La respuesta es bastante fácil. Junto con el agua y las sales minerales (elementos muy abundantes en frutas y hortalizas), estos alimentos nos aportarán vitaminas.
¿Qué no sabes qué son las vitaminas? ......Lee esta pequeña información y entenderás el extraordinario valor que ellas encierran.
Son consideradas como sustancias orgánicas de naturaleza y composición variable, caracterizadas por ser indispensables para el normal funcionamiento del metabolismo. En determinados organismos resultan imposibles de sintetizar y deben, por tanto, ser ingeridas en la dieta, generalmente en pequeñas cantidades.
Son moléculas indispensables para el buen funcionamiento de los seres vivos ya que actúan como coenzimas en gran cantidad de procesos metabólicos.
El término vitamina se refiere a sustancias cuyos requerimientos son mínimos.
Las carencias vitamínicas (hipovitaminosis) suelen deberse a la malnutrición y dan lugar a determinadas enfermedades carenciales.
Su exceso (hipervitaminosis) puede acarrear efectos secundarios, que son más graves en las vitaminas liposolubles, que tienden a acumularse, que en las hidrosolubles, que se eliminan con facilidad.
El concepto vitamina es similar al de aminoácido esencial o ácido graso esencial.
De los veinte aminoácidos proteicos, los humanos sólo podemos sintetizar once de ellos, los nueve restantes debemos ingerirlos en la dieta, de ahí que reciban el nombre de aminoácidos esenciales. Entre ellos, citar a la treonina, metionina, lisina, valina, triptófano,leucina, isoleucina, histidina y fenilalanina.
En el transcurso de la evolución hemos perdido la capacidad de sintetizar estos compuestos, tal vez porque son muy abundantes en la naturaleza y las dietas normales los proveen con suficiencia.
Las vitaminas no producen energía y por tanto no aportan calorías.
Su función será la de facilitar la transformación que siguen los sustratos a través de las vías metabólicas.
Identificar las vitaminas ha llevado a que hoy se reconozca, por ejemplo, que en el caso de los deportistas haya una mayor demanda vitamínica por el incremento en el esfuerzo físico, probándose también que su exceso puede influir negativamente en el rendimiento.
Conociendo la relación entre el aporte de nutrientes y el aporte energético, para asegurar el estado vitamínico correcto, es siempre más seguro privilegiar los alimentos de fuerte densidad nutricional (legumbres, cereales y frutas) sobre los alimentos meramente calóricos.
El término de vitamina, aparece en 1912 cuando Funk obtiene una sustancia “indispensable para la vida”.
En aquellos años no se conocía la estructura química de las vitaminas, pero sí se sabía que algunas aparecían asociadas a los componentes grasos de los alimentos, y otras a la parte acuosa .
La clasificación establecida de las vitaminas se hace en función de este factor: solubilidad o no en agua. Por tanto encontramos:
Las Vitaminas liposolubles: No son solubles en agua y sí en compuestos lipídicos. A este grupo pertenecen las vitaminas A (retinol), D (Calciferol), E (tocoferol) , K (antihemorrágica).
La vitamina A se encargará de mantener dentro de los niveles funcionales a los tejidos epiteliales del cuerpo. Su déficit provocará alteraciones en la vista.
La D, juega un importante papel en el metabolismo del calcio y del fósforo.
La E, se encontrará en gérmenes de semillas. Su ausencia provoca problemas de esterilidad en animales ; y la K, está relacionada con los procesos de coagulación de la sangre. De ahí el nombre de antihemorrágica.
Las Vitaminas hidrosolubles son solubles en agua. Se comportan como coenzimas o precursores de coenzimas. Encontramos en dicho grupo a la vitamina C (ácido ascórbico) y el complejo B ( vitam.B1 o Tiamina, vitam.B2 o Riboflavina, vitam.B3 o Niacina, vitam.B5 o Ácido Pantoténico, vitam. B6 o Piridoxina, vitam B8 o Biotina, vitam.B12 o cobalamina ).
Entre las variadas funciones que pueden desempeñar las vitaminas pertenecientes al complejo B, citar como ejemplo las siguientes:
La ausencia de vitamina B1 provocará beri-beri, que es una polineuritis.
La falta de B3 y B12 arroja la aparición de pelagra y anemia respectivamente. El ácido fólico (Vit.B9) participa en la síntesis de bases nitrogenadas, etc...
Existen además otras sustancias con una acción similar a la de las vitaminas, pero con la diferencia de que el organismo las sintetiza por sí mismo. Son catalogadas como falsas vitaminas o vitaminoides y entre ellas citar al Inositol, la Colina y el Ácido fólico.
El descubrimiento de las vitaminas ha supuesto uno de los acontecimientos más brillantes de la ciencia moderna . Surge como resultado de la estrecha colaboración entre las distintas disciplinas científicas.
El aporte diario que el organismo necesita variará dependiendo de la edad, sexo e incluso estado de la mujer (durante la etapa de embarazo, sufre modificaciones). Sus valores se expresan generalmente microgramos (µg) o miligramos (mg.) según sea la vitamina tratada.
Existe un número de actividades cotidianas que interfieren en el buen estado nutricional y vitamínico. Entre las más significativas, nos encontramos el consumo de tabaco, alcohol, café, el té en exceso, ciertos medicamentos...y algunos métodos de cocción de alimentos que modifican y eliminan su presencia.
Algunas personas cuentan con carencias vitamínicas sistemáticas y son candidatos a presentar problemas por carencia nutricional.
La prescripción médica apuntará a favorecer el enriquecimiento de la alimentación, según las necesidades individuales, sin provocar desequilibrios. Aunque generalmente cuando una persona lleva una dieta variada y equilibrada, rara vez presentará carencias o excesos vitamínicos. De echo, podemos considerarnos unos privilegiados al disfrutar de nuestra excelente dieta mediterránea (fuente de energía y vitalidad) que incorpora con su extensa gama de alimentos, los requerimientos vitamínicos necesarios.
Autora: Dolores María Osuna Barrero. Profesora de Biología/Geología del IES Muñoz Torrero.(Cabeza del Buey).
Fuentes: Ciencias de la Naturaleza. Edit. Santillana.
Biología 2. Editorial Bruño.



