Ya sabemos que los problemas de espalda en los alumnos siempre serán de actualidad sobre todo por la vuelta al colegio de los niños y niñas a raíz del peso que llevan en sus espaldas causados por el peso de los libros.
Son realmente beneficiosas estas advertencias que nos llegan desde la televisión para prevenir a los niños de futuros problemas por malas posturas.
Pero primero definamos el concepto postura: La postura es la actitud, es la distribución de las partes del cuerpo en el espacio durante el movimiento. Conforme el individuo crece, varía su postura; estas variaciones son parte de los recursos que el individuo tiene como respuesta a las demandas de la gravedad. Los patrones de postura varían con la edad, el sexo, el nivel de desarrollo y el somatotipo del cuerpo; son las posiciones que adopta el cuerpo de una persona cuando está de pie, sentada, tumbada o caminado.
El mantenimiento de una postura correcta permite al cuerpo utilizar todas sus partes con el mínimo gasto de energía y evitar numerosos trastornos, entre ellos, problemas en la columna vertebral. Los problemas en la columna vertebral cada vez más frecuentes en nuestra sociedad se deben a:
- Cada vez es mayor el número de personas cuyo trabajo les exige mantener un a misma postura, sentados o de pie durante muchas horas.
- Cada vez es más frecuente el sedentarismo.
- Cada vez hay más personas que llegan a una edad entre 55 y 65 años, en que suelen manifestarse estos trastornos.
- Por último, gracias al uso más frecuente de butacas cómodas nos sentamos muy mal.
Voy a resumir las distintas posturas y como deben mantenerse correctamente:
De pie
Sentado
Tumbado
Empecemos por la primera, de pie:
Cuando tenemos que estar mucho tiempo de pie el cansancio se produce pronto. Generalmente, cambiamos el peso de un pie para otro, para que descansen los grupos musculares y hacer que vuelva más fácilmente la sangre al corazón. Conviene tanto al estar de pie como al andar mantener la cabeza levantada mirando al frente, los hombros ligeramente echados hacia atrás y las manos y los brazos relajados.
Cuando se trabaja de pie, la superficie de trabajo debe estar a la altura del codo, conviene apoyarse en un taburete alto, de modo que las piernas se liberen del peso del cuerpo. También en este caso es importante no inclinarse hacia delante, curvando la espalda y se flexionarán las piernas. Es muy importante aprender a levantar objetos pesados del suelo: lo correcto es flexionar las piernas ligeramente separadas manteniendo la espalda lo más resta posible.
Posición sentada:
Lo más habitual en las aulas es el trabajo en posición sentada. La posición sentada tiene una serie de ventajas con respecto a la postura en pie. En primer lugar el cuerpo tiene mayor número de superficies de soporte: el suelo, el asiento, el respaldo, los reposabrazos e incluso la superficie de trabajo. Esta postura exige un gasto energético mucho menor que el trabajo en pie. No obstante, cuando hay que realizar alguna tarea que requiere mayor esfuerzo o cuando es preciso desplazarse frecuentemente se deben considerar otras posturas. La posición sentada exige gran actividad muscular del dorso y del vientre para mantener esta actitud. Sin embargo, el consumo energético global es tan solo de un 3% a un 10% mayor en relación a la posición horizontal. Si se tiene en cuenta lo mencionado anteriormente sobre la carga estática, hay que seleccionar asientos que permitan cambios frecuentes de postura, con el fin de retardar la aparición de la fatiga.
Muchas de las actividades manuales que se realizan en posición sentada requieren que la persona tenga las manos a la vista. Este tipo de tareas, frecuentes en la oficina, provoca la excesiva inclinación de la cabeza hacia adelante. La inclinación de todo el cuerpo puede hacer que incluso se pierda el apoyo lumbar. Una de las principales causas de dolor en la región del cuello y de los hombros tiene su origen en este tipo de tareas que exigen una excesiva inclinación de la cabeza hacia el frente. Trabajos de manipulación fina, de inspección e incluso actividades de lectura suelen provocar esta situación. Los dolores comienzan a aparecer cuando la inclinación de la cabeza en relación a la vertical supera los 30 grados. La cabeza tiene un peso relativamente elevado y su posición inclinada provoca un momento de fuerzas que debe soportar únicamente el cuello y los hombros. La modificación de la altura de la silla, del plano de trabajo o de la altura de la mesa puede hacer variar este tipo de posturas. Se debe procurar que la inclinación de la cabeza no supere los 20 grados con respecto a la vertical.
La postura sentada, como se ha señalado, es habitualmente más confortable que la postura en pie, sin embargo, se debe evitar permanecer sentado durante periodos de tiempo muy prolongados. La recomendación general es no permanecer más de una hora seguida sentado. Hay multitud de tareas que pueden ser realizadas durante estos tiempos de descanso y que permiten multitud de cambios posturales.
Finalmente hablaremos de posición tumbada:
La cama es un elemento muy importante para mantener una postura correcta durante el descanso. Pasamos en ella casi un tercio de nuestra vida. Conviene que la cama sea dura. Para la región lumbar la mejor postura es boca abajo pero esto obliga a girar la cabeza lo que puede afectar a la región cervical.
En general se acepta como más adecuada la postura echada sobre un lado con la pierna que quede debajo estirada y la de encima ligeramente doblada sobre ella.
La almohada debe ser de suficiente altura para que la cabeza se apoye sin doblar el cuello. Las personas que duermen boca arriba la usarán un poco más baja.
Estas recomendaciones son especialmente útiles para los niños ya que durante la infancia se crearán hábitos posturales que durarán toda la vida, por ejemplo:
- Agacharse mucho en el trabajo escolar ya sea por miopía, o falta de ejercicio, tamaño inadecuado de los muebles escolares o por vergüenza de las chicas en algunos momentos de su desarrollo.
- Por inclinarse siempre hacia un lado, lo que puede deberse a una longitud desigual en las piernas, al peso de algunas carteras escolares, al dormir en camas muy blandas..entre otras razones.
El primer paso es estar realmente informados de que son, o cuales son los elementos que perjudican la salud de la postura. Una rica información nos ayudará para que podamos asesorar mejor a nuestros alumnos y ayudarnos nosotros mismos también en este sentido.
Intentaría evitar que el niño desde pequeño adopte posturas equívocas. Procuraría que el niño tuviese un colchón adecuado y su almohada correspondiente; cómo coger peso y cómo llevarlo, enseñarle como es una correcta posición erguida y sentada muy importante para evitar problemas y sobre todo le haría entender que siguiendo estos consejos evitará muchos posibles dolores y problemas de espalda.
Antonia Conejo Barrero
Maestra de Inglés
79.259.679 T



