La orientación es un contenido que tiene cabida en el actual currículo de Educación Física, según el Decreto 83/ 2007 del 24 de abril se puede trabajar en varios cursos de la ESO aunque específicamente aparece como contenido de 3º, dentro del bloque de actividades en el medio natural. También se puede plantear en Bachillerato (nuevo Decreto 115/2008) aunque de forma algo menos explícita.
Su inclusión en las clases de Educación Física esta más que justificada ya que a través de este contenido podemos conseguir no sólo el aprendizaje de este deporte, actividad en el medio natural, sino que vamos a contribuir a que el alumnado conozca una nueva forma de realizar ejercicio físico distinta que le proporciona beneficios para su salud y se realiza en un entorno diferente.
Vamos a conocer un poco más este deporte.
LA ORIENTACIÓN COMO DEPORTE
Las técnicas y nociones de orientación (indicios) que los hombres han utilizado desde siempre, han terminado convirtiéndose en un deporte de competición. Las carreras de orientación poseen sus propias reglas que regulan su práctica deportiva.
Las competiciones de orientación consisten en realizar un recorrido en el menor tiempo posible pasando por los controles que la organización ha marcado. Los únicos instrumentos utilizados son el mapa y la brújula.
Las carreras poseen diferentes categorías, distancias y dificultades variadas para que cada participante adapte el recorrido a su nivel: desde la iniciación a la élite.
UN POCO DE HISTORIA
Las competiciones de orientación tienen cerca de cien años de historia. Sus orígenes se centran en los países nórdicos y los objetivos principales eran militares. A principios del siglo XX se establecieron ya los principios básicos de la orientación tal y como se conoce hoy en día: los tipos de carreras, la situación de los controles, las categorías y los principios organizadores. Con el tiempo las carreras se hicieron públicas y abiertas a toda la población.
En 1942 ya era asignatura escolar en Suecia, y en 1949 adquiere nivel olímpico en la modalidad de orientación con esquíes. De Escandinavia, las carreras se extendieron al resto de Europa, a Estados Unidos y siguen popularizándose por otros países. Actualmente posee federaciones nacionales e internacionales y son numerosos los gobiernos que las reconocen como un contenido del sistema educativo.
EL MAPA
El mapa es una representación en papel, a escala, del terreno. Esto significa que 1 cm. del mapa equivale a, por ejemplo, 10.000 cm. del terreno, o sea 100 metros, y esto se expresa en el propio mapa con la fórmula 1:10.000. A base de signos convencionales y colores el mapa señala hasta los más pequeños detalles del terreno, lógicamente, si la escala es grande (1:500) habrá más detalles, y si es pequeña (1:1.000.000) habrá menos. Se podría decir que es como una foto aérea hecha desde más cerca o desde más lejos.
Los mapas están dibujados sobre la base de una trama de líneas imaginarias que son los meridianos y los paralelos, y en general están hechos apuntando al norte geográfico (NG).
Las curvas de nivel son líneas que unen puntos que están a la misma altura en el terreno. Su interpretación es muy importante a la hora de seguir una trayectoria u otra; a veces, el camino aparentemente más corto entre dos puntos del mapa está lleno de trampas en el terreno: pendientes pronunciadas, barrancos, hoyas… Con las curvas de nivel podemos saber dónde nos vamos a meter.
En los márgenes de los mapas o en la parte de atrás aparecen muchas indicaciones para interpretarlo correctamente: signos, escala, declinación, etc. En general, el color azul indica la presencia de agua (fuentes, ríos, pantanos...), el color verde indica vegetación (monte alto, monte bajo, olivares…), el color rojo indica construcciones humanas (carreteras, pueblos, presas…), y el color sepia se suele reservar para las curvas de nivel.
Para utilizar el mapa correctamente tienes que orientarlo, y para ello tienes que fijarte bien en el terreno e identificar algunos puntos característicos del mismo en el mapa. Para llegar a un punto que no vemos en el terreno bastará con ir tomando referencias visuales intermedias en la dirección en que el mapa, ya orientado, nos dice que está dicho punto. Una buena referencia puede ser un pico de una montaña, un árbol solitario, una caseta…
LA BRÚJULA
Una brújula es una aguja imantada que libremente, sobre un limbo móvil, se orienta hacia el norte magnético de la tierra (NM).
Esto tiene un ligero inconveniente y es que no coincide exactamente con el norte geográfico (NG) que es el de los mapas.
BRÚJULA Y MAPA JUNTOS
Hay zonas del terreno donde no es posible tomar referencias para orientar el mapa y echar a andar (bosques, monte bajo, sembrados, etc.), uno/a no sabe ni dónde está el norte. Es el momento de usar la brújula para tomar la dirección y sentido correctos. Esto se conoce como la regla de los 3 pasos, veamos los pasos a tomar:
1.- Colocamos la brújula sobre el mapa de forma que uno de sus bordes laterales vaya desde el punto en el que estamos hasta el punto al que queremos llegar.
2.- Con la base de la brújula firmemente apoyada sobre el mapa giramos el limbo hasta que sus líneas de fondo, con la letra N hacia arriba del mapa, sean paralelas a la de meridianos del propio mapa.
3.- Levantamos la brújula y la colocamos, bien nivelada, sobre la palma de nuestra mano, y giramos sobre nuestros pies hasta que el norte de la aguja imantada coincida con el norte (letra N) del fondo del limbo. Aplicamos la declinación que hemos averiguado anteriormente, y la flecha de sentido de la marcha nos indicará hacia dónde tenemos que ir. Para saber a qué distancia, basta con aplicar lo que sabemos de la escala.
LA CARRERA DE ORIENTACIÓN
Esta actividad nació en los países escandinavos donde la naturaleza es tan apropiada para jugar a la orientación, después se fue extendiendo por Europa central en la primera mitad del siglo XX y al resto del mundo en el último cuarto de siglo.
Consiste en una carrera contra el reloj por terreno variado en el que se han marcado unos puestos de control por los que hay que pasar en un orden determinado. Es muy importante dominar el uso de la brújula y el mapa. Además, conviene tener muy claro también el talonamiento de tus pasos, es decir, lo que mide un paso dado normalmente, para recorrer exactamente los metros que hemos averiguado según el mapa y en la dirección correcta según indica la brújula. También es importante dominar la apreciación de distancias para saber los metros que te separan de un accidente del terreno u elemento del paisaje y poder comparar con el mapa y que te sirva en la orientación.
De esto hay competiciones oficiales, pero se puede hacer también simplemente como actividad de ocio y recreación. Hay varios tipos de carrera de orientación:
• Carrera individual.
• Orientación con BTT (bicicleta toda terrena).
• Carrera nocturna.
• Esquí de orientación.
• Carrera de relevos.
• A caballo, a la pata coja, tipo gymkhana…
La forma normal de hacer una carrera es con mapas de escala 1:10.000 ó 1:15.000 y cada participante lleva una hoja de control en la que habrá de anotar las letras de código de cada baliza de señalización que se encuentre.
La dinámica de la carrera es algo más o menos así:
Vas al punto de salida y marcas en tu mapa el lugar donde están los puestos de la carrera. Un juez marca la hora de salida en tu hoja de control.
Inicias el recorrido siguiendo el orden establecido. Entre balizas sigues el camino que creas mejor, es libre.
Al llegar a cada baliza, que lleva en la parte superior el número de orden, anotas en tu hoja de control la letra de código que ponga en la parte inferior.
Una vez completado todo el recorrido llegando a la meta, entregas la hoja de control donde se anota la hora de llegada y se comprueba que son correctas todas las letras de código.
Gana el que consigue todas las letras de código correctamente apuntadas en su hoja y en el menor tiempo posible.
ANTONIA PIMIENTA DÍAZ (80068013-E)
“IES Virgen de Soterraño, Barcarrota” (Badajoz).
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