LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA DE ESPAÑA
Resumen:
En los últimos meses parece haber quedado claro que España es un país
totalmente dependiente de energía del exterior, y especialmente del petróleo
que llega a ser la mitad de nuestras necesidades, especialmente en
transportes.
Contenido:
Por ello sumo un país excesivamente vulnerable a los cambios de precio
de los hidrocarburos, por lo que el precio del barril de Brent se ha convertido
en un asunto muy importante para nuestro porvenir económico. Hay que
recordar, que las crisis económicas más cercanas en el tiempo, se produjeron
por anteriores aumentos del precio del petróleo, sino recordar las cirsis de
1.980-82, la de 1.991-93 o la de 2.001-02. Aunque nuestras economía puede
soportar que el precio del petróleo supere los 100 dólares/barril tal, hay otros
factores a los que se puede repercutir, es decir, un aumento del petróleo
produce inflación, para combatir la inflación, la principal herramienta del
Banco Central Europeo es la tasa de interés, por lo que un aumento de la tasa
de interés puede producir una crisis financiera a causa de las hipotecas
concedidas con nuestro boom inmobiliario, si ha ello le sumamos la inflación
de los alimentos de los últimos meses, la situación puede llegar ser alarmante
si no se toman las políticas estabilizadoras adecuadas.
Pero el mayor problema, es que al entrar en la Comunidad Europea,
cedimos muchas de la herramientas económicas al Banco Central Europeo, y
éste no las utiliza según los datos macroeconómicos tan sólo de España, sino
tomando los datos del resto de países, es decir, es como si invitásemos a casa
a doce personas a cenar, seguramente habrá quien sea alérgica a los
langostinos o a quien no coma carne por ser vegetariano, pero es imposible
adaptar un único menú para agradar a todos los comensales.
La dependencia energética de España en los últimos años a crecido de
media por encima de la tasa del resto del mundo y de Europa. Para dar algunas
cifras, en los últimos diez años la dependencia energética española ha crecido
a una tasa del 3,5% anual, mientras que la del resto del mundo se ha situado
en torno al 1,8%. Además, en los últimos años se ha introducido otro
importante combustible, el gas natural, desde 1.993 nuestra dependencia ha
crecido un 275%, situando nuestra dependencia exterior de un 16%, sumada al
53% del petróleo, representa el 70% del total de las energías utilizadas, media
más alta que muchos países de la OCDE que no superan el 65% de media y del
resto del mundo que no llega al 61%.
En España apenas tenemos yacimientos importantes, del total que
consumimos tanto de petróleo como de gas natural, más del 99% es importado.
Comparado a Europa, son cifras bastante preocupantes, la dependencia
europea del petróleo es de un 75%, y el gas que importa supone un 50% de su
consumo. Una cifra que demuestra que nuestra economía es demasiado
vulnerable a los vaivenes de los precios de los combustibles.
La procedencia de dichas materia primas provienen esencialmente de
países en vías de desarrollo y cuya estabilidad política podría ser un problema
en el futuro. De Rusia de importa casi el 13% del total, de Argelia en torno al
12%, de Nigeria, cuya situación política está pasando por más que problemas,
se importa casi un 9% o de Libia un 7%. Nuestros principales proveedores de
petróleo son México (alrededor del 16%), Rusia (en torno al 14%), Nigeria y
Libia (se sitúan en torno al 11%). Nos abastecen de gas principalmente (Argelia
con alrededor del 45%), Nigeria (en torno al 15%), Qatar (supera el 14%) o
Egipto (con casi un 8%). Además de que nuestro principal abastecedor de gas
es Argelia, hay que mencionar que lo hace por el gasoducto Magreb-Europa
Gas y que pasa por Marruecos, por lo que ya no se depende tan sólo de Argelia,
también de una crisis marroquí. Aunque se está a la espera de abrir un nuevo
gasoducto promovido por CEPSA y Sonatrach que unirá directamente Argelia
con Almería. Los socios importadores energéticos con situación políticamente
estable, son Reino Unido y Noruega, pero las importaciones apenas llegan a un
6%.
Hay otras fuentes energía que podrían suplir tales dependencias
energéticas, energías como la eólica o la solar, y de la que ya en España se
están produciendo algunos proyectos, pero parece que no sea a corto plazo
que estas energías puedan suplir al petróleo. Hay proyectos de países
europeos que quieren instalar centrales solares en desiertos del Norte de
África, pero no sólo sería la instalación de tales centrales, también se debe
transportar. Además, hay que contar con la ya consabida inestabilidad política
de estos territorios, además de que parece que a corto plazo no sería
suficiente para un abastecimiento masivo. Hay que contar también, que ni la
energía eólica ni la solar servirían como combustible para el transporte, por lo
que se necesitan otras energías. E los últimos años ha habido grandes avances
en estas alternativas como el biodiesel, pero ello ha generado problemas
inflacionistas en los alimentos al aumentar la demanda de cereales, materia
prima muy importante a la hora de alimentar al ganado o de producir productos
de primera necesidad como el pan.
El panorama no parece muy alentador. Hay países como Suecia, que han
establecido un plan energético para disminuir sus importaciones casi a cero en
el 2.030, para ello se han centrado en la mezcla de biomasa. Otros países
como Reino Unido o Francia, perece tenerlo claro también, están llevando un
política de instalación de centrales nucleares, es una energía algo conflictiva,
pero que los avances de hoy día no parece que pudiera haber escapes. España
tiene un plan de energías renovable y que poco a poco parece cumplirse, pero
que desde la Comunidad Europea aún no se cumplen los objetivos fijados.
Es un desafío al que debe enfrentarse nuestro país. Nuestra dependencia
energética no parece que se pueda disminuir ni a corto ni a medio plazo, pero
sí que debemos enfrentarnos a un reto para que poder suplir parte de esas
importaciones a largo plazo de estos años con nuevas energías y reconvertir
poco a poco las industrias para que el cambio no sea lo menos traumático
posible.
Referencias bibliográficas:
“La dependencia energética y los interesas de España”, ARI Nº 32/2006,
Paul Isbel, Investigador principal de Economía Internacional, Real Instituo
Elcano.
“La dependencia energética de España crece por encima de la media
comunitaria y se sitúa en el 85%”, Revista Consumer, Economía Doméstica.
(Septiembre´06)
“Europa busca no depender del petróleo”,
http://biocombustibles.blogspot.com/2008/01/europa-busca-no-depender-delpetrleo.
html
Juan José Cabello Cubero
DNI 33.974.601-J - Licenciado en de Economía



