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MUJERES Y EDUCACIÓN

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Las mujeres no nacen, se hacen”…decía la francesa Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir, estudió Filosofía, a los 21 años estudiaba en la Sorbona de París cuando conoció al existencialista Jean Paul Sartre, quien fue su pareja. Ella vio en Sartre a un igual, a un amigo de intelecto, a alguien que compartía sus aspiraciones.

Fue una de las mujeres ilustradas del siglo pasado, de las más combativas en un ambiente marginal para las mujeres. Uno de sus primeros textos, fue la teorización sobre las condiciones de vida de las mujeres”, dijo Candelaria Ochoa, profesora del Centro de Estudios de Género de la Universidad de Guadalajara.

Al ser una de las ilustradas más reconocidas de su época, logró un gran reconocimiento cultural, firmaba sus libros con su nombre, no con seudónimo, como acostumbraban a hacer el resto de las escritoras.

 

En España, la enseñanza del siglo XIX, muy influenciada aún por la Iglesia a todos los niveles, sigue contemplando a la mujer en un papel secundario. La Iglesia católica tenía un concepto funcional de la mujer. Obedecía a su papel cohesionador de la familia.

El prototipo más frecuente fue el de perfecta casada, reina del hogar, piadosa, buena madre y buena esposa, su instrucción en establecimientos educativos, no estaba dirigida a formar académicas o sabias, sino mujeres piadosas; conocedoras de las labores domésticas.

Según palabras de Rousseau, en su obra El Emilio: "dar placer, ser útiles a los hombres, hacerse amar y honrar por ellos, criarlos de jóvenes, cuidarlos de mayores, aconsejarlos, consolarlos, hacerles agradable y dulce la vida, esos son los deberes de las mujeres en todos los tiempos, y lo que se les ha de enseñar desde la infancia", era el papel fundamental de la mujer.

En1857, la Ley Moyano, hace extensible la educación a las niñas por primera vez en España. Esta ley se prolongará casi hasta la Ley General de Educación de 1970.

En su artículo 5 señala que: En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se suprimían los estudios de Nociones de Agricultura, Industria y Comercio, los Principios de Geometría, de de Dibujo lineal y de Agrimensura, nociones de Física y de Historia Natural se reemplazarán por estos otros estudios: Labores propias del sexo, Elementos de dibujo aplicado a las mismas labores y Ligeras nociones de Higiene en el Hogar.

A partir de esta ley, se crean las Escuelas de primera enseñanza, que por su puesto no podían compartir niños y niñas.

En su artículo 34 concreta que:"Para el examen de las aspirantes al título de Maestras, se nombrará además una Maestra habilitada de la capital o de la provincia, y una señora de la Junta de Escuelas o Asilo de niñas, donde lo hubiere".

En el artículo 36 indica que: "Hasta tanto que puedan organizarse establecimientos donde se formen Maestras adornadas de todos los conocimientos que exige la educación cristiana y social de la mujer, podrán obtener el título de Maestras…”.

El artículo 42 especifica como: "El sueldo y sobresueldo, en su caso, de las Maestras, será proporcionalmente las dos terceras partes del sueldo y sobresueldo asignado a los Maestros".

En 1834 se instala en Madrid Concepción Arenal para estudiar en un colegio de señoritas.

En 1841 entra en la Universidad de Derecho como oyente y disfrazada con indumentaria masculina, revelándose ante el papel femenino propio de la época, poco después finalizaría su carrera. En 1859 fundó, el grupo femenino de las Conferencias de San Vicente de Paúl para ayuda de los pobres.
Dos años después, en 1861, la Academia de Ciencias Morales y Políticas la premió por su memoria “La beneficencia, la filantropía y la caridad”. Era la primera vez que la Academia premiaba a una mujer. En 1863 se convierte también en la primera mujer que recibe el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres.


En 1869, Don Fernando de Castro, Rector y Catedrático de la Universidad de Madrid, leyó el Discurso inaugural. Este catedrático destacó por: la extensión de la cultura y de la educación popular y de la mujer, la defensa de la libertad, de los oprimidos y la emancipación de los esclavos. En el marco universitario de Madrid llevó adelante la Academia de Conferencias y Lecturas Públicas para la Educación de la Mujer con el objetivo principal de mejorar su nivel cultural.

Comenzó su discurso inaugural dirigiéndose a las mujeres.

Señoras:

Una de las cuestiones capitales que el progreso de la civilización ha traído al debate en las sociedades modernas, es la de la educación de la mujer, compañera del hombre, alma y vida de la familia, maestra de las costumbres, la más suave y más íntima influencia, pero por esto mismo quizá la más poderosa, entre todas las que forman la trama de la vida y dirigen el providencial cumplimiento del humano destino.”… Las naciones más adelantadas rivalizan en noble competencia por enaltecer la condición de la mujer, igualándola al hombre: y siendo para ello la reforma de su educación el más seguro camino, surgen doquiera cátedras, asociaciones, ateneos, conferencias y publicaciones especiales, con que obtenga aquella, y a los primeros rudimentos de la instrucción, ya los de una cultura más extensa, ora la preparación para determinadas profesiones, ora, en fin, estímulos para mantener su espíritu siempre vivo, y abierto a todas las generosas aspiraciones y a todos los sentimientos elevados.

En 1876, La Institución Libre de Enseñanza, que se creó en 1876, apuesta por vez primera y firmemente por la coeducación y por la educación de la mujer. Así, un extracto de su programa se pronuncia en los siguientes términos:

"La Institución estima que la coeducación es un principio esencial del régimen escolar, y que no hay fundamento para prohibir en la escuela la comunidad en que uno y otro sexo viven en la familia y en la sociedad. Sin desconocer los obstáculos que el hábito opone a este sistema, cree, y la experiencia lo viene confirmando, que no hay otro medio de vencerlos, sino acometer con prudencia la empresa, dondequiera que existan condiciones racionales de éxito. La coeducación es uno de los resortes fundamentales para la formación del carácter moral, así como de la pureza de costumbres, y el más poderoso para acabar con la actual inferioridad positiva de la mujer, que no empezará a desaparecer hasta que aquélla se eduque, en cuanto se refiere a lo común humano, no sólo como, sino con el hombre."

En 1871, Elena Masseras obtiene un permiso especial del Rey Amadeo de Saboya para realizar estudios en la Universidad. En 1882, se incorporan a la Universidad de Barcelona Mª Dolores Aleu Riera, Martina Castells Ballespi. En 1886, Mª Luisa Domingo García se licencia en medicina en la Universidad de Valladolid.

Poco después, María Goyri, (filóloga) siguió los pasos de Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán y perteneció a la tercera generación de mujeres eminentes del XIX. Ingresó como oyente en la Universidad en 1891. Antes de la Guerra Civil trabajó en la Institución Libre de Enseñanza. Dedicó sus últimos años a la investigación filológica. María fue una humanista, que defendía los derechos de la mujer: igualdad legal, instrucción general y emancipación individual.

En el curso 1891-1892, empezó a estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras como oyente, sin matricularse, pidiendo autorización al Ministerio de Fomento para abrir una matrícula femenina. En la universidad, debía ir a la sala de profesores y entrar acompañada de éstos en el aula, sin frecuentar los pasillos ni sentarse junto a los compañeros en clase.

 

Participó en las tareas docentes del Instituto Escuela de segunda enseñanza, creado en 1918, junto a María de Maeztu, redactando los programas de enseñanza del español para niños de ocho a diez años. Fue la primera universitaria española de la época contemporánea, porque antes de la Contrarreforma y la Ilustración nuestro país era de los menos cerrados en materia de instrucción y dignificación femeninas.

 

María de Maeztu, perteneciente a la Institución Libre de Enseñanza, fue la gran impulsora de la cultura femenina en España. María de Maeztu sería nuestra embajadora en las Universidades europeas y americanas, cuando la formación universitaria femenina daba en nuestro país los primeros pasos.

María de Maeztu estudió Magisterio y más tarde Derecho, y en ella su madre tuvo una precoz y eficaz colaboradora. En 1902 empezó a ejercer su profesión de maestra en una escuela. María reformó la enseñanza, implantó las clases al aire libre, fundó las primeras cantinas y colonias escolares. Destacó por sus ideas revolucionarias sobre la enseñanza.

En 1915, se funda la Residencia Internacional de Señoritas, bajo la dirección de María de Maeztu, regida por las mismas normas de la célebre Residencia de Estudiantes. La Residencia de Señoritas tuvo gran significación para la cultura femenina española.

En 1892, Emilia Pardo Bazán, funda y dirige la publicación La Biblioteca de la mujer. Años más tarde, es en el Congreso Pedagógico, donde denuncia la desigualdad educativa entre el hombre y la mujer. Propone a Concepción Arenal a la Real Academia de la Lengua, pero es rechazada. En 1906 llegó a ser la primera mujer que presidió la Sección de literatura del Ateneo de Madrid y la primera también en ser catedrática en la Universidad Central de Madrid.

En 1910, el ministro de la Instrucción Pública, Julio Burell, derogaba una orden de 1888, y otorgaba la oficialidad universitaria a la mujer. En adelante podrá matricularse libremente, sin tener que solicitar autorización especial a la Dirección General de Instrucción Pública, recordó las casi olvidadas leyes de Alfonso X el Sabio, que admitían a la mujer en las Universidades. “Así que más que decretar y conceder –dijo–, lo que he hecho ha sido reconocer sus derechos”.

Si en 1892 le hubieran dicho a María Goyri que, cien años después, la mayoría del alumnado universitario español sería de sexo femenino, quizá le habría costado un poco creerlo.

Efectivamente, según el último informe presentado, la mujer domina las aulas universitarias.

Así lo demuestran los datos del informe curso 2008-2009:

Casi el 55% de los estudiantes universitarios de primer y segundo ciclo (diplomaturas y licenciaturas) son mujeres, y estre los graduados , la féminas alcanzan el 61%. Entre los másteres oficiales, las mujeres representan casi el 54% y entre los doctorados frisan el 52%.

La presencia de la mujer es mayoritaria en las aulas universitarias, lo que evidencia un mayor rendimiento académico que el de los hombres como aseguran el secretario de Estado de Universidades, Marius Rubiralta, y el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) Angel Gabilondo. Este último afirmó que la Universidad está firmemente implicada en lograr la “Equidad y la Igualdad de Género” entre ambos sexos en todos los escalones de los centros de enseñanza superior.

 

BIBLIOGRAFÍA

http://personal.us.es/alporu

http://www.mujernueva.org

http://hipatia.uab.cat/bdh

Flecha garcía, Consuelo: “Las mujeres en la legislación educativa española”.

Mariano Pérez Galán. La enseñanza en la Segunda República española. Madrid, Edicusa, 1979.

 

 

 

Carmen Corchero Ovejero

DNI: 70640436

Profesora de Educación Compensatoria

IES “CASTELAR” de Badajoz