplo, si una persona no tiene empleo y tiene que mantener a sus dos hijos y mujer, es natural que dicha persona busque empleo y haga hasta lo imposible por conseguir uno, con tal de conseguir satisfacer sus necesidades familiares.


NECESIDADES HUMANAS E INCENTIVOS


Como ya hemos mencionado anteriormente, la conducta de las personas siempre esta orientada a satisfacer necesidades. Éstas se pueden clasificar en:

Necesidades fisiológicas. Son aquéllas que ayudan al cuerpo a estar en un estado de equilibrio físico. Dentro de dichas necesidades entra la necesidad de agua, alimentación, aire, reposo, etc.

Necesidades de seguridad. Son de índole físico y psicológico y su objetivo es hacer sentir al individuo seguro.

El satisfacer esta necesidad favorece que la persona se sienta protegido de los problemas físicos y los de fuerte carga emocional.

Necesidad de pertenencia a un grupo. Las personas necesitan sentirse queridas y respetadas por un grupo en particular. La satisfacción de esta necesidad favorece a que la persona se sienta integrante de un grupo.

Necesidad de estimación. Esta necesidad está integrada por el deseo de ser alguien en la vida, de poseer una motivación de prosperar económica y socialmente y de ser útil en general. En ella se incluye el deseo de auto respeto, de consecución de objetivos, de sabiduría, de independencia y libertad.

Necesidad de autorrealización. Comprende el deseo de auto cumplimiento, o sea la tendencia de sentirse realizado como persona humana.

Estas necesidades deben entenderse más bien dentro de una jerarquía lógica, ya que la más sustantiva o importante serán la fisiológica y la de seguridad, comparable a una pirámide en la cual la base son nuestras necesidades fisiológicas, y así y hacia arriba tenemos las demás, terminando con la necesidad de autorrealización.

Por otro parte podemos encontrar a una persona que esté interesada principalmente en ganar dinero suficiente como para obtener las necesidades básicas y esenciales de la vida. La satisfacción de esas necesidades superiores que esa persona encuentra junto a su familia, con los amigos, etc, recompensan el no haber encontrado la satisfacción en el trabajo.

Las diferencias que pueden encontrarse en un grupo de empleados son tan grandes como las diferencias en intereses, aptitudes y actitudes entre ellos. Como resultado de las experiencias satisfactorias y frustraciones anteriores en la vida del individuo, algunas necesidades se han hecho más fuertes que otras.

Otro factor que contribuye a marcar diferencias es, a mi juicio, es la diferencia de clases sociales. La jerarquización social afecta por sentido común en establecer unas distinciones de motivación y establecimiento de conductas.


ALICIENTES


Debido a esta gran variedad de necesidades y a su naturaleza voluble, los alicientes o incentivos que son satisfactorios para un grupo pueden ser, sin embargo, significativamente contraproducentes para otro en un momento determinado. Los incentivos bien manejados y construidos pueden crear un ambiente saludable de trabajo. Debe tenerse en cuenta que en un individuo se pueden reconocer varias necesidades, en un momento determinado, y la satisfacción de esas necesidades dependerá de que se encuentren presentes varios alicientes o premios en ese momento determinado.


Existen varios tipos de estímulos:


Prestación económica. Este incentivo es muy complejo ya que depende de cada persona. Para algunos puede significar el sustento de su familia, cuando para otros significa prestigio y poder. Pero no debe suponerse que un aumento en el salario traerá un aumento en la producción. Quizás esto se podría llevar a cabo con un cúmulo de incentivos todos relacionados entre sí.


Seguridad. Si bien este tipo de necesidad es distinta en todos los individuos, la satisfacción de la misma puede hacer que los individuos alcancen un desempeño de tareas propicio y satisfactorio. Además si un empleado lograse sentirse seguro en la organización es probable que dirija todo su empeño en tratar de lograr los objetivos de ésta.


Afiliación. Dentro de la organización empresarial esta necesidad puede definirse como la necesidad de pertenecer a grupo en el que el empleado encuentra apoyo y se sienta satisfecho en tu trabajo. Este tipo de afiliación surge en una base completamente informal entre los miembros de una organización. Sin embargo se debe luchar porque la relaciones formales que surgen en la empresa sean tan satisfactorias como las informales.


Estima. La satisfacción de esta necesidad puede cumplirse a través de incentivos que principalmente implican prestigio y poder. La importancia que desempeñan los incentivos de esta categoría se ven muy influidos por los varios grupos que constituyen la organización social, y dependiendo de ésta puede llegar a ser bastante heterogénea .


Autorrealización. Los incentivos de esta categoría se dan cuando se logra tener un ambiente de competencia ocupacional y logro dentro de organización. La competencia ocupacional se refiere a la habilidad del desempeño y los conocimientos por parte del individuo en su materia laboral.


CONCEPCIÓN GONZÁLEZ CALDERÓN

I.E.S. “LA SERENA”, CASTUERA

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla