Nuestra programación va a ir dirigida a un grupo de alumnos de Segundo curso de bachillerato con edades comprendidas entre los 17 y los 18 años esencialmente, de una localidad media de Extremadura, sobre los cinco mil habitantes. Localidad esencialmente agrícola, con una situación socioeconómica media-baja.
El Instituto es relativamente nuevo, de unos cuatro-cinco años de antigüedad. Consta de unas 24 aulas, más aula de plástica, aula de música, dos aulas-taller de tecnología, laboratorios de física, química, biología-geología y fotográfico; sala de audiovisuales, biblioteca, departamentos didácticos, despachos, secretaría, sala de profesores, pabellón deportivo, pistas deportivas y patios. La mayor parte de las aulas, los departamentos, los despachos y dependencias administrativas y sala de profesores cuentan con equipos informáticos con el sistema operativo Linex y con conexión a Internet.
El número de alumnos ronda los cuatrocientos, procedentes de la localidad donde se instala el Centro y de localidades menores de alrededor. Se trata de una zona eminentemente rural, si bien se encuentra conectada con ciudades importantes a nivel regional, a través de una vía de comunicación de primer orden.
La gran mayoría de los alumnos son participativos y se implican en las actividades que desde el centro se organizan. En algunos de ellos, principalmente en 2º y 3º de la ESO, se aprecia una cierta desmotivación, proveniente fundamentalmente por una inadaptación al sistema establecido, muchas de las veces por su carencia en herramientas básicas de aprendizaje y porque no se contempla en el actual sistema una salida real para los intereses, las destrezas y habilidades propias de estos alumnos en estos niveles. No obstante, no existen en el centro problemas importantes de comportamiento en el alumnado. El problema fundamental que se observa en es el del absentismo, que responde o bien a una falta de concienciación de los padres, a la falta de motivación de los alumnos, principalmente aquellos con un historial académico plagado de fracasos; o a la incapacidad del sistema educativo, entre ellos el propio profesorado, para dar respuestas a las exigencias que nos demandan un grupo cada vez más amplio de alumnos.
La comunidad educativa está compuesta por unos cuarenta profesores, con un buen nivel de coordinación de las actividades docentes. Donde la experiencia de los mayores y las energías de los más jóvenes encuentran un buen equilibrio. Por otra parte, en el equipo directivo se encuentra respaldo a la labor educativa del profesorado.
La implicación de los padres es también fundamental y, en general, podemos decir que nos encontramos con unos padres comprometidos con el trabajo de profesores y tutores y con la evolución de sus hijos.
En el Centro se imparte Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Que se reparten de la siguiente manera:
- En Educación Secundaria Obligatoria contamos con: tres grupos de 1º, cuatro grupos de 2º, tres grupos de 3º y otros tres de 4º.
- En Bachillerato: dos grupos de 1º y dos de 2º. Impartiéndose las modalidades de Humanidades y Ciencias Sociales y de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud.
Nuestro curso de segundo de bachillerato, de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales, cuenta con unos veinte alumnos, que se encuentran dentro del período final de la adolescencia, que como sabemos es una etapa de transición hacia la vida adulta.
En el proceso de enseñanza–aprendizaje se han de tener en cuenta una serie de características propias de esta etapa de desarrollo por las implicaciones que para el mismo tiene.
Desde el punto de vista psicológico, la adolescencia, como ya hemos señalado, constituye un período de transición, preparatorio para la edad adulta, pero también de recapitulación de la experiencia acumulada en el pasado.
En el aspecto cognitivo, nuestros alumnos han alcanzado el estadio denominado de la inteligencia lógico-formal, etapa final del desarrollo cognitivo, que deben consolidar y desarrollar. Este pensamiento les permite un nivel de abstracción, conceptualización y generalización importante.
Es fundamental la preocupación por el propio físico. Generalmente, se encuentran descontentos de sus rasgos físicos, manifestando deseos de cambiar alguno de ellos.
En el aspecto afectivo, sentimientos y emociones adquieren un papel relevante.
En el aspecto social, se produce un debilitamiento de la familia como referente, preparatorio para su emancipación, en contrapartida se produce el fortalecimiento del grupo de amigos o compañeros. También, es el momento de la interiorización de las pautas culturales y de los valores sociales. Hay, asimismo, un perfeccionamiento de las habilidades comunicativas y sociales, hecho que contribuye a consolidar su autonomía frente al entorno.
Podemos señalar que se encuentran en pleno proceso de elaboración de una autonomía personal diferenciada, que les permitirá tomar decisiones responsables sobre su propia vida y que culminará en la construcción de su propia identidad, en el asentamiento de un autoconcepto positivo y en la elaboración de un proyecto de vida.
Desde el punto de vista biológico y cognitivo son seres maduros, cultural y socialmente, están en pleno tránsito hacia la vida adulta. A ello ha de contribuir el currículo y toda acción educativa, tanto la desarrollada desde cada una de las áreas, como la ejercida a través de la tutoría y de la orientación educativa.
Las implicaciones a nivel general en el proceso de enseñanza-aprendizaje son:
- Adaptación de la enseñanza a las características de cada alumno.
- Favorecer su autoestima y su aceptación personal.
- Favorecer la capacidad de aprender por sí mismo y en equipo.
- Promover un grado creciente de autonomía, no sólo en los aspectos cognitivos, sino también en el desarrollo afectivo y moral; favorecer la adquisición de valores positivos; estimular el sentido de libertad y responsabilidad en relación con el entorno social y el respeto a las normas de convivencia democrática.
- Es preciso consolidar e impulsar el desarrollo del pensamiento abstracto formal y de las habilidades relacionadas con él, poniendo especial atención en la metodología que deberá promover el aprendizaje significativo y la construcción de aprendizajes por parte del alumno.
- Evitar las posturas excesivamente rígidas y autoritarias. Es importante ser un profesor equilibrado y democrático.
- Fomentar la comunicación y la interacción profesor–alumno y alumno-alumno.
Como ya señalamos con anterioridad, a estos alumnos se les presupone un cierto grado de madurez y una motivación intrínseca, fruto de su libre elección de seguir sus estudios tras el período obligatorio; un nivel de conocimientos básicos y unas exigencias sobre las materias que se les imparten, tanto a nivel científico como a nivel metodológico.
El número, no muy elevado, de alumnos de la modalidad de Humanidades y Ciencias sociales, de segundo curso de bachillerato, que cursan nuestra materia de Geografía, ya que se oferta frente a Latín, nos permitirá una atención más individualizada y una atención a la diversidad de intereses y modos de aprender mayor.
Como se indica en las finalidades del bachillerato se ha de proporcionar al alumnado la madurez intelectual y humana, así como los conocimientos y actividades que le permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia, capacitándoles para proseguir estudios superiores o para insertarse en el mundo laboral.
En este sentido, la asignatura de Geografía va a proporcionar al alumno un conocimiento del espacio próximo con el objetivo de facilitar la toma de decisiones y sus actuaciones en el entorno. Permite comprender las complejas interrelaciones entre el hombre y el medio. Nos ayuda a analizar y a comprender la organización social y espacial de un territorio. Asimismo, Su carácter de ciencia de síntesis e integración va a proporcionar al alumnado una formación amplia y actualizada sobre los principales problemas que se le plantean a la sociedad en relación con el espacio.
Por otro lado, se ha de garantizar que el análisis y el conocimiento del espacio geográfico origine en el alumno un criterio propio, un rigor analítico y una madurez personal que les capacite para participación activa en la sociedad, que les lleve a ser agentes de su propio desarrollo y del de su comunidad.
La observación, la descripción, la reflexión, la búsqueda de explicaciones causales, el análisis de las consecuencias, la interpretación de las fuentes geográficas, el debate, la argumentación, el respeto y la valoración del patrimonio natural y cultural, entre otros, son aspectos esenciales en nuestra materia.



