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Asociación de Docentes y Educadores No Universitarios

 
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Home Educación Física EDUCACIÓN FÍSICA: LA CREACIÓN DE HÁBITOS DE ACTIVIDAD FÍSICA EN EL ALUMNADO COMO OBJETIVO FUNDAMENTAL EN LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.

EDUCACIÓN FÍSICA: LA CREACIÓN DE HÁBITOS DE ACTIVIDAD FÍSICA EN EL ALUMNADO COMO OBJETIVO FUNDAMENTAL EN LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.

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La sociedad y la comunidad educativa en general cada vez es más consciente de las posibilidades educativas y formativas que la Educación Física tiene. La Educación Física es algo más que un mero entretenimiento, es una materia que contribuye enormemente al fomento de valores fundamentales dentro de la educación actual como son el esfuerzo, la superación, la solidaridad, el trabajo en equipo, la tolerancia,… Algunos de estos aspectos también se pueden desarrollar desde otras asignaturas pero hay otros que hacen que la Educación Física sea única y distinta a las demás, siendo indispensable para la formación y educación integral del alumnado. Es evidente que la Educación Física es la asignatura socializadora por excelencia, ayudando más que cualquier otra a fomentar la relación respetuosa con los demás y como hemos comentado anteriormente, a desarrollar valores vitales para una vida en sociedad.

 

Pero además de todo lo citado, la Educación Física es vital para cuidar y conservar uno de nuestros tesoros más preciados: la salud. Numerosos estudios demuestran los innumerables beneficios que la actividad física aporta a la salud, tanto a nivel físico y psíquico como a nivel social. Para ello, también se ha demostrado la importancia de que exista una continuidad en la práctica, ya que la actividad física desarrollada de forma eventual y esporádica, no genera adaptaciones crónicas y estables positivas para nuestra salud.


Así, teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir que aunque la educación Física debe, junto a las demás asignaturas, contribuir al desarrollo de las competencias y objetivos que fomenten la educación integral del alumnado y les ayuden a convertirse en mejores personas, el objetivo diferenciador y gran meta de nuestro área, es la creación de hábitos de actividad física saludable.


Teniendo en cuenta que hábitos no saludables como el alcohol, tabaco, drogas, sedentarismo,…, están cada vez más extendidos entre los jóvenes, el objetivo antes citado puede considerarse vital y de suma importancia dentro de la enseñanza actual.


Por tanto, la actividad física no sólo genera de forma directa beneficios a todos los niveles sobre nuestra salud sino que además, contribuye a ser una alternativa para alejar al alumnado de hábitos perjudiciales tanto para su salud como para una adecuada convivencia familiar y escolar. Por ello y mucho más, se puede afirmar que la educación física y la actividad física favorecen la aparición de una mayor felicidad en nuestras vidas.


Una vez argumentado el por qué la creación de hábitos de actividad física puede considerarse nuestro principal objetivo, cabría lanzarse la siguiente cuestión: ¿cómo conseguirlo?


Hay alumnos que desde pequeños realizan actividad física de manera habitual, incorporándola como un elemento crucial y esencial en su vida. Sin embargo, hay otros que no la tienen en tal consideración. Nuestra labor deberá estar orientada a afianzar los hábitos de los primeros y hacer consientes a los segundos, de la importancia de la adquisición de los mismos.


Será fundamental presentar a los alumnos una oferta variada, divertida, motivante y novedosa de contenidos. Es importante utilizar materiales atractivos y diferentes a los que conocen. Aunque no sólo bastará con eso, la metodología usada será fundamental. Es importante que los alumnos obtengan vivencias positivas en torno a la actividad física por lo que será vital, reforzar positivamente al alumnado, corrigiendo sus errores sin herir sus sentimientos, mejorando su autoestima, desarrollando su actitud crítica, etc. Por lo general, se evolucionarán desde metodologías directivas, que les ayuden a mejorar la ejecución, esencial para una mayor disfrute en la práctica, a métodos y estilos que fomenten su trabajo autónomo, permitiéndoles trabajar más cómodos y a su ritmo.


Todo lo anterior se debe desarrollar dentro de un clima agradable, donde predomine el respeto y la tolerancia y donde el profesor, siempre dentro de su rol, sea considerado una figura cercana a la que se respete y admire. Para ello, será vital la forma en la que el profesor se dirija a los alumnos, de manera que sin perder autoridad, aprecien en él cercanía y afecto.


Muy importante, de cara a la consecución del objetivo que da nombre al artículo, es que el profesor se muestre como un buen modelo y ejemplo a seguir, ofreciendo una imagen saludable, alejada de hábitos como el sedentarismo, alcohol, tabaco,… Es interesante por ello, participar directamente junto a los alumnos en muchas de las actividades planteadas. Incluso si es posible, fuera del horario lectivo y de forma ocasional (salir a correr junto ellos, jugar a algún deporte, asistir a algún torneo o competición,…).


Es evidente, que todo ello no será fácil, ya que para los alumnos es complicado moverse entre conceptos tan dispares y en muchos casos opuestos (disfrute, alegría, cercanía del profesor,…, frente a respeto, obediencia, atención y silencio ante las explicaciones,…), pero sin duda, será un importante reto que nos ayudará a mantenernos siempre motivados ante nuestra labor de profesores, mejorando día a día, formándonos, reciclándonos,…, algo que no sólo contribuirá a que progresemos y mejoremos como profesores sino también, como personas.


JUAN CHAVERO MARRÓN.

I.E.S. “BENAZAIRE” HERRERA DEL DUQUE (BADAJOZ).

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