TURISMO SOSTENIBLE, TURISMO NECESARIO
Que el turismo pasa por ser uno de los principales económicos españoles,
eso ya no parece ser noticia. En el 2.007, el turismo mundial aumento un 6,2%
(898 millones de turismos), de los cuales España fue el segundo principal
receptor mundial por detrás de Francia, pero por delante de potencias como
EE.UU, China o Italia. Pero la tendencia del crecimiento del turismo en España
ha sido menor que la media, si el turismo en España creció el pasado año un
2% frente al 4% de la media, países como Italia o Portugal crecieron mucho
más, con un 7% y un 10% respectivamente. Eso demuestra que debemos
realizar ciertas reestructuraciones en estos sectores. Internacionalmente nos
conocen como la California de Europa, y donde la fórmula de las cinco “s”
parecen un reclamo sufiente: sun (sol), sand (arena), sea (mar), sangría y sex.
Con esta imagen internacional, en España es fácil encontrar cierta fuente
de ingresos rápida en el turismo, especialmente en el de la costa, donde van a
para el 80% de los turistas que llegan a nuestro país. Pero entre las
reestructuraciones que se deberían afrontar sería en de no destruir el medio
que nos rodea, planteándose infraestructuras más acordes con el Medio
Ambiente. Esta masificación de turismo en ciertas zonas, provocará la
destrucción de la fuente de ingresos en un futuro. Es muy cierto que el turismo
es mucho menos perjudicial que otras actividades económicas, además de
intensivo en empleo poco cualificado, pero también es cierto que existen
empresarios sin escrúpulos que no les importa destruir un litoral para cumplir
sus avariciosos objetivos económicos, otro caso donde la economía y la ética
están reñidos.
Como ya he comentado, el turismo tiene importantes efectos positivos
como es el empleo, un salario para que miles de familias puedan vivir. Pero el
turismo también tiene importantes efectos negativo como el aumento del
consumo de suelo, agua o energía, emisión de gases nocivos por los
transportes que favorecen las lluvias ácidas, destrucción de bonitos paisajes al
construir hoteles o edificios dedicados al ocio, la producción de residuos y
aguas residuales,… pero también hay pérdidas sociales, como puede ser la
pérdida de la identidad tradicional de la zona, aumento de problemas sociales
como pueden ser las drogas, el aumento del precio de los inmuebles y bienes y
servicios,… Y es que no nos damos cuenta, un pista de esquí puede haber
afectado a ecosistemas o los litorales al separar el mar de la costa por bloques
de hormigón.
Casi todo el mundo conoce que es Desarrollo Sostenible, concepto definido
en el Informe Brundtlan en 1.987, “desarrollo que satisface las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer sus necesidades propias”. El concepto de turismo sostenible no
apareció hasta 1.991, y aunque tiene distintas definiciones, pero la que más
me gusta es la que realizó la Organización Mundial del Turismo en 1.993 “El
Turismo Sostenible atiende a las necesidades de los turistas actuales y de las
regiones receptoras y al mismo tiempo protege y fomenta las oportunidades
para el futuro. Se concibe como una vía hacia la gestión de todos los recursos
de forma que puedan satisfacerse las necesidades económicas, sociales y
estéticas, respetando al mismo tiempo la integridad cultural, los procesos
ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen la
vida".
Es muy importante que el Gobierno pueda garantizar el la sostenibilidad
económica y medioambiental en muchos sectores económicos, y en este caso
el del turismo, intentando seguir una línea de desarrollo competitiva, como
podría ser compatibilizar el turismo y protección del medio-ambiente, es decir,
asegurar cierta viabilidad de la actividad económica a largo plazo. Pero a parte
del Gobierno, nosotros, las familias, los consumidores, nosotros que somos los
turistas, debemos también concienciarnos de que está en nuestras manos
mantener la estabilidad del medio ambiente, pero para ello deberíamos
cambiar nuestras pautas de consumo y de nuestro tipo de turismo, con el fin de
conservar los recursos naturales y la diversidad ecológica, es decir, que
seamos conscientes de que muchas de nuestras actividades que realizamos en
nuestro tiempo de ocio son perniciosa para el Medio Ambiente.
Pero para llevar a cabo todos estos cambios, es preciso un cambio de
mentalidad, y ello se puede conseguir con educación ambiental. El centro
donde se estudio puede ser el comienzo de una cadena infinita de
informaciones sobre la necesidad de salvaguardar el medio ambiente,
terminando en los centros turísticos informando a los turistas de las
consecuencias de muchas de sus actividades y ofertándoles actividades más
acordes con la preservación del Medio Ambiente. El principio para llegar a ser
una sociedad sostenible es pasar por una Educación Ambiental, es decir, que
se imparta un conocimiento del binomio economía y ecología, favoreciendo
valores y actitudes hasta llegar a una responsabilidad ambiental. Habría que
enseñar, desde los más pequeños, que zonas turísticas tan lejanas como el
Everest, ya comienza a tener problemas con las toneladas de residuos de los
cientos montañistas que han pasado por la cumbre, o las graves repercusiones
que puede tener para Andalucía el gran número de campos de golf que sostiene
con agua, recurso que precisamente no sobra en esta región.
Algunas recomendaciones para preservar los recursos locales, podrían ser
entre otras:
1.- El tratamiento de los envases de los productos, intentar que sean
retornables, que se tenga una planta recicladota o que se imponga un tasa por
su utilización.
2.- Que las nuevas construcciones e infraestructuras se adecuen a la
arquitectura local, así como sus tradiciones.
3.- Por supuesto, medidas para el ahorro de agua, y es que su consumo
crece en los meses de más sequía. Son difíciles las posibles soluciones, pero
por ejemplo fomentar el uso de las piscinas públicas, imponer ciertas
penalizaciones por consumos excesivos, podría ser un comienzo o depurarlas
tras sus usos para el riego de los jardines (práctica muy utilizada en Benidorm)
4.- El ahorro de energía, con medidas como el calentar el agua con paneles
solares, sustituir a los aires acondicionados con correctos aislamientos
térmicos y ventiladores o promover los tranpostes público, lo que además
reduciría la emisión de CO2 a la atmósfera.
5.- Promover excursiones acordes con el medio ambiente en lugar de las
contaminantes y ruidosas actividades de las motos acuáticas o quads.
Es cierto que ninguna zona quiere perder la oportunidad de enriquecerse
con el turismo, y la idea no es que éste desaparezca, sino que eduque para que
podamos llegar a un turismo más acorde con el mundo en el que vivimos,
preservando nuestros recursos naturales y los distintos ecosistemas que nos
rodean. Debemos entender las consecuencias de las prácticas turísticas, y que
por ejemplo Benidorm, donde en verano se llegan a concentrar más de un
millón de personas en apenas 10 kilómetros de costa, puede ser más
sostenible que si los mismos turistas acapararan varias docenas del litoral.
Juan José Cabello Cubero
DNI 33.974.601-J - Licenciado en de Economía



