Es de todos conocido que la preadolescencia y la adolescencia son etapas psicosociales en las que los chicos, presentan un comportamiento especial. Conocer este comportamiento nos servirá para comprender mejor a nuestros alumnos.
Se considera preadolescencia a la edad comprendida entre los 9 y 11 años y la adolescencia a la edad comprendida entre los 12 y 14 años. Actualmente se mantiene la idea de una adolescencia que se prolonga hasta los 20 años.
En la etapa de preadolescencia :
· El niño/a se siente seguro, comprendido y aceptado, es capaz de hacer muchas tareas y tiene muchos momentos de satisfacción que le ayudan a superar las situaciones difíciles desarrollando una agradable camaradería con los adultos y compañeros.
El niño/a es muy sensible a las críticas y a las discusiones que puedan existir en la familia, especialmente entre los padres.· Se debe favorecer en ellos la confianza en sí mismos ayudándoles a potenciar sus habilidades y favoreciendo su relación en pequeños grupos
· Hay que revisar los programas de actividades que se exigen al niño/a y aliviarle si fueran demasiado duros. La salud es lo más importante
· El diálogo es fundamental e estas edades.
· Se deben aclarar las dudas, angustias y miedos que rodean a la sexualidad, por desconocimiento, haciendo que la educación para la salud sea un todo armónico que vaya introduciendo en cada momento los conocimientos que favorezcan las buenas actitudes en relación con la salud física y mental.
Al ir madurando, el preadolescente suele ser más responsable, más exigente consigo mismo, planifica mejor sus actividades y es sensible a las correcciones y soporta muy mal las injusticias.
La etapa comprendida entre los 12 y 14 años es la de la pubertad y en ella se alcanza la madurez sexual.
La adolescencia es el periodo de la vida de un individuo en el cual la sociedad deja de considerarlo como un niño, pero no le concede todavía la condición de adulto. En la sociedad actual, desde un punto de vista sociológico; por las prolongación de la escolaridad obligatoria hasta los 16 años, la duración de los estudios, las dificultades del mundo del trabajo o por el problema del paro, los jóvenes actuales están sometidos a una dependencia familiar y económica que hace que se comporten como adolescentes o jóvenes inmaduros (se da el problema de la infantilización).
Las necesidades básicas del adolescente son:
· Necesidades fisiológicas: alimentación adecuada, sueño, descanso, ejercicio.
· Necesidades de seguridad: estabilidad, libertad, ausencia de miedo, protección, orden.
· Necesidad de pertenecer a un grupo y sentirse amado.
· Necesidad de prestigio y estima
· Necesidad de autorrealización ( creatividad)
· Necesidad de saber y comprender : curiosidad, descubrimiento de nuevos horizontes ( sensaciones nuevas, espíritu aventurero)
· Necesidades estéticas.
En ocasiones los adultos nos podemos sorprender por las reflexiones que los adolescentes elaboran sobre la vida, y llegan a considerar que han alcanzado ya un alto grado de madurez; pero también es fácil comprobar que al poco tiempo su conducta es incoherente con lo que defendían o expresaban.
El adolescente necesita cariño y dirección, en este periodo pueden aparecer etapas de muy bajo rendimiento, porque no ha encontrado los hábitos correctos de estudio y ha perdido la confianza en sí mismo.
Se puede concluir resaltando que tanto la familia como los educadores debemos ser flexibles para adaptarnos a la evolución de los adolescentes; conducirlos con afecto y dedicación en las nuevas experiencias que van surgiendo a lo largo de las distintas etapas por las que pasan. De esta forma, se favorece el buen desarrollo de su personalidad.
Bibliografía: Proyecto Mentor. Sexualidad, relaciones humanas, ocio y tiempo libre.
Autor: Inmaculada Muñoz Gallego.
Centro de trabajo: I.E.S. Albarregas.
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