Cada vez los jóvenes se emancipan más tarde, es decir, cada vez se tarda más en independizarse. En España tenemos de las medias más altas de Europa, hasta rozando los 30 años no abandonamos el hogar donde crecimos. Pero esa tendencia puede cambiar con las nuevas ayudas que ha presentado el Ministerio de Vivienda y que entrarán en vigor a partir del 1 de enero de este año 2.008
EL Ministerio de Vivienda concederá ayudas a los jóvenes que se encuentren en edades comprendidas entre 22 y 30 años destinadas a sufragar parte de los costes de alquiler de una vivienda. La ayuda consistirá en recibir 210 euros al mes durante un máximo de 48 meses, en total una ayuda de 10.080 euros, más otro préstamo sin interés para cubrir seis meses de aval o fianza, que son otros 600 euros, y 120 euros para el coste financiero del aval, y que sólo podrá pedirse una vez. Otro requisito, es que si el piso es compartido, los 210 euros se prorratearán entre los inquilinos, de forma en que los 210 euros se repartan entre los tres, de esa forma un piso de 600 euros no les saldría gratis. Esto último, puede traer comparaciones entre regiones donde vivir, ya que no cuesta igual el alquiler de un piso en Madrid o Barcelona que en un pueblo de Extremadura, con 210 euros, prácticamente se paga el alquiler en Extremadura, y en Madrid probablemente no cubra casi la tercera parte.
Una forma de garantizar que no haya fraude, las ayudas se ingresarán en una cuenta bancaria donde también se tendrá domiciliadas las mensualidades del alquiler del inmueble. Una vez que se tenga constancia del cobro de dicha mensualidad por parte de la entidad financiera se procederá al ingreso de la ayuda en la misma cuenta bancaria. Las entidades financieras que colaborarán con el Ministerio de Vivienda aún están por definir.
Hay más requisitos indispensables que deben cumplir los destinatarios de estas ayudas como es la renta que generen anualmente. De esa forma, los jóvenes que tengan pensado pedir la ayuda, deberán llevar residiendo al menos cuatro años de forma legal en España y deben ser trabajadores, ya sean por cuenta ajena o autónomos, estar cobrando la prestación por desempleo o ser becarios de algún tipo de investigación, de esa forma el Gobierno se quiere asegurar que los destinatarios de las ayudas dispondrán de recursos suficiente para hacer frente a las mensualidades. Es más, se puede pedir la ayuda, y una vez concedida, se dispondría de tres meses para presentar un contrato de cualquier situación antes citada, pero se deberá hacer constatar que se ha tenido una vida laboral de al menos de seis meses.. La renta, cualquiera que sea su procedencia entre los casos anteriores, no puede superar los 22.000 euros brutos al año. Este límite puede parecer un poco discriminatorio, ya que una persona que gane 23.000 euros brutos al año no puede acceder a tales ayudas, pero sí que le será más difícil acceder al alquiler, ya que los posible futuros caseros preferirán a los jóvenes con ayudas ya que sería el propio Estado el que les pague, con lo que se evitaría una posible morosidad.
Hay otros requisitos para evitar posibles fraudes. En este caso, no se aceptarán los contratos de alquiler entre personas que tenga relación alguna de afinidad o de consaguinidad de primer o segundo grado, es decir padres, hermanos, abuelos, suegros, tíos o cuñados. Pero como toda ley tiene su trampa, se puede dar el caso de alquiler falso, por ejemplo, entre hijos de amigos.
Los aspirantes a ser beneficiarios, entre los documentos a presentar se encuentran el DNI y el número de la Seguridad Social. Además se podrá requerir cualquier tipo de documento que acredite dicha la situación laboral en la que se encuentre. La documentación se aportará a las oficinas de vivienda Comunidad Autónoma que se encuentre el inmueble solicitado, y en el plazo de dos meses se debe resolver si las ayudas son aceptadas o por el contrario rechazadas. La solicitud se puede descargar de la Web del Ministerio de Vivienda, Web que en los primeros días del año ha estado saturada de tantas solicitudes descargadas a la vez. En dicha solicitud deberá constar la dirección y la referencia catastral de inmueble en cuestión.
Otra iniciativa que quiere llevar a cabo el Gobierno relacionada con el alquiler, es la de equiparar un alquiler a la compra de una vivienda para la deducciones en el IRPF con un máximo 9.015 (igual que las deducciones por compras de viviendas) para aquellos declarante que no perciban unos ingresos que superen los 24.000 euros netos o los 28 euros brutos.
Desde luego, aunque parece que puede haber algunas lagunas, la Ministra Carmen Chacón cree que puede ser una medida muy beneficiosa para todos, ya que los jóvenes podrán emanciparse antes y a la vez se podrá residir en inmuebles que antes se encontraban en situación de abandono, viviendas que cada día crece en número ya que son muchos los propietarios que se mudan a urbanizaciones en la periferia dejando su vivienda sin habitar. Pero en definitiva, las Comunidades que de verdad se beneficiarán serán aquellas donde el alquiler de la vivienda no sobrepase por mucho los 210 euros. Si tomamos como referencia esta cantidad en un Madrid, por citar una ciudad, el alquiler restante sigue siendo bastante caro, siendo asequible si se juntan varios jóvenes para ocupar un piso, careciendo de esa forma de independencia. De esa forma, tal vez se podría reforzar esta medida con ampliar el parqué público de viviendas y, sobretodo, disminuir los plazos de desahucios de inquilinos por faltas contractuales, para que de esa forma los propietarios de los inmuebles dejen sus miedos y pongan sus viviendas en alquiler. Mientras más vivienda ofertadas, más se podrán contener los precios de los alquileres.
Desde luego seguramente se recibirán miles de solicitudes, el Gobierno calcula que 360.000 solicitudes aproximadamente para unos 180 contratos de alquiler, y el colapso de la Web del Ministerio de Vivienda así lo demuestran, pero es que para un joven mileurista, 210 euros son bastantes euros. Creo que la idea en definitiva es muy buena, pero tal vez se podría mejorar retocando aún algunos matices.
Juan José Cabello Cubero - Profesor de Economía



