La Eurocopa del 2.008 no sólo se juega en Suiza y Austria, sino que se juega en muchos países, algunos países quieren proyección internacional, otros buscan oportunidad política y otros una gran repercusión económica. Y es que una Eurocopa, y en mayor grado un Mundial, son muchas las consecuencias económicas, políticas y sociales que mueve en todo el mundo, y no sólo a los que les guste el fútbol.
Por todos es sabido las cifras astronómicas que se mueven alrededor del fútbol, todos los equipos quieren hacerse con los servicios de una megaestrella, o como se denomina ahora, de un “galáctico”, no sólo para dar buenos resultados en el terreno de juego, sino también por los resultados económicos mediante la venta de camisetas y por publicidad. Por citar algunos datos, el Real Madrid tiene un presupuesto de más de 240 millones de euros, pagó por Zidane unos 75 millones de euros y cobraba más de 6 millones de euros limpios de sueldo más publicidad. Muchos pensaran que como es posible hablar de esas cifras por saber darle patadas a un balón, pero el sentido económico que se le ha dado fútbol (al igual que en otros muchos deportes y negocios) es que se mueven esas cifras porque sencillamente se generan.
Volviendo a la Eurocopa de fútbol, por hacer un pequeño cálculo, a 45 euros de promedio la entrada a los estadios por ver un partido, con 60.000 forofos en las gradas, supone alrededor de 2,7 millones de euros por partido, más publicidad y televisión, alcanzan cifras astronómicas. Pero no sólo son las cifras por partido, el fútbol mueve masas, y esas masas se desplazan por el fútbol, por lo que serán miles las personas que viajaran a Suiza y Austria esos días, ayudados por las emergentes aerolíneas de bajo coste, además estas personas comen y se hospedan en hoteles, por lo que serán un gran empujón económico para toda la zona y para todas las distintas operadoras de los países de origen por las que se contrataran los viajes. La confianza económica de los países organizadores aumentan en esta clase de eventos, miles serán los empleos que se crearan. Pero no todos son beneficios, muchas personas de distintos países serán las que se ausentaran de su trabajo para poder ver el partido de su selección, lo que hará bajar la productividad de las empresas.
Además, hay otras repercusiones económicas, desde hace algunos años, las empresas de electrodomésticos maquillan o mejoran sus resultados gracias a la venta de televisores, sobretodo en la actualidad los de plasma, y es que un buen partido hay que verlo en un buen televisor. Se calcula que en sólo en Francia, se vendieron en el Mundial de Alemania 300.000 plasmas, mas que lo habitual en las fechas del mundial; Otras empresas que se ven favorecida son las marcas de prendas deportivas, todas verán ascender sus ventas gracias a la equipaciones de las selecciones; Las marcas de cervezas harán su agosto, se calcula que en varios de los países participantes las ventas aumentaran en casi un 100%; Y como no, la repercusión económica en publicidad, cada año se baten nuevos records por anuncios televisivos en los descansos de los partidos, entre otros,…
Muchos son los efectos económicos son los que acarrea un evento deportivo de este calibre, desde nivel microeconómico (familias que aumentarán directamente sus ingresos) hasta a nivel macroeconómico (sobretodo para el país organizador y para el país ganador, les afectará positivamente en su PIB).
Como hemos visto, el fútbol hace mucho tiempo que dejó de ser simplemente un deporte, son muchos los intereses que se mueven alrededor de él, intereses económicos, políticos, sociales,… mueve millones de dólares y de negocios, además de masas sociales. Por ello hay que aprovechar este poder y usarlo con inteligencia, es este caso, y para terminar, los países organizadores, Austria y Suiza, han firmado una carta en Viena para recalcar aspectos ecológicos y sociales, entre otras medidas están instar al uso del transporte público para el ahorro de combustible, la utilización de vasos de usos múltiples en los estadios para dosificar las materias primas, prevenir el consumo de alcohol y para ello se prohibirá su venta en los estadios y además nunca deberá ser, y con diferencia, más barato que el agua o jugos de frutas u otra medida importante será la de controlar la prostitución y el tráfico sexual. Estas y otras medias semejantes, se pondrán en práctica, no sólo por el ahorro que conlleve de materias primas, sino también para la concienciación ciudadana sobre los problemas ecológicos que acarrea a nuestro planeta y los problemas sociales que acompaña a nuestra sociedad.
Juan José Cabello Cubero - Profesor de Economía
D.N.I. 33.974.601-J



