Además de la captación directa de la energía solar a partir de los elementos estructurales del edificio existen otras posibilidades de aprovechar las energías renovables en nuestras casas mediante el empleo de equipamiento específico capaz de transformar en energías útil la energía del sol, del viento y de la biomasa. Los más habituales son los paneles solares, los pequeños aerogeneradores y las calderas de biomasa.
El uso generalizado de las energías renovables no sólo se justifica por el ahorro energético y la rentabilidad económica, sino que además contribuye a la mejora medioambiental, al uso de recursos autóctonos, a la generación de empleo y a la reducción de la dependencia energética externa de nuestro país.
Energía solar térmica:
Puede utilizarse de forma satisfactoria en toda nuestra geografía, dado que España es uno de los países europeos que más radiación solar por unidad de superficie recibe a lo largo del año.
La energía solar térmica se integra en las nuevas edificaciones como una instalación más que nos puede aportar una parte importante de nuestras necesidades de agua caliente sanitaria, calefacción y refrigeración. Cada vez más municipios españoles exigen en sus ordenanzas municipales que los edificios nuevos, con consumos apreciables de agua caliente sanitaria, tengan instalaciones de paneles solares para la producción de agua caliente.
Energía solar fotovoltaica:
El descubrimiento del efecto fotovoltaico ha permitido a la humanidad convertir la ingente cantidad de energía liberada por el sol, en forma de radiación solara, directamente en energía eléctrica. Cuando la luz solar incide sobre la célula fotovoltaica, los fotones con energía suficiente liberan electrones, apareciendo de este modo una corriente eléctrica que se extrae de la célula y posteriormente se transforma y adecua, poniéndola a disposición para su consumo. A los paneles que contienen células agrupados en muchas unidades, se les denomina paneles fotovoltaicos.
Los usos son crecientes y cada vez más diversificados. Pueden establecerse dos grandes grupos: el de aplicaciones aisladas de la red eléctrica (bombeo de agua, sistema de riego, iluminación de invernaderos, suministro eléctrico a sistemas de ordeño, refrigeración y depuración de aguas); o el de aplicaciones conectadas a la red (fachada y cubierta).
Energía de biomasa:
La biomasa es aquella materia orgánica de origen vegeta o animal, incluyendo los residuos y desechos orgánicos, susceptibles de aprovechamiento energético. Dentro de los principales biocombustibles sólidos españoles destacan los orujillos, los huesos de aceituna, las cáscaras de frutos secos y por supuesto los residuos de nuestros montes y de las industrias forestales que pueden utilizarse astillados o en forma de palets.
La biomasa es una excelente opción para su combinación con energía solar térmica para producción de agua caliente, calefacción y aire acondicionado. Además la biomasa es un combustible más barato y ecológico que los convencionales que permite: generar empleo en áreas rurales y prevenir incendios y mantener ecosistemas naturales.
Energía eólica:
Se emplea fundamentalmente para producir electricidad. La energía contenida en el viento hace girar las palas de las máquinas eólicas, transmitiendo su movimiento a un generador que produce electricidad.
La tecnología eólica ya está en su fase de madurez y presenta un gran desarrollo comercial.
Es importante recordar:
- El consumo de energía de una vivienda tiene un gran impacto en nuestra calidad de vida y en el presupuesto familiar. Por ello, a la hora de la compra es muy importante pedir información sobre la calidad energética de la vivienda, tanto de sus componentes estructurales como de los sistemas de climatización y producción de agua caliente, y tener en cuenta la calidad de las instalaciones en nuestra decisión de compra.
- Los equipos para aprovechamiento térmico de la energía solar constituyen un desarrollo tecnológico fiable y rentable para la producción de agua caliente sanitaria en el sector de las viviendas.
- Un buen diseño bioclimático puede conseguir ahorros de hasta el 70% para la climatización e iluminación de su hogar. Todo ello con un incremento del coste de construcción no superior al 15% sobre el coste estándar.
- Se pueden utilizar las energías renovables en el suministro de energías a nuestras casas incorporando equipos que aprovechan la energía proveniente del sol, el aire y la biomasa.
- A partir del año 2007 se generalizó en toda Europa con carácter obligatorio la certificación energética de los edificios, que proporciona información sobre la eficiencia energética de nuestras viviendas, en función de las características del aislamiento, acristalamientos, sistemas de calefacción, producción de agua caliente sanitaria y aire acondicionado.
- Igualmente, las calderas de biomasa son una opción muy interesante y competitiva, especialmente para la sustitución de calderas de carbón. Son, también, una opción que debe considerarse en las nuevas viviendas.
Referencias bibliográficas:
- Manual del curso Modelos organizativos para mejorar la práctica docente en la educación ambiental.
Autor: Fátima Lozano Chico
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