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LA IDEA DE NEGOCIO

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Para comenzar una actividad por cuenta propia, para crear tu propia empresa, lo primero que debes tener es una idea, y no una idea cualquiera sino una que te encandile, que te emocione, que creas en ella, y así, si tras los necesarios estudios previos es viable, seguro que la llevas adelante y que por muchos obstáculos que encuentres en el camino sabrás solventarlos.

 

La idea de negocio es el punto sobre el que gira todo proyecto empresarial. Disponer de ideas sólidas, bien definidas y compatibles con el futuro entorno y mercado de la empresa, incrementa las posibilidades de éxito.

Las mejores ideas, no tienen porqué ser rompedoras, extravagantes, revolucionarias, super-novedosas, … sino que a veces la idea más sencilla es la que espera el mercado en su inmensa mayoría, encontrarla es lo que nos llevará al éxito. A nuestro alrededor vemos cómo la mayoría de las empresas ofrecen los mismos productos, y que la competencia entre ellas es feroz, su futuro pues, estará en hacer que su empresa y su producto se diferencie del resto, en ocasiones la diferencia es la calidad, el precio, el dar mejor servicio que la competencia, … Debemos, por tanto, buscar ideas a ser posible novedosas, estudiar los gustos de la gente, detectar insatisfacciones que podamos cubrir con nuestro producto o servicio, diferenciarnos de nuestros posibles competidores y después, cómo no, analizarlas desde una perspectiva empresarial.

 

Las fuentes de la idea de negocio, o lo que es lo mismo, el origen de las ideas o proyectos que se convierten en empresas de éxito, están basadas en los cambios derivados de la experiencia (derivados de la propia vida personal o profesional), o bien, basadas en los cambios sociales. Podemos decir por tanto, que es fundamental observar los cambios que se producen en el entorno empresarial, económico y social.

 

Podemos distinguir las siguientes fuentes:

 

-         Fuentes basadas en los cambios derivados de la experiencia

. Lo inesperado

. La incongruencia

. La necesidad de un proceso determinado

. Cambios en la estructura de la industria o del mercado

. La demografía

. Cambios en la percepción de la gente

. Los nuevos yacimientos

 

         -  Fuentes basadas en los cambios sociales

. Cambios en la renta per cápita

. Cambios en el nivel educativo

. Cambios en el tiempo libre

. Cambios en la esperanza de vida

. Cambios en la actividad laboral de la mujer

. Cambios en la forma de vida, la soledad

. Cambios en los miedos de la población

. Cambios en el mercado de trabajo, aumento del desempleo

. Cambios en el entorno energético

. Cambios en el entorno económico de la empresa. Europa

 

Como habéis podido observar, con la simple lectura de los cambios que aparecen en la lista anterior, se nos vienen a la cabeza multitud de empresas de enorme éxito que han surgido en los últimos años basadas en los mismos, como son las empresas de trabajo temporal o las basadas en el teletrabajo (todas ellas surgidas del cambio en el mercado de trabajo, aumento del desempleo), empresas basadas en  la producción de energías renovables (cambios en el entorno energético), empresas de seguridad privadas (cambios en los miedos de la población), multitud de empresas dedicadas a los deportes de riesgo y aventuras, agencias de viajes (cambios en el tiempo libre, la renta per cápita, …), empresas dedicadas al acompañamiento o cuidado de personas de la tercera edad (nuevos yacimientos de empleo, cambios en la forma de vida, la soledad, …), etc., etc.

 

Una vez que tenemos un conjunto de ideas bien definidas, debemos chequearlas, a fin de ir eliminando las que son claramente irrealizables. Este chequeo, consiste en contestarse a una serie de cuestiones, como:

 

. ¿Existe ya este u otro producto/servicio semejante?

. ¿Qué recursos precisaría para poder poner en marcha esta idea?

. ¿Dispongo fácilmente de dichos recursos?

. ¿Qué volumen podría absorber el mercado?

. ¿Los beneficios esperados justifican la inversión y el sacrificio?

. ¿Costaría mucho dar a conocer el nuevo producto?

. ¿Realmente la gente apreciaría su utilidad?

 

Con respuestas concretas y adecuadas, desecharíamos las ideas más débiles y las que resulten elegidas, las deberemos someter a estudio para determinar su viabilidad. Por tanto, tendremos que estructurar la idea, justificarla empresarialmente proyectándola como si fuésemos a ponerla en marcha, sabiendo que cuanto mejor y más exacto sea este estudio menores posibilidades de fracaso tendremos.

 

Una vez decantados por una idea inicial de negocio, debemos someterla a un estudio pormenorizado, este estudio consiste en la elaboración de un Plan de Empresa, y tras éste podemos decidir abandonar el proyecto por falta de confianza, modificar la idea inicial por otra mejor, o bien, si el resultado es que nuestro proyecto es viable deberíamos ponernos manos a la obra y comenzar con la puesta en marcha del mismo.

 

 

 

 

Mª Carmen Gómez Antúnez

DNI nº  79 258 366 K

Licenciada en Derecho