A. D. E. N. U.

Asociación de Docentes y Educadores No Universitarios

 
  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
INFORMACION EN : contacto@perceianadigital.com
Home Noticias ADICTOS DEL FIN DE SEMANA

ADICTOS DEL FIN DE SEMANA

Imprimir

Una gran mayoría de nuestros alumnos no conciben una fiesta, un fin de semana, o una celebración sin el consumo de alcohol o alguna otra sustancia adictiva, como pueden ser el tabaco o  el consumo de drogas.

Desgraciadamente, el concepto de diversión viene estrechamente unido,  en una gran cantidad de casos,  con el consumo de estupefacientes. Muchos de nuestros estudiantes achacan el motivo de festejar “el botellón” al excesivo precio de las bebidas alcohólicas en los bares, lo cual les proporciona una valiosa excusa no para  beber un cubata sino muchos más con el mismo precio.

La moda de la música bakalaera o cualquier otro nombre que pueda ser otorgado a este incesante ruido, intolerable durante más de un cierto tiempo, nos lleva a pensar que muchos de los jóvenes que aguantan bailando y escuchando esta música sin parar durante un número interminable de horas, además de consumir alcohol, consumen otras sustancias que les otorga dicha resistencia.

 

Muchos de estos jóvenes creen que este tipo de consumo no supone ningún tipo de problema para ellos porque pueden controlarlo fácilmente. Lo cierto es, que según expertos en la materia, como el profesor de Farmacología  de la Universidad de Navarra Norberto Aguirre “es más dañino beber entre dos y cuatro litros de alcohol en dos días que repartirlo a lo largo de toda la semana”.

Algunos de estos jóvenes cuando son preguntados reconocen que se drogan para divertirse, aunque muchos psicólogos han determinado que en el fondo radica algún tipo de conflicto: familiar, profesional, académico, de relación social…El consumo es para ellos una vía de escape o una forma de integración en el grupo de amigos que consumen.

Otros jóvenes también reconocen que han consumido simplemente por curiosidad, porque lo que está prohibido es lo que atrae, por lo tanto para infringir la norma, para divertirse, hablar, aguantar toda la noche, evadirse de los problemas, de la inseguridad que le provocan ciertas situaciones, por querer ser mayores, porque no soportan que los demás se burlen de ellos porque no hallan consumido, esa falta de madurez hace que muchos de ellos la prueben.

Cierta música también incita, bien directamente por las letras, bien por el ambiente que provoca en las discotecas. Un estudio del Instituto Municipal de Investigación de Barcelona concluye que el éxtasis consumido en un laboratorio no tiene los mismos efectos que si se toma en una discoteca.

La Health Education Authority británica recomienda a los padres indagar en los cambios repentinos de aspecto, amigos e intereses. Conocer qué hay detrás de cambios imprevistos de cansancio a euforia. Saber por qué un joven, de la noche a la mañana, se vuelve más educado o más irritable. Otra medida es conocer, si es posible, el círculo de amistades y ambientes donde se mueve el joven.

Ante esta situación los organismos sociales deberían tomar medidas y ofrecer diversiones alternativas que no tengan nada que ver con el mundo de la noche, para intentar que el número de adictos entre nuestros jóvenes descienda notablemente.

 

Bibliografía:

www.aceprensa.com

www.consumer.es.

 

 

Miriam Santiago Morales

Profesora de Filología Inglesa