La importancia de que las mujeres participen en la actividad científica y técnica es evidente, por un lado no es adecuado desperdiciar talentos en los tiempos en los que nos encontramos y por otro lado se trata de pretender la igualdad en todos los ámbitos, sabemos que la participación desigual se ha dado mucho tiempo utilizando el pobre argumento de la inferioridad o diferencia de las mujeres.
Al comenzar la etapa de secundaria, la actitud hacia las Ciencias de la naturaleza es positiva en el alumnado, sin embargo, durante el desarrollo de dicho periodo escolar los alumnos en general empeoran en dicha actitud, bajando el grado de autoconfianza, autoestima y sus expectativas de éxito en este campo. El mundo de la ciencia se percibe como difícil, y en ocasiones la manipulación de aparatos e instrumentos se considera “algo de varones “
Los docentes debemos plantearnos cómo llevar a la práctica esta materia para que resulte atractiva e interesante tanto a los chicos como a las chicas.
Es interesante plantear la materia objeto de estudio como controlable, limitada, no dogmática y accesible, no difícil, insistiendo frecuentemente es esta idea, los temas deben introducirse a partir de las motivaciones de los chicos y de las chicas de manera equilibrada, abordando temas de actualidad y planteando ejemplos relacionados con la vida cotidiana,
En cuanto al trabajo de laboratorio, es necesario hacer ver a las chicas que si todos seguimos unas normas de comportamiento los experimentos realizados no entrañarán ningún peligro.de esta forma podemos evitar que los chicos acaparen la actividad, mientras ellas permanecen en los alrededores. Es conveniente proponer grupos mixtos, propiciando dinámicas de cooperación y de apoyo mutuo.
Para potenciar la vinculación entre las Ciencias y las mujeres es importante incorporar al currículo las contribuciones de estas tanto en el pasado como en la actualidad son ejemplos:
Bárbara McClintock, (1902-1992), genetista y premio Nobel estadounidense famosa por el descubrimiento de que los genes pueden cambiar de posición en los cromosomas, hallazgo importante para la comprensión de los procesos hereditarios. Obtuvo el doctorado en botánica y se unió a la Carnegie Institution de Washington en 1941. Ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1983.
Emmy Noether, (1882-1935), matemática alemana, notable por su trabajo en álgebra abstracta. Nació en una familia de matemáticos y fue oyente de cursos universitarios, ya que en aquella época las universidades alemanas no admitían a las mujeres. No obstante, consiguió el doctorado en 1907 por la Universidad de Erlangen. Cuando los nazis llegaron al poder en 1933, emigró a Estados Unidos, donde dio clases en el Bryn Mawr College y en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en Nueva Jersey. Su trabajo en la teoría de las invariantes fue utilizado por Albert Einstein en la formulación de algunos de sus conceptos relativistas.
Marie Curie, (1867-1934), casada con otro gran científico con quien compartió matrimonio de físicos franceses, premiados con el Nobel, que descubrieron conjuntamente los elementos químicos radio y polonio. El estudio del matrimonio Curie de los elementos radiactivos contribuyó a la comprensión de los átomos en los que se basa la física nuclear moderna.
Irène Joliot Curie (1897-1939nació el 12 de septiembre de 1897 en París, hija de los físicos Piere y Marie. Estudió en la Universidad de París y desde 1918 ayudó a su madre en el Instituto del Radio de esta universidad.
Fue miembro de la Comisión de Energía Atómica francesa desde 1946 a 1951 y directora del Instituto del Radio desde 1947. Oficial de la Legión de Honor en 1939, recibió otros muchos honores por su contribución a la física nuclear.
Dorothy Crowfoot Hodgkin, (1910-1994), química británica premiada con el Nobel. Famosa por la utilización de la difracción de los rayos X en el estudio de la estructura de las macromoléculas, nació en El Cairo y estudió en la Universidad de Oxford. En 1960 fue designada profesora de investigación en la Sociedad Real. En 1964 recibió el Premio Nobel de química por determinar la estructura de los compuestos bioquímicos esenciales para combatir la anemia perniciosa.
Maria Goeppert-Mayer, (1906-1972), física estadounidense de origen alemán y premio Nobel, conocida por sus estudios sobre la estructura nuclear. Nació en Katowice y estudió en la Universidad de Gotinga en Alemania. En 1931 se casó con el físico estadounidense Joseph E. Mayer, con el que viajó a Estados Unidos, donde obtuvo la nacionalidad en 1933. Compartió el Premio Nobel de Física y fue nominada por la Comisión Nobel por sus trabajos, realizados a finales de la década de 1940.
Bibliografía:
Química General. M.R. Fernández y J.A. Hidalgo.
Duby G.; Perraut, M. Historia de las mujeres. Col 1. Ed Taurus.



