De esta forma, las administraciones públicas, empezando por la educativa, y concienciadas por la importancia que tiene para la sociedad poseer ciudadanos emprendedores, están comenzando a potenciar y a desarrollar estrategias para intentar influir en todos aquellos aspectos no vinculados directamente a la personalidad, intentando fomentar el aprendizaje de habilidades sociales y empresariales necesarias e intentando ayudar cada vez más a los jóvenes que poseen una idea. Así, y a modo de ejemplo, tenemos asignaturas, como la recién creada Empresa Joven Europea para alumnos de 3º de ESO, tenemos organismos dedicados a sacar ideas adelante realizando y financiando con un alto porcentaje los proyectos, tenemos la creciente implantación de los microcréditos, …
A continuación vamos a desgranar un poco cada uno de los cuatro factores que acabamos de mencionar que influyen en la capacidad emprendedora.
1.- En primer lugar nos encontramos con los ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD, dentro de los que podemos destacar los siguientes:
Ø Confianza en las posibilidades personales y en la propia idea
Ø Espíritu valiente e innovador
Ø Autodisciplina
Ø Mentalidad abierta
Ø Ambición serena
Ø Capacidad para asumir ciertos riesgos
Ø Capacidad para la toma de decisiones
Ø Tenacidad
2.- En segundo lugar, podemos situar las HABILIDADES DESARROLLADAS, destacando las siguientes:
Ø Capacidad de organización y negociación
Ø Facilidad para la comunicación interpersonal
Ø Independencia
Ø Actitud positiva que permita sobreponerse a los fracasos parciales que pudieran producirse
Ø Actuar con responsabilidad y con respeto hacia los demás
3.- Tercero, pero no menos importante que los dos puntos anteriores tenemos, la FORMACIÓN Y/O EXPERIENCIA CON QUE CUENTA la persona emprendedora, dentro de las cuales destacaremos:
Ø Contar con conocimientos técnicos o cierta experiencia en el sector
Ø Observar el mercado y estar dispuestos a una rápida adaptación de la empresa, si fuera necesario
Ø Flexibilidad y disposición a un aprendizaje continuo
4.- Y, por último, tenemos que fijarnos en los APOYOS DEL ENTORNO EN QUE EL EMPRENDEDOR ESTÁ INSERTO:
Ø Aprovechar los recursos que se ponen a disposición por parte de las instituciones
Ø Apoyo familiar y social
Ø Búsqueda de colaboradores y delegación de responsabilidades
Por tanto, y como conclusión, deberíamos indicar que no sólo hacen falta grandes y buenas ideas de negocio, sino que debemos contar con personas emprendedoras, y que éstas no sólo nacen, que las hay, sino que también se pueden y se deben hacer, a base de educación, formación y esfuerzo, no sólo personal sino también de las administraciones.
Por último, y para terminar, todos aquellos que tengan curiosidad en saber si son o no buenos emprendedores, o mejor dicho, si poseen o no buenas capacidades emprendedoras, pueden realizar cualquiera de los muchos test auto-evaluables que aparecen en la red, y que podéis encontrar fácilmente con cualquier buscador.
Mª Carmen Gómez Antúnez
DNI nº 79 258 366 K
Licenciada en Derecho



