Para evitar que esta tendencia desemboque en el indeseable sedentarismo, resulta esencial que los hábitos relacionados con una vida activa se consoliden en las dos primeras décadas de nuestra vida. De ahí en adelante será preciso poner al alcance de los adultos de cualquier edad, los medios necesarios para que puedan mantener un cierto nivel de actividad física diario.
El sedentarismo se encuentra entre las 10 principales causas identificadas por la Organización Mundial de la Salud como uno de los factores más peligrosos para la salud y que se relaciona con el estilo de vida, la falta de ejercicio físico y la inactividad es causa de muchas enfermedades, muertes y discapacidades en el mundo.
Y es que el sedentarismo aumenta las causas de mortalidad al aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedades:
- Cardiovasculares, cerebrovasculares: la primera lesión de estas enfermedades consiste en la formación de coágulos que crecen hasta taponar las arterias. Esto es especialmente grave cuando ocurre en las arterias del corazón o en el cerebro.
La falta de ejercicio físico hace que aumente la cantidad de grasas que circulan por la sangre favoreciendo su depósito en las arterias, el movimiento de la sangre es más lento y facilita que puedan formarse coágulos. Con el ejercicio las grasas se queman más rápidamente y la sangre circula más deprisa impidiendo que esto ocurra.
- Obesidad: constituye por sí misma un factor de riesgo de las enfermedades antes mencionadas, y que está relacionada con otras enfermedades como la diabetes, la artrosis y otras. El mantenimiento del peso corporal en cifras normales es una preocupación de muchas personas de todas las edades y clases pro razones principalmente estéticas. Pero es también un importante factor de salud. El ejercicio continuo es un procedimiento excelente para la pérdida de peso, acompañado o no de dietas de adelgazamientos. Conviene de todos modos recordar que el ejercicio debe continuarse a lo largo de toda la vida, y que cuando deja de hacerse es necesario reducir la ingesta de alimentos.
- Enfermedades y trastornos relacionados con el estrés: más de una enfermedad psicosomática y muchos estados depresivos y de bajo rendimiento laboral son consecuencia de la tensión. El ejercicio es uno de los mejores antídotos del estrés, porque libera la tensión acumulada por aquél y produce cansancio físico que facilita el sueño profundo y reparador. Cuando el ejercicio es voluntario y placentero esta sensación agradable que produce tiene un efecto sobreañadido en la eliminación del estrés.
- Estreñimiento: es más frecuente en las personas sedentarias. La prolongación de la posición de sentado favorece la aparición de hemorroides. Muchos de los ejercicios habituales estimulan el movimiento de los alimentos en el tubo digestivo y aumentan el tono y la fuerza de los músculos del vientre, necesarios para la defecación.
- Trastornos en el aparato locomotor: cualquier órgano que no se ejercite, que no funcione, se reduce progresivamente en su tamaño y en su capacidad. El movimiento estimula y refuerza las fibras musculares, y contribuyen a la constante reestructuración de los huesos y al mejor funcionamiento de las articulaciones. La falta de ejercicio contribuye también a la pérdida de calcio en los huesos, que se hacen más frágiles. Y, así, se recomienda la realización de ejercicio a los afectados por la osteoporosis. Los músculos que se movilizan aumentan su tono, lo que contribuye al mantenimiento de una postura cómoda, atractiva y capaz de evitar dolores de la columna vertebral.
Y es que los datos de inactividad a nivel mundial, son verdaderamente alarmantes, ya que innumerables encuestas realizadas reportan entre el 60 y 85% de la población adulta como sedentaria.
Entre las causas de la inactividad física, destacan:
- El tipo y horarios de trabajo, la mayoría realizado en oficinas y comercios.
- La falta de cultura y costumbre de realizar ejercicios.
- La falta de instalaciones deportivas y recreativas.
- La contaminación ambiental.
- El alto costo de las instalaciones deportivas.
- La inseguridad en zonas recreativas.
- El uso excesivo de tecnología como elevadores, escaleras eléctricas, controles automáticos.
Unido a esto y lo que hace del sedentarismo una verdadera bomba de tiempo, son los hábitos alimenticios que se desarrollan en donde las malas dietas que incluyen el exceso de calorías, han aumentado considerablemente el riesgo de padecer las enfermedades antes mencionadas.
Otro de los factores que se unen a esta bomba, es el tabaquismo, que con sus enormes efectos nocivos, además impide la adecuada oxigenación del cuerpo.
Por tal motivo, en todos los países se está promoviendo la actividad física como un factor protector de la salud integral.
Referencias bibliográficas:
- Saludalia.com.
- MedicineNEt.com
- Glosario de términos médicos Fundamid.
Autor: Fátima Lozano Chico
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