En estos días se ha hablado mucho sobre la situación que se está viviendo en Venezuela. Antes de tratar el tema específico de Venezuela y tratar con detenimiento su situación presente y posibles consecuencias futuras, quisiera explicar, por si alguien tiene alguna duda, que es la devaluación y su diferencia con la depreciación.
La devaluación, no es más la intervención directa del un Gobierno, mediante su banco central, en el precio de la moneda nacional respecto al activo financiero internacional, es decir, es la pérdida de valor nominal de una moneda respecto a otras monedas del exterior del país. Por ejemplo, una devaluación hipotética del euro respecto al dólar, si actualmente hacen falta 0,70 euros para comprar un dólar, si devaluamos el euro, para comprar un dólar deberíamos aumentar cantidad de euros, si devaluamos el euro en un 30% para acceder a un dólar haría falta 0,91 euros.
¿Pero porqué se recurre a una devaluación? La principal razón es intentar frenar las importaciones, es decir, la compra de productos extranjeros, y proteger la economía nacional además de fomentar las exportaciones. Al devaluar la moneda, automáticamente los productos extranjeros aumentan su precio medido en moneda nacional y los productos nacionales serán más baratos al exterior, por lo que beneficiará a las exportaciones y el consumo de productos nacionales y sancionará las importaciones. Esta reacción tendrá repercusión inmediata en la Balanza de Pagos, suponiendo que los ingresos sean mayores que los gastos.
Lo cierto, que los efectos entre una devaluación y una depreciación de una moneda son similares, pero en el caso de la depreciación la disminución del precio de la moneda se produce en un sistema de tipo de cambio flexible, es decir, el valor de la moneda nacional medido en una moneda extranjera lo establecerá su oferta y demanda.
Por tanto, la devaluación será una decisión estratégica que desempeñará un Banco Central con el objetivo de mejorar la economía nacional, y la depreciación lo dictará el mercado. Por supuesto decir que si el tipo de cambio sube por el Banco Central sería una revaluación, y si lo hace por el propio mercado será una apreciación.
Pero ya centrándonos en la situación Venezolana, desde el el 2.003, Venezuela tiene un control cambiario por parte de la autoridad competente determinando el tipo de cambio y/o el volumen de divisas. Desde que se instauró este sistema, lo cierto que ha aumentado el paro y el cierre de multitud de empresas. Y es que nadie quiere invertir en un país donde no se le asegure una seguridad jurídica, la repercusión es clara, salida de capitales, que cada vez es mayor cuando Chaves sale a la palestra criticando al dólar e insultanto a medio mundo, hace que el Bolívar pierda valor.
Recientemente, Hugo Chaves aprovechando un año de elecciones legislativas, ha intentado provocar bonanza en el país devaluando el Bolívar. A cambio de la bonanza, se espera que se produzca una importante inflación por el aumento de los precios de los productos extranjeros. El precio del dólar en Venezuela se situaba desde el 2.005 en 2,15 Bolívares, y actualmente se sitúa en 2,6 Bolívares para productos prioritarios (Salud, alimentos, importaciones del Estado...) y del 4,3 para el resto de las importaciones.
Este fin receudatorio provocará que pueda gastar más en las próximas elecciones ya que este año el Gobierno podría obtener unos ingresos adicionales de más de 100.000 millones de Bolívares, pero para el consumidor, con el mismo dinero sólo podrá comprar la mitad.
El 2.009 nueve fue un año nefasto para Vnezuela, una inflación de más del 25% y un retorceso del PIB de casi un 3%, con importantes restricciones en agua y luz por la crisis energética que sufre Venezuela.
Todo esto conlleva a que Venezuela se encuentra en un año con gran incertidumbre, según algunas previsiones, la inflación podría llegar al 50%. ¿Qué se puede hacer entonces? No hay otra salida que intentar invertir el dinero en algún activo para evitar que el dinero de pueda devaluar con el tiempo.
JUAN J. CABELLO



