En esta definición se observa que existen dos partes bien diferenciadas, una de ellas hace referencia al conocimiento y otra al comportamiento.
En cuanto al conocimiento son:
Las normas, es decir, todas la disposiciones legales que regulan la circulación de vehículos, personas y animales por las vías públicas. Por ejemplo: circular por el carril derecho (ya que en ocasiones y, en estas edades, suelen montar en bicicletas adaptadas a su edad), usar la silla de seguridad,…
Las señales, que emiten un mensaje dirigido a los usuarios de las vías y que pueden ser de varios tipos: señales realizadas por los agentes cuando van al colegio, señales luminosas, como pueden ser los semáforos, señales verticales y marcas viales.
La segunda parte de la definición se refiere a los valores/comportamiento:
En este sentido, se destaca la valoración, utilidad personal y relevancia social que cada persona asigne a la Educación Vial, como base indispensable de una adecuada formación. Así, por ejemplo, como todos sabemos, el conocimiento de que no se debe cruzar con un semáforo en rojo, y de que valoremos como útil el respeto de esta norma, no implica que siempre la cumplamos, produciéndose una diferencia entre teoría y práctica, entre lo que decimos y lo que hacemos. Para disminuir esta diferencia, es necesaria la adquisición de determinados hábitos y actitudes que favorezcan la Educación Vial.
Por todo ello es necesario tener en cuenta que en esta etapa, el niño/a no sabe expresar muchas veces sus intereses y no es consciente de algunos de los problemas que le rodean. Por ello, hay que considerar que algunos intereses pueden ser más o menos explícitos.
Por lo general, en la Educación Infantil suele haber un gran interés por todo lo relacionado con los vehículos, siendo muy frecuente que los niños/as tengan coches, camiones y motos de juguete, y también triciclos y bicicletas.
Este interés, unido a que la Educación Vial tienen una gran funcionalidad (son conocimientos prácticos) y una gran relevancia social, hace que éstos sean unos contenidos claves en esta etapa educativa.
Teniendo esto en cuenta los OBJETIVOS a los que se hace referencia son:
Conocer su propio cuerpo y el de los otros, adquirir la coordinación y el control dinámico general, actuar con seguridad y aprender a respetar las diferencias personales y a valorarlas.
Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales, desarrollando hábitos y actitudes relacionados con la seguridad, la higiene y la salud.
Los CONTENIDOS a trabajar son los siguientes:
Control del cuerpo.
Posibilidades expresivas del propio cuerpo para expresar y comunicar sentimientos, emociones y necesidades.
Imitación y representación de situaciones, personajes.
Utilización con intencionalidad comunicativa y expresiva de las posibilidades motrices del cuerpo.
Descubrimiento y experimentación de los recursos básicos de expresión del propio cuerpo, individualmente y en grupo.
Interés e iniciativas para participar en representaciones.
Gusto por la elaboración personal y original en las actividades de expresión corporal.
Las ACTIVIDADES sugeridas son:
Representar acciones:
Representar acciones referidas al correcto comportamiento vial (el profesor/a las irá indicando y los niños/as, junto al profeso/ar las irán realizando).
Salir de casa, llegar a la calle y caminar por la acera, tirar a la papelera el papel del chicle que están comiendo.
Llegar al borde de la calle y mirar el semáforo: Está rojo, esperar. Se ha puesto verde, mirar a un lado y a otro y, si no pasa ningún vehículo, se puede cruzar.
El autobús:
El maestro/a coloca las sillas de la clase de dos en dos como si fuera el autobús. Los niños/as se colocan en fila y van pasando de uno en uno a sentarse en un asiento del autobús. Luego, se figuran que van en autobús y el maestro les va indicando lo que van viendo. Cuando han llegado a su destino, salen de uno en uno ordenadamente del autobús.
El guardia urbano:
Los niños/as figuran ser cada uno un guardia urbano. A cada pauta del profesor/a, que marcará con un pandero o un silbato, los niños/as se colocarán en una posición del guardia urbano (siempre imitando al profesor/a): un brazo arriba y el otro estirado, los brazos en cruz, arriba, abajo, etc.
Mi ciudad o mi pueblo:
Representar con mímica una escena de la ciudad o del pueblo: unos niños/as serán casa, otros coches, otros árboles, guardia, autobús, etc. El profesor/a le asigna a cada uno un movimiento, según los que representen. Los niños/as realizan el movimiento mientras suena el pandero, quedándose quietos cuando éste deja de sonar.
BIBLIOGRAFÍA:
http://www.dgt.es/educacionvial.
D.G.T.: La Animación en la Educación Vial. Manual del Animador. Ministerio del Interior, 1991.
D.G.T.: Escala de actitudes hacia las normas de Seguridad Vial y hacia la Educación Vial. Madrid. Ministerio del Interior, 1990.
CASTAÑO PARDO, M.: Educación Vial en la escuela. Salamanca. I.C.E. de la Universidad de Salamanca. Documentos Didácticos, nº 131, 1989.
AUTORA: SARA Mª ARGUETA PRIETO.
CENTRO DE TRABAJO: C.E.I.P. “VIRGEN DEL ROSARIO” – LAS PAJANOSAS (SEVILLA).



