Teniendo en cuenta el aspecto anteriormente mencionado, es esencial incluir algún deporte colectivo en cada uno de los cursos. Si es posible, ofreciendo distintas posibilidades a lo largo de los diferentes cursos, con el fin de que el alumnado tenga el mayor bagaje posible.
Los deportes colectivos suelen ser los más practicados y aceptados por el alumnado por lo que debemos aprovecharlos para generar hábitos saludables de actividades física, aspecto que puede considerarse principal objetivo de la asignatura de educación física.
Los deportes colectivos son muy aptos para el desarrollo de gran cantidad de valores educativos y elementos transversales (trabajo en equipo, solidaridad, participación positiva y aceptación del rol asignado en el equipo; respeto a las reglas, al árbitro, a compañeros y a adversarios; esfuerzo, superación; educación para la salud; educación para el consumo; igualdad de oportunidades entre ambos sexos; educación para la paz; educación para la convivencia; etc.). También permiten las relaciones interdisciplinares (Educación plástica y tecnología: construcción de material, dibujo de campos de juego, creación de murales; Ciencias naturales: orientación por equipos en el medio natural, fomentando valores de conservación y respeto hacia la misma; etc.).
Por otra parte, aunque los deportes colectivos pertenecen al bloque de contenidos de “Juegos y Deportes”, pueden relacionarse a otros bloques. Así, los deportes colectivos resultan muy dinámicos e ideales para trabajar las distintas capacidades físicas básicas de una forma divertida y atrayente para los alumnos. Después de haber trabajado en una unidad didáctica específica la “condición física” y las “capacidades físicas básicas”, se puede afianzar este trabajo a través de una unidad didáctica de cualquier deporte colectivo, donde podrán mejorarse: la resistencia (aeróbica y anaeróbica), la velocidad, la fuerza (fuerza resistencia y fuerza explosiva o velocidad) e incluso la flexibilidad. Además de las citadas capacidades físicas básicas podemos desarrollar otras capacidades resultantes y cualidades motrices como la agilidad, la coordinación dinámica general, la coordinación específico segmentaria y el equilibrio, tanto estático como dinámico.
Aunque los bloques de contenidos mencionados son los que más se suelen vincular también podemos relacionarlos con otros bloques de contenidos, buscando la consecución de objetivos asociados a los mismos. Por ejemplo, relacionándolos con el bloque de contenidos de “Actividades en el Medio Natural” a través de la orientación por equipos en el medio natural, trabajando tanto aspectos cooperativos como objetivos vinculados a la conservación y respeto al medio natural; o vinculándolos al bloque de “Expresión Corporal”, a través de actividades deportivas colectivas con carácter expresivo y artístico (acrosport, danzas del mundo, coreografías grupales,…); etc.
A la hora de trabajar los deportes colectivos se suele comenzar mostrando los principales gestos técnicos de cada deporte. Es importante iniciarse a través de actividades jugadas, dinámicas y divertidas, más que a través de ejercicios analíticos, ya que sino, los alumnos que menos conocen un determinado deporte y por lo tanto peores dotados técnicamente, se terminarán aburriendo, algo totalmente contrario a lo que pretendemos.
Aunque el aprendizaje de los diferentes gestos técnicos se lleve a cabo de forma jugada es importante terminar las sesiones con situaciones de juego reducido, acercándonos progresivamente al juego real, así se afianzarán mejor las técnicas aprendidas y se comprenderá mejor el por qué de determinadas situaciones. El hecho de que el alumnado sea consciente de que la última parte de la clase, dentro de las primeras sesiones, es la que incluye el juego real, nos permitirá mantenerlos motivados, algo que sin duda, también podemos utilizar como premio ante un buena actitud.
Si lo que queremos es que los alumnos valoren el esfuerzo y la superación, favoreciendo al mismo tiempo el aprendizaje de los principales gestos técnicos, podemos presentarles hojas de observación, donde se muestren diferentes retos que pueden ir superando (dar tres toques, dar diez botes, hacer un eslalon, lanzar de una determinada manera,…). A medida que se van consiguiendo, el profesor los puede ir firmando en la casilla correspondiente, lo cual servirá, para facilitar el proceso evaluativo. Está forma de trabajo de los gestos técnicos es muy útil para que los alumnos desarrollen además aspectos como la autonomía, responsabilidad, cooperación,…, los cuales se favorecen a través de estilos de enseñanza como la autoenseñanza, la enseñanza reciproca, la microenseñanza, etc.
En cursos superiores deberemos avanzar a un nivel mayor así, los gestos técnicos aprendidos se deben incluir dentro de situaciones tácticas. El alumno deberá conocer los principales aspectos técnico-tácticos tanto a nivel ofensivo como defensivo (desmarques, rotaciones, bloqueos, cortes, cruces, permutas, coberturas, defensa de jugadores con y sin balón,…), sistemas de juego, posiciones dentro del campo, estrategias,…
En todos los niveles se deberá hacer consciente al alumnado de la importancia del respeto al adversario, compañeros y árbitro. Los propios alumnos deberán ir rotándose en el rol de árbitro, lo cual les ayudará no sólo a ser consciente de la dificultad que entraña esta labor, sino también, a conseguir un mayor y mejor aprendizaje del reglamento.
Por último, es interesante que en cursos más elevados, el alumnado participe en la organización de competiciones, que pueden realizarse tanto en los recreos, como en semanas culturales, días del centro,…, esto fomentará aspectos como la autonomía y la responsabilidad, desarrollando al mismo tiempo, capacidades organizativas. También es recomendable acostumbrarlos a competir en equipos mixtos, favoreciendo la coeducación y contribuyendo a la igualdad de oportunidades entre ambos sexos.
JUAN CHAVERO MARRÓN.
I.E.S. “BENAZAIRE” HERRERA DEL DUQUE (BADAJOZ).
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



