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¿CÓMO ACTUAR FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO?

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Han sido variados los cambios a nivel climático que ha experimentado la Tierra a lo largo de sus 4.500 millones de años de existencia.

 Sin embargo, la situación actual difiere de las anteriores . Lo que realmente caracteriza al cambio climático que estamos viviendo es que no puede ser explicado por causas naturales, sino por la acción humana.

 

La utilización masiva de combustibles fósiles, la intensa deforestación, el cambio de uso del suelo, las emisiones de metano y óxido nitroso, la inadecuada gestión de los residuos...han desencadenado la  variación composicional  de su atmósfera.

Traducida esta información a porcentajes, indicar que los valores en dióxido de carbono,  metano y  óxido nitroso se han visto incrementados en cantidades alarmantes. Estas modificaciones  repercuten sobre los sistemas naturales, sociales y económicos establecidos en el planeta.

 

La comunidad internacional  ya ha alcanzado un consenso sobre el hecho de que estamos viviendo una situación alarmante originada por causas humanas.

El Grupo Internacional de Expertos sobre  Cambio Climático (IPCC), no deja lugar a dudas cuando informa acerca de la magnitud del problema al que nos estamos enfrentando y define como “inequívoco”  el calentamiento global. De tal manera, que podemos comprobar cómo se ha incrementado la temperatura media del planeta en 0.74ºC, en  el último siglo o cómo se reduce la superficie helada  de la Antártida (2.7% por década).

Ante esta situación , es de vital importancia mostrar sensibilidad y conocer qué podemos hacer frente al cambio climático. Este problema no se puede catalogar de fácil. Lo importante y necesario ahora mismo,  es reducir de forma sustancial las emisiones de los gases de efecto invernadero, resultantes de las actividades humanas. Es urgente hacerlo cuanto antes, ya que cuanto más tardemos en reaccionar, más costoso y más difícil  nos resultará,  y mayores serán los impactos derivados del cambio del clima.

 

Informes del IPCC reconocen que, desde hace años, se conocen fórmulas efectivas para lograr los deseados recortes de emisiones. Fórmulas que, de hecho, han sido probadas con éxito en contextos sociales, culturales y económicos diversos. El reto, es generalizar estas fórmulas; lograr que se apliquen de forma decidida.

Se trata pues, de un desafío más de tipo social que tecnológico. Pero, para lograr que esas soluciones hoy minoritarias, pasen a convertirse en proyectos de mayorías es necesario sumar voluntades para el cambio. Y vencer numerosos obstáculos que impiden que las ideas se conviertan en realidad. Lo cierto es que existe un gran abismo entre las valoraciones de los científicos y las percepciones sociales. Y el “saber hacer” necesario para avanzar hacia un mundo “bajo en emisiones” está poco extendido.

 

 En este contexto es fácil entender la importancia de la sensibilización ciudadana y la capacitación para poder reaccionar de forma adecuada ante la amenaza del cambio climático.

Para que la sociedad se plantee realizar los cambios que nos recomiendan los expertos, es importante que ésta sea capaz de reconocer la gravedad y la urgencia que entraña el cambio climático.

El tratamiento del tema ha cambiado: ya no estamos ante una curiosidad o una controversia propia de la esfera científica, sino ante  una amenaza preocupante, con impactos sobre el medio ambiente, pero también con una incidencia directa en la economía o la salud, y con importantes implicaciones sociales y políticas.

Pero, además, el cambio climático, tal y como es descrito y valorado por los científicos, choca con percepciones personales muy arraigadas, que hacen difícil su comprensión y valoración.

Entre ellas, citar:

 

-La sensación de inmensidad de la atmósfera, que hace difícil concebir que estemos cambiando su composición como resultado de la acción humana.

 

-La impresión de que los cambios que están produciendo son graduales, porque los percibimos desde la escala de una vida humana, y no consideramos los ritmos de cambio habituales en el clima o los ecosistemas.

 

-La valoración de que los aumentos de temperaturas medias que se predicen no pueden ser peligrosos, ya que estamos acostumbrados a soportar cambios más amplios en el transcurso del  día.

 

Además, hay que considerar que el fenómeno, por su propia naturaleza, resulta ciertamente difícil de entender por varios factores:

 

-La distancia espacial y temporal que separa a las causas de los efectos del cambio climático, hace difícil establecer relaciones entre ambos.

 

-La causa del problema es compleja ya que resulta de la interacción de factores naturales y humanos, siendo además estos últimos muy diversos.

 

-Las acciones específicas que contribuyen a generar el problema, contempladas de forma aislada, no siempre parecen dañinas. Es su efecto conjunto el que las convierte en amenaza, etc...

 

No debemos olvidar que la gente interpreta y valora la información que recibe sobre el cambio climático, a través de marcos y modelos mentales propios. Por tanto, es importante producir mensajes adecuados y establecer diálogos sociales que faciliten la comprensión.

 

De lo anterior se deduce que la sensibilización debe unirse a la capacitación, es decir, traducir la sensibilidad en acciones efectivas para reducir el cambio climático o para adaptarse a él, requiriéndose un saber hacer que no debe ser ignorado.

 

Entre  las medidas  más solicitadas y  efectivas para hacer frente a este cambio climático, citar las siguientes:

 

-Utilizar la agricultura ecológica. Esta potencia el papel de los suelos agrícolas como almacenes de carbono, por lo que las emisiones son menores que las originadas por la agricultura convencional.

 

-Usar de forma racional el agua, facilitando la adaptación a ambientes con recursos hídricos más limitados.

 

-Enterrar el dióxido de carbono. Esta medida es recomendable para los gobiernos, no para los ciudadanos. Consiste en enterrar el dióxido de carbono producido, en el subsuelo, concretamente en bidones salinos.

 

-Evitar la conducción de coches 4x4. La utilización de este tipo de coches, durante toda una vida, libera un elevado número de toneladas de dióxido de carbono.

Destacan como opciones alternativas: la fabricación de  vehículos híbridos, que ya están en el mercado,  disponer de mayores impuestos para los aceites derivados de fósiles, proponer incentivos para la mejora de los sistemas de transporte público y empleo de medios de  transporte no motorizados, como la bicicleta.

 

-Cambiar las bombillas normales por las de larga duración. Tienen una vida media hasta 13 veces mayor, y ahorran hasta un 70 por ciento de luz.

 

-Utilizar electrodomésticos eficientes, de bajo consumo energético.

Acerca del suministro de energía, destacar una  menor dependencia del carbón en favor del gas natural ya que es menos contaminante.

 

-Colgar la ropa en los lavaderos en vez de usar secadoras.

 

-Construir Edificios «libres» de CO2.

 

-Utilizar las energías renovables.

 

-Reducir  la quema de combustibles fósiles, etc.........

 

Todo cambio requiere esfuerzo, por tanto es necesario desarrollar programas que acompañen este cambio, haciendo un uso combinado de instrumentos sociales, económicos y tecnológicos.

Este 2009 es un año clave en la lucha contra el cambio climático. Los líderes mundiales decidirán en la reunión de las Naciones Unidas que se celebra en diciembre en Copenhague su compromiso para dar continuidad al Protocolo de Kioto. De dicha reunión debería salir un acuerdo que garantice que las  emisiones responsables del cambio climático se reduzcan lo suficiente y asegurar así que el aumento de la temperatura global se mantenga por debajo de los +2ºC.

El IPCC nos ha confirmado que, hoy por hoy, contamos con los recursos necesarios para el cambio. Ahora es el momento de aunar voluntades y crear nuevos escenarios para aprender y actuar con responsabilidad frente al clima.

 

 

Autora: Dolores María Osuna Barrero. Profesora de Biología y Geología en el IES Muñoz  Torrero. (Cabeza del Buey).

Fuentes: http://www.wwf.es/que_hacemos/cambio_climatico/

               http://www.troposfera.org/modules.php?name=News&file=article&sid=866

               Revista MA medioambiente. Cambio climático. Consejería de Medio

               Ambiente,(Junta de Andalucía)