Hace pocos días hemos conocido el último caso, ha ocurrido en la Universidad del Norte de Illinois, donde un joven entró en el salón de actos armado y le ocasionó la muerte a 14 jóvenes. Anteriormente en el instituto, ya había aparecido una pintada en una pared avisando de que habría un tiroteo, ¿Qué lleva a estos jóvenes al tiroteo indiscriminado?.
Según algunos estudios realizados por psicólogos, alguno de estos sucesos se producen por venganza contra profesores o compañeros, o por alumnos que se sienten discriminados, quién sabe que se les puede estar pasando por la mente en esos momentos.
En la actualidad, hay muchos colegios y universidades, que tienen instalado en la entrada de sus centros, detectores de metal. Desgraciadamente, esto es una práctica cada vez más frecuente en Estado Unidos. El colectivo de padres, alumnos y profesores cada día piensa más cómo puede evitar que éste desagradable acto no vuelva a ocurrir en su centros.
No debemos olvidar que Estados Unidos es el primer productor y vendedor de armas del mundo, y que comprar un arma en este país no es nada complicado, ya que 38 de los 50 estados permiten llevarlas para su propia seguridad. Para conseguir un arma basta con tener más de 18 años “armas largas” o 21 años “armas de mano”.
Cuando se produce un hecho de esta gravedad el país se conmociona, y se empiezan abrir los debates “armas si o no”, también vemos como el presidente de Estados Unidos o el Gobernador del estado donde haya sucedido la desgracia, nos dicen que están aportando toda la ayuda posible a las familias para esclarecer los hechos, en mi opinión la venta de armas proporciona grandes riquezas a el país, pero también grandes disgustos a su población, deberíamos preguntarnos ¿qué aporta más beneficios? La respuesta está clara.
Miriam Santiago Morales
Profesora de Filología Inglesa



