Feudalismo: Un campesino tiene dos vacas, el señor feudal coge la leche que quiere y deja lo justo para vivir al granjero.
Socialismo puro: En este caso, el gobierno te obliga a meterlas en un corral con otras vacas, te obliga a cuidarlas y recibes un vaso de leche.
Fascismo: Un granjero tiene dos vacas, el gobierno al hacer inventario las contabiliza, obliga al granjero a negociar su venta y el Estado distribuirá la leche.
Comunismo puro: El granjero compartirá las dos vacas con los vecinos, entre los vecinos se decidirá quien será el más idóneo para cuidar las vacas y quienes son los más necesitados para recibir más o menos leche, mientras tanto nadie trabaja por lo que nadie recibe leche y las vacas se mueren de hambre.
Dictadura: El granjero es propietario de las dos vacas, el Estado se apropia de ellas y el granjero es encarcelado.
Democracia pura: El granjero tiene dos vacas y los vecinos votan que hacer con ellas.
Democracia representativa: Los vecinos por sufragio, elegirá a una persona que será la encargada para decirle al granjero que debe hacer con las vacas.
Anarquía: El granjero es propietario de las dos vacas. O las vende a un precio que se considere justo o los vecinos lo mataran por probarla.
Surrealismo: El Gobierno obliga al granjero a que las vacas tomen clases de tango.
Capitalismo ideal: El granjero que tenga dos vacas, con las ganancias comprará un toro, se reproducirán, ayudará a que la economía del país crezca, se comprará un rebaño y terminará jubilándose rico.
Burocracia: El Gobierno regulará al granjero lo que le debe dar de comer y a qué horas se deben ordeñar. Se muere una vaca, el granjero la para evitar rellenar formularios, pero lo que consigue es que deba rellenar aún más formulario para encontrar la vaca perdida, mientras la segunda vaca también se muere por no atenderla.
Socialismo burocrático: El granjero dueño de las dos vacas, deberá cuidar las gallinas, y los propietarios de las gallinas deberán cuidar las vacas. Finalmente se repartirán los huevos y la leche según dicte la regulación del Estado.
Capitalismo Americano: El granjero americano es curioso, corriendo quiere sacar beneficio, por lo que vende una vaca, y a la que le queda la fuerza para
que produzca la leche por ella y por la que ha vendido, hasta que se sorprende de que se muera.
Capitalismo europeo: El granjero dispone de las dos vacas, y la UE subvencionará que las ordeñe y que las alimente. Después pagará por lo contrario, para que no la ordeñe. Más tarde sacrificará a una de las vacas y echará la leche de la segunda vaca por la cloaca. Finalmente obligará a rellenar formularios derivados de todo el proceso.
Economía española: El granjero de lo único que se siente orgulloso es de poseer dos vacas.
Economía francesa: Los granjeros franceses son muy listos, tienen dos vacas y se ponen en huelga para que les de el Estado una tercera.
Economía japonesa: La tecnología también llega al granjero japonés, por lo que por medio de la ciencia reducen el tamaño de la vaca 5 veces y hace que produzca 10 veces más, además que durante el proceso han conseguido que la vaca sea portadora de un bonito dibujo animado. Terminará vendiéndolas al mundo entero.
Economía italiana: El granjero italiano dispone de las dos vacas, pero ninguna es de su propiedad, una es de su madre y otra de su suegra.
Economía inglesa: El granjero en cuestión tiene dos vacas, con la mala suerte que las dos están locas!
Economía alemana: El granjero es propietario de dos vacas que dan leche en abundancia y con regularidad. Todo parece estar correcto, salvo que al granjero le gustaría criar cerdos.
Economía rusa: El granjero ruso siempre cuenta en un principio con dos vacas, las cuenta otra vez y tiene 3, tras la equivocación las cuenta otra vez y tiene 6, de pronto para de contar para abrir otra botella de vodka.
Economía suiza: Un granjero puede llegar a disponer de 100 vacas, pero ninguna es suya, cobra por cuidarlas.
Economía india: El granjero que tiene dos vacas, lo único por lo que se rige es por lo que les ordena las susodichas, es decir las vacas.
Economía hindú: El granjero que tiene dos vacas, sencillamente las adora.
Economía latinoamericana: Al granjero latinoamericano parece tener peor suerte, tiene dos vacas y le roban una. Lo denuncia y el Estado crea una Comisión para aclarar los hechos, pero lo único que se consigue es que se establezca un impuesto por posesión de vacas. Son tantos los impuesto que tiene que pagar el granjero, tanto por la vaca que le robaron como por la que aún tiene, que al final tiene que dar a Hacienda la segunda vaca para que le dejen en paz.
Espero que con esta clave de humor, haya servido a los lectores para comprender algo mejor los sistemas económicos y de paso intentar comprender mejor algunas de las mentalidades de algunos países. Había visto este ejemplo navegando por la red y no he podido resistirme a adaptarlo a el presente artículo.
Juan José Cabello Cubero - Profesor de Economía
D.N.I. 33.974.601-J



