En primer lugar decir que cuando en nuestro entorno nos encontramos con niños con deficiencia auditiva, todos tenemos que adaptarnos. En cuanto a los padres, destacar que no pueden convertirse en médicos y logopedas constantemente. Un niño sordo sigue siendo un niño con la necesidad de jugar, descansar y divertirse igual que cualquier otro. Tenemos que tener presente que en primer lugar es un niño y después un niño con deficiencia auditiva.
Algunas de las orientaciones que se les pueden dar a los padres son: en principio, deberían informarse de las dificultades que presenta este tipo de deficiencia, familiarizándose con ella. No deben manifestar su nivel de ansiedad y sí que deberían aprender a disfrutar de los pequeños o grandes momentos con su hijo. Es aconsejable que contacten con otras familias con las mismas circunstancias. Deberían darse cuenta de las primeras respuestas del niño (cómo reacciona ante los ruidos y sonidos, su balbuceo y cambios de humor etc). Es aconsejable además que trabajen con él indicándole sonidos familiares como: el sonido del timbre de la puerta, del teléfono...
Los padres es aconsejable que le hablen mucho a su hijo, de forma clara y pausada utilizando una correcta articulación de los fonemas. Además es muy beneficioso el que le canten, repitiendo frecuentemente las canciones acompañadas con el ritmo adecuado y repetitivo, ya que es una forma de asentar las bases para el ritmo en el lenguaje. Es importante también que oigan muchas veces una misma palabra en diferentes contextos. Deben motivarles mucho mediante juegos como: emitir diferentes sonidos y onomatopeyas, a través de la expresión facial así desarrollará una sensibilidad a la entonación y ritmo que más tarde le servirá para entender las frases. Es importante que le hablen sobre lo que normalmente hacen, de esta manera aprenderán con más facilidad ya que les nombra los objetos que están interesados y forman parte de su vocabulario comprendiéndolos mejor. Los padres además deben responder siempre a las demandas de su hijo y sobre todo no deben exigirle demasiado y se debe evitar la sobreprotección.
En cuanto a los profesores, algunas de los aspectos a tener en cuenta a la hora de trabajar con un niño con deficiencia auditiva son:
No hacer caso omiso cuando murmuree, obligándole a vocalizar.
Fomentar conversaciones y dialogo donde pueda participar.
Reforzar en todo momento sus intentos comunicativos.
Hablarle de forma clara, lenta y visible.
Fomentar su integración en el aula.
Prestarle atención cuando hable, y si no se enteran, que lo repita las veces que haga falta sin desistir en el intento, pero de forma correcta.
Colocarse enfrente del niño procurando que nos mire cuando le hablamos.
Hablarles de forma clara y concisa de lo que vemos, tocamos o hacemos en el momento actual.
Acompañar al lenguaje oral gestos, expresiones faciales y signos.
Utilizar un lenguaje repetitivo cuidando la entonación y el ritmo.
Responder a todos sus los intentos comunicativos dedicándole un tiempo al intercambio de comunicación.
Fuente: www.astait.org
F.D.O: Mª Inmaculada Llanos García
Maestra de Audición y Lenguaje.
DNI: 79260194D



