Ha transcurrido mucho tiempo desde que, allá por 1892, Dimitri Ivanowsky demostrara que el agente causante de la enfermedad del mosaico del tabaco podía atravesar los filtros de porcelana que retenían cualquier tamaño de bacterias.
Sin embargo... ¿qué es , con exactitud, un virus?
Gracias al avance científico-tecnológico, se han desarrollado numerosas técnicas de cultivo, microscopía y otras formas de detección (como la difracción de rayos X) que permiten a los científicos descubrir cada día nuevos datos para responder a esta pregunta.
Si bien en la actualidad se utilizó el término virus en su acepción estrictamente derivada del latín “veneno”, hoy se emplea para designar a las formas acelulares microscópicas constituidas básicamente por un ácido nucleico rodeado por una estructura proteica.
Los virus son parásitos intracelulares obligados. Cuando el virus se encuentra en estado extracelular se denomina también virión. En este estado es metabólicamente inerte, sirviendo sólo como medio de transporte del ácido nucleico, y se comporta como una sustancia química, ya que puede incluso cristalizar, como ocurre con el virus del mosaico del tabaco (TMV).
En estado intracelular el ácido nucleico del virus, tras despojarse del resto de componentes, se integra en el ácido nucleico de la célula que parasita (célula hospedadora) y dirige su maquinaria metabólica para multiplicarse.
Pero... ¿cuáles son los componentes de un virión?
Los virus pueden tener distintos tipos de ácidos nucleicos (ADN o ARN).Además ,estas moléculas pueden ser monocatenarias o bicatenarias. Incluso , pueden presentar varias formas: bien circulares o lineales.
Algunos virus presentan el genoma fragmentado, como ocurre en el virus de la gripe; en otros casos, pueden aparecer bases anormales.
Los virus que presentan ARN, serán de cadena positiva si este ácido nucleico monocatenario presenta la misma polaridad que el ARNmensajero (se traduce para sintetizar proteínas).Si esto no ocurriese, la polaridad sería contraria: presentan ARN de cadena negativa.
La proporción de ácido nucleico en el virión varía desde el 1% al 50% de sus proteínas. La cantidad de información genética puede ir desde 3 o 4 genes hasta varios centenares.
La cápsida es la estructura proteica que rodea al ácido nucleico . El conjunto formado por el ácido nucleico y la cápsida se denomina nucleocápsida vírica. La cápsida puede estar formada por un solo tipo de proteínas, pero generalmente está constituida por la asociación de varias cadenas polipeptídicas diferentes. Las cadenas polipeptídicas se asocian y originan a las unidades morfológicas de las cápsida, obteniéndose los capsómeros.
La forma de los virus vendrá determinada por la forma de unión de estos capsómeros. La organización más sencilla corresponde a los virus helicoidales, en los que los capsómeros, formados por un único tipo de proteína, se disponen en torno al ácido nucleico y dan lugar a una estructura cilíndrica.
Los virus de aspecto globoso tienen estructura poliédrica. Los más simples de este tipo son los icosaédricos (con 20 caras). Cuanto mayor sea el número de caras, más esférico parece el virus.
Cuando los virus combinan ambas estructuras ( helicoidal e icosaédrica) se denominan complejos. La porción poliédrica representa la cabeza, en cuyo interior se aloja el ácido nucleico. La parte helicoidal representa a la cola. Como ejemplo de virus complejo citar a los fagos o bacteriófagos. Algunos de estos virus pueden poseer una cola envainada, una placa basal y además, espículas y fibras que facilitan la unión a loa célula que van a infectar.
En algunos casos la nucleocápsida puede estar envuelta por una membrana, constituida por una bicapa lipídica procedente de la célula hospedadora y por proteínas insertadas en la bicapa codificadas por el genoma vírico. Estas proteínas, cuando sobresalen de la envoltura forman las espículas. Los virus que poseen cubierta se denominan envueltos y los que carecen de ella, serán virus desnudos.
A pesar de que los viriones no tienen capacidad metabólica, algunos poseen enzimas, como la polimerasa. Ésta transcribirá el ácido nucleico vírico a ARNmensajero, una vez dentro del hospedador. Otros presentan una polimerasa especial capaz de transcribir ARN a ADN, al contrario de lo que ocurre habitualmente. Esta polimerasa, se denomina transcriptasa inversa (presente en el VIH).
Dada la enorme variedad morfológica y estructural que presentan los virus, es difícil realizar una clasificación específica de los mismos. Podemos atender a varios criterios:
-Forma. Tendremos tres grupos: helicoidales (Virus del mosaico del tabaco, TMV), poliédricos (Virus de la gripe) y los complejos (Bacteriófago T4).
-Presencia o Ausencia de cubierta. Encontraremos Virus envueltos (Herpes simples) y Virus desnudos (Virus de la polio).
-Tipo de célula que parasitan. Pueden ser animales, vegetales o bacteriófagos.
Pero la clasificación más compleja es, sin duda, aquella que hace mención al tipo de ácido nucleico que presentan y a las características de esta molécula. Hablaremos de virus con ADNmonocatenario, con ADNbicatenario, con ARNmonocatenario y con ARNbicatenario. No podemos olvidar que estas moléculas pueden ser circulares o lineales y pueden presentar polaridad positiva o negativa..
La multiplicación es el único objetivo de un virus a lo largo de su ciclo biológico.
Es un proceso complejo que puede dividirse en varias fases a través de las cuales se consigue obtener un número elevado de copias del mismo.
Dichas fases son las siguientes:
-Adsorción o fijación del virus a la célula hospedadora.
-Penetración del virus en el interior de la célula.
-Síntesis de ácido nucleico vírico y proteínas.
-Ensamblaje de los componentes víricos.
-Liberación de las nuevas partículas víricas y lisis celular.
Los virus no se nutren, no se relacionan, ni se reproducen por ellos mismos. Para obtenerse copias necesitan, de forma obligatoria, la intervención de una célula. Por ello, los virus no son seres vivos. Este es el motivo por el que no aparecen incluidos en ningún Reino en los que se engloban los seres vivos.
Los virus atacan cualquier tipo de células provocando su muerte. Por eso, producen enfermedades. Porque no son seres vivos, es difícil tratar de combatir una infección vírica. No se pueden utilizar antibióticos , ya que son fármacos que matan bacterias. Sólo nuestro sistema inmune puede luchar contra los virus. Nos vacunamos para alertar a nuestro sistema inmunológico sobre la existencia de virus y prevenir un posible contagio. Las medidas higiénicas pueden también impedir el contagio de enfermedades víricas.
Autora: Dolores María Osuna Barrero. Profesora de Biología/ Geología del IES Muñoz Torrero. (Cabeza del Buey).
Fuentes: Biología 2.Editorial Bruño.
http://www.microinmuno.qb.fcen.uba.ar/SeminarioBacteriofagos.htm
http://recursos.cnice.mec.es/biosfera/alumno/1ESO/clasica/contenidos7.htm



