Las características de los juegos que presentamos en este artículo lo hacen aptos para incluirlos ante diferentes contenidos, dentro de distintos momentos del curso, pudiendo trabajar gran cantidad de valores y permitiendo la consecución de una amplia variedad de objetivos.
De forma conjunta estos juegos pueden y suelen utilizarse al inicio del curso, junto a juegos de presentación, desinhibición, cooperativos,…, a través de una unidad didáctica común cuyos principales objetivos estén en torno a la consecución de una predisposición positiva hacia nuestras clases, creando un clima de confianza, tolerancia, respeto, solidaridad,…
Además de lo citado, los juegos de confianza suelen utilizarse antes de comenzar a trabajar contenidos de gran dificultad técnica, que requieran de ayudas que garanticen una correcta ejecución así como la seguridad de los ejecutantes. Esto podríamos aplicarlos a contenidos propios del bloque de “Juegos y Deportes” (gimnasia deportiva, acrosport,…) y del bloque de “Actividades en el medio Natural” (trepa y escalada).
Dentro del bloque de “Expresión corporal” se pueden incluir junto con juegos de desinhibición, música, ritmo, danzas,…, con el fin de mejorar las relaciones con el resto de compañeros, favorecer el respeto, el contacto con los demás y en definitiva, facilitar el trabajo a realizar, dentro de un clima agradable y cómodo para el alumnado.
Para introducir este tipo de juegos no será necesario realizar unidades específicas, pues se pueden ir incorporando juegos al inicio o al final de las sesiones. La gran mayoría resultan muy divertidos y son muy adecuados para despedir la sesión.
A continuación muestro algunos ejemplos, dentro de los cuales, también se pueden incluir otros tipos de juegos relacionados (juegos de contacto, juegos de presentación,…) utilizándolos con un mismo objetivo, la confianza en los compañeros y la sensación de seguridad, en si mismo y ante la ayuda de los demás:
“Entrevistas”: distribuidos por parejas se harán entrevistas de unos 5 minutos de duración, para luego presentar al compañero/a al resto del grupo.
“El ovillo”: todos agarrados de las manos deberán formar una especie de ovillo. Para ello, se empezarán a enrollar sobre si mismos desde los extremos. Cuando lo hayan conseguido deberán conseguir volver a la posición inicial. Variante: Se puede hacer por equipos a modo de competición.
“Salto al vacío”: un alumno subirá a un quitamiedos que los demás compañeros levantarán con sus brazos estirados. Tras una cuenta atrás lo soltarán para que el quitamiedos contacte contra el suelo, lo que provocará un fuerte estruendo. Se pueden variar las posiciones en las que se coloca el sujeto. Es importante que se haga de uno en uno, pues si suben más pueden hacerse daño al caer.
“Camino de picas”: por parejas, cada una de ellas sujeta una pica de madera de forma que entre todos se forme una especie de puente, que los alumnos deberán cruzar. Es importante agarrar bien la pica, dejando un pequeño espacio central para que se pueda poner los pies. Las parejas deberán estar muy juntas, para que el espacio entre picas sea reducido y además, poder ayudarse si es necesario. Nunca se deberán colocar los dos pies a la vez sobre una misma pica. Este juego puede utilizarse con diferentes fines: para trabajar la fuerza, el equilibrio, con carácter cooperativo, como juego de despedida,…
“Cinta transportadora”: todos los alumnos se colocarán en parejas agarrados por los antebrazos. Es importante que todas las parejas se coloquen bien juntas, de forma que apenas exista espacio entre ellos. Un voluntario se colocará tumbado en posición de bloqueo al inicio de la fila, el cual, será transportado hacia delante hasta que pase por todas las parejas. Este ejercicio es muy apto para despedir las sesiones.
“Los troncos”: todos en cuadrupedia, mientras un alumno/a, con la ayuda de otros dos, deberá pasar rodando, en posición de bloqueo, por la espalda de los demás. Un vez vayan pasando se van colocando detrás del último de la fila hasta que hayan pasado todos. Puede realizarse en grupos, a modo de competición.
“La botella loca”: se puede realizar en pequeño o en gran grupo. Un compañero/a se colocará en posición de bloqueo en el centro de un círculo creado por los demás. En la citada posición se dejará llevar, sin ofrecer resistencia, por el resto de compañeros del grupo. Todos irán pasando por dicha posición.
“El lazarillo y el ciego”: divididos en dos grupos, uno serán los “lazarillos” y otros los “ciegos”, estos últimos con los ojos cerrados. A la señal del profesor, cada uno de los “lazarillos” agarrará de las manos al primer “ciego” que encuentre a su paso. El “ciego” deberá confiar en su compañero, que le llevará a explorar a través de sus sentidos (excepto la vista), los distintos rincones, lugares y objetos, del espacio donde desarrollan la actividad. Tras un tiempo, los “ciegos”, sin abrir los ojos, intentarán descubrir quien era su “lazarillo”, después abrirán los ojos e intercambiarán sensaciones. El cambio de roles se puede dejar para otra sesión. Esta actividad resulta idónea para despedir la sesión.
“Dejarse caer”: un alumno/a subirá a la espaldera. Los demás se colocan debajo, sujetando en el aire un quitamiedos o colchoneta. El alumno/a que ha subido a la espaldera se dejará caer, de espalda y en posición de bloqueo (se podrá variar la posición). Irán pasando todos por la espaldera.
“Salto contra el muro”: Se coloca un quitamiedos en vertical sobre el suelo, sujeto por dos o tres compañeros. Los demás, de uno en uno, cogerán carrera y se lanzarán, contra el quitamiedos, pudiendo ayudarse por un minitramp o saltador. Ante el impacto contra el quitamiedos los compañeros lo soltarán con el fin de que experimente la sensación de caída sobre el mismo.
Etc.
JUAN CHAVERO MARRÓN.
I.E.S. “BENAZAIRE” HERRERA DEL DUQUE (BADAJOZ).
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