Planta utilizada en la mayoría de los casos como planta forrajera. Es perenne, de hasta unos 80 cm de largo. Tallos erectos cubiertos por una vellosidad blanquecina. Hojas compuestas, trifoliadas con foliolos obovados, dentados en el ápice. Flores de color azul o púrpura. Raíz principal muy larga. Fruto en legumbres, sin espinas, en forma de espiral.
Esta planta está dotada de excelentes cualidades nutricionales, tanto en alimentación human como para el ganado; y su cultivo, poco exigente, es ventajoso en una rotación cerealista.
Los extractos foliares de alfalfa, son quizás el producto más representativo de las cualidades de esta planta:
1. Complemento alimentario sofisticado: el valor de la alfalfa en la alimentación human está bien establecido. Constituyen una solución abordable y eficaz en relación a complementos lácteos o de otros vegetales verdes, no siempre disponibles en los países del sur. La Asociación para la Promoción de los Extractos Foliares de Alfalfa (EFA) en la nutrición ya ha distribuido más de 300t de EFA en África y América Latina. Con buenos resultados: los bebés tiene un peso más elevado cuando nacen, los casos de anemia disminuyen entre los niños, al igual que las enfermedades infecciosas asociada a la malnutrición.
Atención, no hay que confundirse: los extractos foliares destinados al hombre no tienen nada que ver con el manojo de alfalfa que se distribuye a los animales. Éstos son objeto de una fabricación y de un almacenamiento muy particular. Y no sirve cualquier alfalfa para elaborarlos: hay que cosechar la planta joven tras 45 días de crecimiento. En este estadio, su tas de proteínas es más elevada que al final de la floración.
2. Calidad irreprochable: la cadena de fabricación de los EFA se beneficia de una trazabilidad total. Se analiza cada entrega de alfalfa. La planta recién cortada se tritura dos veces y después se comprime. La parte sólida y el jugo se separan. La primera servirá para la alimentación del ganado. En cuanto al jugo, se le calienta y pasa por una centrifugadora, hasta la obtención de una pasta que contiene pigmentos y del 50 al 60% de proteínas. Tras el secado, el producto final es almacenado en forma de granulad en cajas.
3. Alimentación animal: la principal salida de la alfalfa sigue siendo sin embargo la alimentación animal. Y también en esta área el futuro es prometedor. La composición lipídica de la carne de los animales ha cambiado muchos desde la reducción de los aportes de hierba, heno y forraje, y posteriormente con la irrupción del dominio de la soja, del maíz y del girasol en la alimentación animal, ha llevado a un aumento del contenido del ácido linolíeco y de la relación omega 6/omega 3 en la carne de los monogástricos, y en menos medida de los rumiantes. Así es como la composición en ácidos grasos de los lípidos de la carne de los cerdos de las aves y de la yema de huevo se ha modificado en un sentido desfavorable. Sin embargo, el consumidor debe poder contar con el sector para garantizarle productos compatibles con una buena alimentación.
Además de mejorar la calidad de los productos animales, el desarrollo de los cultivos de alfalfa destinados al sector de carne permitirá asegura las entregas de alimentos de las ganaderías y aumentar su autonomía. Vista la volatilidad actual de las materias primas agrícolas, esto podría ser una buena elección estratégica.
4. Ventajas para las rotaciones: Además de aumentar la presencia de la alfalfa en las rotaciones no sería un inconveniente, más bien al contrario.
En principio, esta leguminosa no necesita abonos: fija nitrógeno del aire y lo redistribuye incluso a los cultivos implantados después. Enterrada tras tres años, restituye así de 40 a 60 unidades para la campaña siguiente. Además la alfalfa tiene un fuerte poder competitivo, disminuye sensiblemente la competencia de las malas hierbas, en particular de las anuales.
Como planta vivaz y protectora, disminuye mucho la erosión, al tiempo que corta el ciclo de las enfermedades del trigo y la colza. En cultivos extensivos, la alfalfa constituye incluso una de las mejores opciones para encabezar la rotación de cultivos y un excelente precedente del cereal del invierno. Claro está, no hay que ir de un exceso a otro. Como todo cultivo, la alfalfa debe implantarse de manera razonable. Por naturaleza demanda mucho agua y debe volver como máximo cada cinco años den la rotación.
Referencias bibliográficas:
- Revista agrícola “Campo y mecánica”.
Autor: Fátima Lozano Chico
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