Actualmente sufre enormes variaciones y degradaciones que originan pérdidas de cosechas y afectan a la enorme biodiversidad animal y vegetal que él acoge.
Por ello, propongo en el presente artículo, una pequeña práctica a realizar con alumnos de niveles superiores (2º bachillerato preferentemente) que aborda la determinación del nivel de carbonatos presentes en el mismo.
El fundamento de la misma reside en la presión que ejercerá el dióxido de carbono desprendido al reaccionar con los carbonatos y el ácido clorhídrico.
¿ Qué materiales y reactivos emplearemos?
Precisamos un calcímetro formado por un manómetro y un frasco de reacción.
El frasco será un biberón (por ejemplo), en el que se sustituye la tetina por un disco de silicona o goma, siendo perforado éste por una aguja hipodérmica conectada a su vez a un manómetro de mercurio con forma de U (donde mediremos los mm de Hg de presión).
Utilizaremos además:
Tubos de ensayo de plástico (20ml)aprox. (viales de polietileno),
Pipetas, jeringas (dosificadores automáticos),
HCL comercial en disolución 1:1 en agua,
Agujas hipodérmicas de calibre 8 x 40,
Carbonato cálcico finamente pulverizado (reactivo para el análisis).
¿Cómo procederemos?
Pesaremos un gramo de suelo seco y molido y lo verteremos en el frasco de reacción, procurando evitar que éste quede adherido a las paredes.
Preparemos el frasco de reacción que contendrá 0.7gr de carbonato cálcico.
Mediremos 10ml de HCL y se pasarán a los viales de polietileno.
Preparemos un vial con ácido por cada recipiente de reacción.
Introduciremos los viales en los recipientes y cerraremos los de reacción.
Dejaremos en reposo todo este material durante 10-15minutos para que se equilibre a temperatura ambiente.
Para igualar las presiones de los recipientes a la exterior, atravesaremos las válvulas de silicona con las agujas hipodérmicas y dejaremos pasar algún tiempo.
Recogidas las agujas, inclinaremos los frascos de reacción con la intención de verter el ácido sobre las muestras.
Debemos procurar que éste bañe las paredes, entrando en contacto con el suelo.
Procuraremos que no se mojen las válvulas de silicona ya que se podría obstruir la aguja hipodérmica del manómetro.
Esperaremos 15-20 minutos para que la reacción concluya satisfactoriamente y mediremos la presión conectando el recipiente de reacción al manómetro mediante la aguja hipodérmica del mismo.
Para finalizar, procederemos a la lectura de los mm de diferencia en los dos brazos del manómetro en cada uno de los frascos.
Finalmente a través de unos pequeños cálculos podemos averiguar el porcentaje de carbonato existente.
Sólo será necesario aplicar la siguiente ecuación:
%CaCO3 = 100 x ( M x C ) / (P x G)
donde M refleja la lectura de la presión de la muestra,
C el peso de carbonato expresado en gramos,
P el valor de la presión y G el peso de la muestra (también en gramos).
Este pequeño experimento nos servirá para reforzar algunos de los contenidos que se abordan en el estudio de los suelos. Además nos permite demostrar de forma práctica, las distintas características que pueden ofrecer los mismos, en función de su composición natural o atendiendo al nivel de contaminantes que alberguen.
Autora: Dolores María Osuna Barrero . Profesora de Biología/ Geología del IES Miguel Durán (Azuaga).
Fuentes de información: Meléndez Fúster. Geología
Geología. Bachillerato. Edites..



