Afinsa contaba en 2.005 con más de 100 oficinas y 2.600 empleados que habían captado más de 175.000 clientes, y obtenía unos beneficios netos contabilizados de 51 millones de euros. Por su parte, Forum Filatélico, poseía 202.000 clientes y tenía 128 empleados y 1,245 agentes comerciales, obteniendo unos beneficios de más de 84 millones de euros. Entre ambas han podido estafar más de 5.000 millones de euros.
Recuerdo que unos meses antes llegó a mi casa uno de los agentes de Afinsa, me prometieron unas rentabilidades altísimas y difíciles de creer tan sólo por comprar en unos sellos que jamás iba a ver, pero que ellos me decían que estarían en una caja fuerte custodiados por ellos. Me enseñaron las revalorizaciones de los sellos en los últimos años, y todo parecía un cuento de hadas. Mi pregunta fue sencilla a este agente, si tantas rentabilidades dan los sellos, ¿Porqué repartir esas rentabilidades conmigo? Lo primero que pensé fue que si era una empresa tan grande como me quería hacer demostrar, tendrían suficiente dinero para comprar ellos mismo los sellos y no tener que pedir “dinero prestado” para acceder a estos. A los pocos meses salió la noticia, confiscadas todas las cuentas de ambas empresas, le acusaron de delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales,insolvencia punible, administración desleal y falsedad documental.
El sistema de estafa se basaba en un sistema piramidal. Estos sistemas consisten en captar inversiones en el momento actual, para poder pagar los intereses que prometieron a los clientes antiguos. Para estos casos, intentaban captar a pequeños ahorradores que invertían cantidades a partir de los 300 euros, con un interés variaba desde el 6% hasta el 20% según revalorizaciones de los sellos, sobretodo por la antigüedad. De esta forma, si todos los clientes reclamaran todos los fondos, no habría dinero suficiente para poder hacer frente a la posible demanda llegando a una quiebra real. Todo ello ha originado en España la mayor estafa de la historia, y todo ello pagando impuestos y funcionando como cualquier empresa comercial.
Se escondían tras una forma jurídica colectiva, por lo que según la ley no estaban obligadas a la supervisión a las que son obligadas las entidades financieras, ni sus depósitos garantizados ya que son presentan como intermediadoras en la compra de activos, en este caso bienes tangibles como los sellos. Estos sellos, se encontraban, siempre presuntamente por ahora, sobrevalorados y cuando no falsos, por lo que las transacciones financieras que se realizaban no eran transacciones filatélicas como tal, sino que con los fondos más recientes, se supone que por la compra de unos sellos sobrevalorados o falsos, se pagaban los intereses de las remesas más antiguas.
Pero tras el escándalo de Afinsa y Forum, han salido otras empresas que operaban con la misma técnica, es el caso de Arte y Naturaleza con más de 15.000 clientes, y la empresa Cunha & Alburquerque con sede en Badajoz y que se calcula que haya estafado más de 4 millones de euros. Ambas empresas dedicadas a la venta de obras de arte, probablemente sobrevaloradas y cuando no vendidas a varios propietarios a la vez. Cunha & Alburquerque, curiosamente, la fundó esta filial de Afinworld un antiguo agente comercial de Afinsa.
Pero a pesar de ello la inversión en bienes tangibles es rentable. Los bienes tangibles son aquellos que por su características específicas, con el paso del tiempo sufren alteraciones de su valor según fluctuaciones del mercado, es decir según la oferta y demanda, es el caso de las obras de arte, libros, metales preciosos o los sellos. En el caso de las obras de arte, normalmente aumentan de precio pero también pudría ocurrir que pasara de moda. Son tipos de bienes que normalmente dan altas rentabilidades, pero siempre hay un “pero”, la rentabilidad la da según el riesgo de la inversión, y para el caso de los bienes tangibles, el riesgo es alto ya que no hay una regulación específica, por lo que si queremos invertir en estos tipos de bienes podríamos tener en cuenta aspectos como que las empresas que comercializan este tipò de bienes no son entidades financieras, por lo que no están ni regulados ni protegidos por los organismos competentes. A pesar de lello si estamos convencidos en la inversión deberíamos preocuparnos de tener una cláusula de cancelación antes de la terminación del contrato y asegurarnos que los bienes existen, por lo que para ello podríamos dirigirnos al Ministerio de Economía y Hacienda o a Comisión Nacional del Mercado de Valores. Una vez realizada la operación, sólo queda esperar a que no nos hayamos equicocado de inversión.
fuentes: períodico el país, revista consumer, el mundo.
Juan José Cabello Cubero - Profesor de Economía
D.N.I. 33.974.601-J



