Todo estudiante de economía ha escuchado hablar de Milton Friedman, uno de los grandes economistas de la historia y gran intelectual americano. Fue muy conocido, en parte gracias a la fluidez y sencillez de los artículos que escribía podían ser leídos por personas de la calle.
Nació en el núcleo de una familia humilde judía, por lo que tuvo que trabajar desde pequeño para ir costeándose los estudios y poder llegar a la Universidad de Rutgers donde cursó sus estudios de economía en 1929. En 1.938 se casó con la también economista Rose Director, con la que tuvo dos hijos. Más tarde se doctoró en la Universidad de Columbia en 1.946 y se dedicó a la docencia desde 1.946 hasta 1.976 en la Universidad de Chicago, donde enseñó teoría económica. En esta etapa, se convirtió en toda una leyenda. Además, impartió clases en clases en las Universidades de Princeton, Columbia y Stanford. Gracias a sus ideas económicas, fue analista para el Gobierno de Estados Unidos durante las presidencias del presidente Nixon y de Ronald Rigan, además de colaborar estrechamente con el Gobierno británico de durante la etapa de Margaret Tacher. Predicaba que la única manera de sostener la estabilidad política era gracias a la estabilidad económica.
Fue la principal figura de la Escuela de Chicago, defiendo los pensamientos del monetarismo y oponiéndose a los keynesianos. Los keynesianos insistían en la intervención fiscal como base del crecimiento económico, mientras que el monetarismo predicaba todo lo contrario, es decir, defendía el libre mercado.
Entre sus principales ideas para resolver los problemas de la inflación, fue la de controlar la oferta monetaria a una tasa constante y moderada, ello contribuiría a un crecimiento económico sin inflación.
Otra gran contribución de Friedman fue la revisión de curva de Phillips, trabajo de inspiración keynesiana, que “relaciona inversamente niveles de paro e inflación. Considera Friedman que el paro sería voluntario de no ser por la existencia de una tasa de paro natural, la NAIRU (non accelerating inflation rate of unemployment), consecuencia de las limitaciones impuestas por gobiernos y otras instituciones públicas. Un ejemplo de ello es la prohibición de ciertos tipos de contratos. Cuando un gobierno intenta disminuir el paro por debajo de esa tasa natural mediante políticas monetarias muy expansivas, a corto plazo puede conseguirlo. Pero los agentes económicos se acaban dando cuenta de que, si con iguales salarios hay inflación, ven menguada su capacidad de adquisición de bienes y servicios. De tal modo que descuentan ese efecto, y en la próxima revisión de sus contratos elevarán sus salarios al alza, lo que incita a un nivel de paro mayor. Por tanto, no se logra reducir la tasa de paro de partida, y además se produce una variación mayor del nivel de precios. Así, todo intento sistemático por parte de los gobiernos de reducir el paro acaba creando inflación sin resolver el desempleo. Incluso puede haber un punto a partir del cual la curva de Phillips se torne en una curva de pendiente positiva, de tal modo que paro e incremento de inflación estén ligados. Eso sucedió en las crisis del petróleo de los años 70, situación que la teoría keynesiana era incapaz de explicar.”
Su teoría sobre la demanda de dinero fue mucho más completa que otras anteriores, ya que Milton pensaba que “la demanda de dinero es función de la proporción entre la riqueza humana y no humana, el tipo de interés nominal, la inflación esperada, el nivel de precios real, la función de preferencia del dinero ante otros bienes y, naturalmente, de la renta”.
Son innumerables sus aportaciones económicas, y resultado de ello, en 1976 recibió el Premio Nobel de Economía por sus resultados en los campos del análisis del consumo, historia y teoría monetaria y por su demostración de la complejidad de la política de estabilización. En 1980 emitieron una serie de diez capítulos escrita por él mismo y llamada “Free to cose”.
Sin aportaciones de este gran profesor, hoy no podríamos hablar, entre otras cosas, de los bancos centrales y de lo que harán con los intereses, tema tan famoso en la actualidad. Este gran economista y pensador, murió hace poco tiempo de un ataque al corazón, el 26 de noviembre de 2.006 a los 94 años de edad. Tras su muerte su familia pidió que, en lugar de recibir flores o regalos, todas las aportaciones deseadas se destinaron a la Milton and Rose D. Friedman Foundation.Se ha ido uno de los grandes economistas de todos los tiempos y un excelente profesor.
Fuentes: Universidad de Málaga
Juan José Cabello Cubero - Profesor de Economía
D.N.I. 33.974.601-J



