INTRODUCCIÓN.
Para comenzar, decir que la alimentación influye poderosamente en la vida de los individuos y los estados de salud y bienestar general dependen en gran medida de la alimentación de los individuos a lo largo de su vida.
La escuela pretende educar para la vida, por ello tenemos que educar a los niños y niñas para que se alimenten de forma equilibrada y puedan desarrollar mejor sus actividades habituales.
Así, nosotros como maestros/as en colaboración con la familia debemos promover el desarrollo de buenos hábitos alimenticios en los niños/as, como son:
INTERVENCIÓN EDUCATIVA EN CUANTO A HÁBITOS.
Lavarse las manos antes y después de comer.
Utilizar correctamente los utensilios.
Comer de todo.
Respetar el horario de las comidas.
No abusar de dulces y golosinas.
Respetar normas de comportamiento en la mesa.
ACTITUDES EDUCATIVAS.
También tenemos que señalar una serie de actitudes educativas que debemos tener en cuenta para evitar conflictos a la hora de comer, como son:
No dar excesiva importancia a la inapetencia pasajera de los niños.
Mantener una actitud coherente entre los padres cuando se presente un conflicto.
No utilizar la alimentación como premio o castigo hacia el niño.
Favorecer el desarrollo de la autonomía a la hora de comer (dejar que lo haga sólo).
Unificar criterios entre las personas que atienden al niño (padres, abuelos, comedor escolar,…).
Reorientar los malos hábitos adquiridos.
Es necesario destacar que una de las rutinas fundamentales en la Educación Infantil la constituyen las horas de comer; por ello es fundamental que nosotros los educadores concedamos a estos momentos toda la atención que merecen, así, hay opiniones de maestros/as que se desentienden de estos momentos y opinan que los alumnos tienen que comer en el patio, en las horas de recreo, que su función no es dar de comer a los pequeños. Todo lo contrario, pues aunque sí es cierto que no somos nosotros los que tenemos que dar la comida a los niños ya que en la escuela potenciamos la autonomía, sí podemos colaborar a la hora de la preparación de la misma, por ejemplo abriendo botes de lácteos, ayudando a la preparación de algunos alimentos, y lo que es aún más importante, supervisando lo que los niños/as comen, por si hubiera alguna dificultad, comunicársela a los padres.
Por ello los docentes tenemos que potenciar su valor educativo, así estas horas deben ser planificadas.
PLANIFICACIÓNDE LA RUTINA DE LA ALIMENTACIÓN EN UNA JORNADA DE EDUCACIÓN INFANTIL.
Es evidente que los maestros no podemos controlar la alimentación de los niños cuando estos están fuera de la escuela, pero cuando están en ella sí que podemos y debemos influir para que esta se desarrolle de una forma positiva, y esta forma de actuar la puedan poner en práctica en sus casas. En este sentido, voy a dar a continuación un menú de alimentos que los alumnos/as pueden traer a la escuela para la rutina de la alimentación, que no tiene que ser tenido en cuenta de forma rígida, sin más bien como una orientación de lo que se puede traer para que la dieta sea sana y a la vez variada.
- Lunes: frutas y zumos.
Martes: lácteos.
Miércoles: bocadillos y zumos.
Jueves: dulces caseros y zumos o batidos.
Viernes: libre a repetir.
Y ya como CONCLUSIÓN, decir que he tratado de exponer y explicar en este artículo la importancia que tiene la alimentación en el desarrollo integral de los alumnos y alumnas y el papel que los maestros debemos desempeñar al respecto.
No podemos obviar tampoco, la función y la responsabilidad que tiene la familia en este asunto, por lo que es necesario trabajar coordinadamente, para evitar contradicciones y evitar los objetivos propuestos.
Por ello, contamos con un gran valor en el Currículo como es la Educación para la Salud, que no sólo pretende inculcar a los alumnos/as buenos hábitos alimenticios, sino también concienciarlos de las consecuencias de no hacerlo.
Hemos de proporcionar desde la escuela, una mentalidad crítica a los niños que les capacite para actuar decididamente por y para una vida sana, que les ayude a prevenir enfermedades tales como diabetes, obesidad, anorexia, bulimia, etc. que actualmente por desgracia están tan de moda en la juventud de hoy día.
También señalar que desde las diferentes Administraciones, se están llevando a cabo importantes campañas y programas para concienciar a la sociedad de los peligros y riesgos de determinados estilos de vida, así, contamos con el programa NAOS, CINCO AL DÍA, así como un Convenio con la industria alimentaria y un código de autorregulación para evitar la publicidad engañosa de determinados productos que bombardean a los menores desde la televisión y los incitan a consumir a través de premios y promociones.
Fernando Cordero Guerrero. Maestro del CEIP “Luis Chamizo” de Salvaleón, Badajoz.



