INTRODUCCIÓN.
En esta época del año en la que nos encontramos, es muy frecuente ver a los niños y niñas de Educación Infantil tanto en la escuela como en casa, mirando folletos de juguetes que previamente han recogido sus padres en los grandes almacenes o en los buzones de sus casas.
Es curioso cuando les preguntas qué juguete quieren que les traigan los Reyes Magos o Papá Noel según la tradición, y te señalan varios juguetes a la vez con mucho nerviosismo.
Es evidente que ante esta situación, la escuela tiene que dar una respuesta a esta situación, para concienciar a los alumnos y alumnas que no se pueden pedir todos los juguetes que quieran. En este sentido, la publicidad desempeña un papel fundamental en el consumo desenfrenado que mucha gente realiza en esta época; así, hablaremos también de ella en este artículo, pues hemos de enseñar a los alumnos a saber comprar.
Por ello, tenemos un instrumento valiosísimo en la escuela como son los temas trasversales, concretamente la Educación para el Consumo, que podemos utilizar los maestros en la escuela para concienciar a los niños/as.
EDUCACIÓN PARA EL CONSUMO.
La Educación del Consumidor se enfrenta con uno de los mayores problemas de nuestra sociedad: el consumo desenfrenado y acrítico. En la sociedad actual los consumidores, individualmente considerados, se ven indefensos frente a los problemas que la sociedad les plantea. Ello les lleva a consumir de manera autómata, creándose falsas necesidades y frustraciones.
La Educación del Consumidor está dirigida a desarrollar al alumnado capacidades relativas:
A la comprensión:
De su propia erudición de consumidor.
De sus derechos y deberes.
Del funcionamiento de su propia sociedad de consumo.
A favorecer:
La resolución de problemas relacionados con el consumo.
La autonomía de actuación y criterio.
La Educación del Consumidor debe contribuir al desarrollo integral del alumnado, dotándoles de conceptos, procedimientos, actitudes y valores que posibiliten la construcción de una sociedad cada vez más justa, solidaria y responsable, capaz de mejorar la calidad de vida sin deteriorar el entorno.
Un apartado sumamente importante que debe abordar la Educación del Consumidor, es el de los medios de comunicación de masas, debido a su mercantilización y su amenaza al pluralismo y la libertad de información.
Es necesario educar al alumnado para que sepan discernir entre la información útil y los peligros de manipulación. Hay que desarrollar la capacidad de analizar críticamente los contenidos de los distintos medios con el fin de que puedan detectar la calidad o falta de calidad de los mismos.
LA PUBLICIDAD.
La publicidad desempeña un papel fundamental en los consumidores y concretamente en los niños y niñas de Educación Infantil, por ello vamos a hablar de ella en este artículo.
La publicidad, forma parte de la vida cotidiana del niño y le rodea tomando diversas formas: carteles publicitarios en las calles, en los medios de trasporte, en las tiendas, cuñas radiofónicas, y sobre todo a través de la televisión.
Su función principal es estimular el deseo y la necesidad de consumir.
Las características de los anuncios publicitarios se ajustan muy bien a los intereses y necesidades de los niños de estas edades, por su brevedad, colorido, etc. Por eso gustan tanto los anuncios a los niños.
INTERVENCIÓN EDUCATIVA.
El papel de la escuela en relación con la publicidad será el de contrarrestar las influencias negativas que estas prácticas puedan ocasionar. Por ello será necesario orientar a la familia y despertar el espíritu crítico de los niños, para que vean los anuncios como lo que son y no se dejen arrastrar por ellos.
Nuestra intervención educativa con respecto a la publicidad girará en torno al trabajo en talleres, centros de interés, etc. relacionados con la publicidad y sobre todo, utilizando tres valores presentes en el Currículo de la Educación Infantil que son:
Educación del Consumidor.
Educación para la Igualdad de Oportunidades y
Educación para la Salud.
Para terminar y como conclusión, decir que aunque los alumnos están en una edad que dadas sus características es difícil convencerlos, nos encontramos en el momento ideal para empezar a concienciarlos en este tema. Tenemos que colaborar con la familia estrechamente para conseguir el objetivo que nos proponemos, que no es otro que el de educar a nuestros alumnos y alumnas para el consumo moderado, para que compren lo que necesiten, para que miren los productos y juguetes con ojos críticos y sean personas mayores responsables y con criterio propio.
AUTOR: Fernando Cordero Guerrero.



