Las drogodependencias se han convertido en uno de los problemas que más preocupa a la sociedad. Ello puede deberse a que, cada día, la población en general constata que no son algo occidental, relacionado con las zonas marginales, sino que puede afectar, y de hecho afecta, a toda la comunidad.
Por otra parte, el fenómeno de la drogadicción no es estático, convirtiéndose en un problema cada vez más complejo que no tiene soluciones simples. El incremento del consumo de sustancias, hasta hace poco desconocidas en nuestro contexto cultural, añadidas a la tradicionalmente asumidas por nuestra sociedad, hacen que tal preocupación se torne aún más dramática cuando se observa que la población en riesgo de consumo puedan ser niños y jóvenes en edad escolar.
Según León Fuentes (1996), el problema “droga” no sólo surge entre personas que previamente podrían etiquetarse como conflictivas, problemáticas o marginales, sino que fue una serie de circunstancias contingentes, como el que el afectado fuese un adolescente o un joven perfectamente integrado, y con una personalidad adaptada, hicieron que se considerase como un problema.
Los numerosos estudios realizados sobre el tema resaltan la complejidad de la adicción y la dificultad que existe para llegar a conclusiones generales que permitan explicar las claves del problema. Lo que si parece claro, por lo tanto, es que las circunstancias contingentes en el uso/abuso de las drogas pertenecen a tres aspectos distintos, pero relacionados entre si, como son las drogas o las sustancias en si mismas, el individuo (tanto en su dimensión psicológica como biológica), y un determinado contexto social y cultural.
Entre los factores de riesgo vinculados con el individuo podemos señalar, entre otros, los siguientes:
Ø Edad de inicio del consumo inferior a 15 años.
Ø Alta necesidad a través del grupo.
Ø Búsqueda de sensaciones de riesgo.
Ø Desconocimiento de las consecuencias del uso de drogas y poseer expectativas positivas respecto al consumo.
Ø Dejarse llevar por el grupo o las modas.
En cuanto a los factores de riesgo vinculados al contexto podemos distinguirlos en distintos ámbitos, como son:
Ø Familia.
Ø Grupos de amigos.
Ø Ámbito escolar.
Con respecto a la sociedad general encontramos:
Ø Actitudes sociales favorables al consumo.
Ø Dificultades del entorno para el empleo saludable del tiempo libre.
Ø Estilos educativos inadecuados.
Ø Actitudes familiares y comportamientos proclives al consumo de drogas.
Ø Conflictividad y conducta antisocial en el medio escolar.
Ø Dependencia de grupo.
Ø Presión del grupo en relación al consumo.
Para poder actuar sobre el fenómeno, por lo tanto, es imprescindible conocer los factores que se hallen implicados y los efectos de las diferentes interacciones entre los mismos, actuación que no sólo se refiere a la intervención ante el problema una vez instaurado, sino antes que este aparezca. Para poder prevenir, pues, las conductas adictivas y fundamentalmente sus consecuencias negativas, es preciso conocer los factores antecedentes y actuar en la medida de los posible sobre ellos.
Fuente: León-Carrión, J. (1986): Bases para la prevención de la drogodependencia. Sevilla. Alfar.
F.D.O: María del Carmen Portillo González
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Psicología y Pedagogía



