Estoy gordo. Estoy flaco. Me gustaría ser más alto, más bajo, tener el pelo rizado, el pelo liso, la nariz más pequeña, los músculos más desarrollados, las piernas más largas…
¿Te resulta familiar alguna de estas afirmaciones? ¿Estás acostumbrado a desvalorarte ? En tal caso, no estas solo. Como todos los adolescentes, tu cuerpo está experimentando multitud de cambios. Y, a medida que va cambiando , también lo hace tu autoimagen (la imagen que tienes de ti mismo). A mucha gente le cuesta habituarse a esos cambios y esto puede repercutir sobre su autoestima.
¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
La autoestima se refiere a la medida en que nos aceptamos y valoramos. En pocas palabras: lo orgullosos que estamos de nosotros mismos. La autoestima es importante porque el hecho de sentirnos bien personalmente puede influir en nuestra forma de actuar. Una persona que tiene alta la autoestima hará amistades con facilidad, controlará mejor su comportamiento y disfrutará más de la vida.
La imagen corporal se refiere a cómo se siente una persona con su aspecto físico.
Para mucha gente (sobre todo durante la primera etapa de la adolescencia) la imagen corporal está íntimamente relacionada con la autoestima. Esto se debe a que al estar convirtiéndose en adultos, los adolescentes se interesan mucho más en cómo les ven los demás.
¿Qué influye sobre la autoestima de una persona?
Pubertad
Como he dicho anteriormente, muchos adolescentes tienen problemas de autoestima al principio de la adolescencia porque su cuerpo experimenta multitud de cambios. Esos cambios, combinados con el deseo natural de ser aceptados, hacen que les resulte tentador compararse con los demás. Pueden hacerlo con las personas que tienen alrededor ,con familiares, deportistas, actores famosos...
Pero esto no tiene demasiado sentido ya que los cambios que conlleva la pubertad son diferentes en cada persona. Algunas empiezan a desarrollarse pronto, mientras que otras lo hacen de forma tardía. Unas desarrollan temporalmente una capa de grasa ( preparándose para el estirón) , otras se engordan de forma permanente y hay otras que siguen estando flacas por mucho que coman. Todo depende de cómo hayan programado los genes, su cuerpo.
Los cambios que acompañan a la pubertad, pueden repercutir en la forma de sentirse bien con uno mismo ( tanto en las chicas como en los chicos). Llegan a estar incómodas/os con sus cuerpos en proceso de desarrollo o incluso, avergonzarse de ellos. Ellas pueden sentirse presionadas a adelgazar, mientras que ellos manifiestan no encontrarse lo bastante corpulentos o musculosos.
Influencias externas
De todos modos, el proceso de desarrollo normal no es lo único que repercute sobre la autoestima. Hay multitud de factores (como las imágenes que difunden los medios de comunicación ) que pueden repercutir sobre la imagen corporal de una persona.
La vida familiar también influye sobre la autoestima. Algunos padres pasan más tiempo criticando a sus hijos y a su aspecto físico, que elogiándolos. Esas críticas reducen la capacidad de una persona para desarrollar una alta autoestima.
La gente puede ser objeto de burlas y comentarios negativos sobre su aspecto -procedentes de sus compañeros de clase, trabajo....- . A veces el origen de éstos reside en los prejuicios raciales y étnicos. A pesar de que estas burlas, suelen obedecer a la ignorancia de quienes las hacen, pueden repercutir negativamente sobre la imagen corporal y la autoestima de la persona que las recibe.
Autoestima sana
Si tienes una imagen corporal positiva de ti mismo, probablemente te aceptarás y te gustarás tal y como eres. Esta actitud saludable te permitirá explorar otros aspectos, tales como: hacer amistades, adquirir mayor independencia con respecto a tus padres , plantearte nuevos retos ( tanto desde el punto de vista físico como mental). Y el hecho de desarrollar estas facetas te ayudará a elevar todavía más tu autoestima.
Una actitud positiva y optimista puede ayuda a la gente a desarrollar una alta autoestima. Por ejemplo, decirte: "Bueno, soy humano", en vez de "Vaya desastre que estoy hecho", cuando cometes una equivocación. O no culpar a los demás cuando las cosas no salen como esperabas.
Saber qué es lo que te hace feliz y cómo puedes alcanzar tus objetivos, puede ayudarte a sentirte fuerte y a tener la sensación de que controlas tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida saludable (como hacer ejercicio y comer bien) son una perfecta combinación para desarrollar una alta autoestima.
Consejos para mejorar tu imagen corporal
Algunas personas creen que necesitan modificar su aspecto físico o su forma de comportarse para sentirse bien consigo mismos. Pero, de hecho, lo único que necesitas hacer es modificar la forma en que percibes tu cuerpo y lo que piensas sobre ti mismo.
Lo primero que tienes que hacer es reconocer que tu cuerpo es tuyo, independientemente de la forma, talla o color que tenga. Si te preocupa mucho tu peso o tu estatura, ve al médico para saber si va todo bien. El aspecto de tu cuerpo sólo es de tu incumbencia —a fin de cuentas, eres tú quien ha de estar contento contigo mismo-.
En segundo lugar, identifica qué elementos de tu aspecto físico puedes cambiar de forma realista y cuáles no. Todo el mundo (hasta el famoso aparentemente más perfecto) tiene cosas que no le gustan de sí mismo que no puede cambiar y necesita aceptar —como su estatura o su talle de zapatos.
Si hay aspectos de tu cuerpo que quieres y puedes cambiar , hazlo fijándote metas. Por ejemplo, si quieres ponerte en forma, diseña un programa para hacer ejercicio diariamente y comer alimentos nutritivos. Luego haz un seguimiento de tus progresos conforme te vayas aproximando a la meta. ¡Plantearse retos personales es una forma estupenda de elevar la autoestima!
Si te encuentras haciendo comentarios negativos sobre ti mismo, oblígate a detenerte. Prueba a elevar tu autoestima regalándote tres piropos diariamente .Además, antes de acostarte piensa en tres cosas que durante ese día te hayan hecho disfrutar. Vale todo: desde notar los rayos del sol en la cara hasta escuchar a tu grupo musical favorito u oír cómo se ríe alguien cuando le cuentas un chiste. Centrándote en las cosas buenas que haces y los
aspectos positivos de tu vida...¡¡¡ podrás cambiar para bien la forma en que te sientes contigo mismo!!!
¿Dónde puedo pedir ayuda?
A veces los problemas de baja autoestima y de imagen corporal negativa no se pueden superar sin ayuda. Muchos adolescentes se deprimen, pierden el interés en las actividades y relaciones sociales —o incluso se autolesionan o se refugian en el alcohol o el consumo de drogas. Si te sientes así, te puede ayudar hablar con tus padres, un monitor o entrenador, el psicólogo de tu centro de enseñanza u otro adulto con quien mantengas una relación de amistad. Un adulto en quien confíes —una persona que te apoye y valore — puede ayudarte a ver tu cuerpo con objetividad y darte una retroalimentación positiva sobre este último y sobre tus habilidades y capacidades.
Si no conoces a nadie que te pueda ayudar, contacta con fundaciones ( ANAR, El PORTAL DEL ADOLESCENTE.....). Ellas cuentan con grandes profesionales dispuestos a escucharte y ofrecer toda la ayuda que sea necesaria.. Si tienes la sensación de que tu imagen corporal y tu autoestima están repercutiendo negativamente sobre tu vida, no lo dudes. Pero sobre todo, reflexiona acerca de esto:
TODOS SOMOS ÚNICOS. COMO TÚ NO EXISTE NADIE.. ..por lo tanto: NADIE PODRÁ QUERERTE MÁS Y MEJOR QUE TÚ MISMO.
Autora :Dolores María Osuna Barrero.
Información para adolescentes
Fuentes: -Guía juvenil para adolescentes.



