Decir, que actualmente, para realizar una campaña para la prevención del consumo de alcohol debe ser muy agresiva para que surta efecto, al igual que como está sucediendo con el tabaco, ya que el alcohol es una droga que está muy arraigada en nuestra sociedad.
A mi forma de ver, comenzaría una campaña dirigida a los más jóvenes en sus propios centros de estudios, intentando el compromiso de los padres y tutores, es decir, de toda la comunidad educativa. En este aspecto, estaría bien fomentar convivencias entre alumnos y padres con algún lema como “también te lo puedes pasar bien sin alcohol”. Intentar de alguna forma, que se realizaran mas actividades entre padres e hijos, que se le quiten a los chicos los tabús que tienen sobre sus padres, y que no los vean sólo como sus progenitores, sino como un amigo más con mucha más experiencia que ellos. Además, también fomentaría programas deportivos con competiciones los fines de semana, para que así, de cierta forma, los jóvenes eludan beber alcohol para estar en forma para estas competiciones. Como a muchos de los jóvenes no les gusta el deporte activo, también se podrían realizar competiciones de ajedrez, salidas al campo o hasta competiciones de los juegos por excelencias en los hogares de muchas familias española, las consolas. Se intentaría que fueran los fines de semana, ya que creo que son los días más proclives para el consumo de alcohol.
Refiriéndome de nuevo a los más jóvenes, charlas con personas con experiencias alcohólicas y que hayan visto lo bonito que es la vida sin necesidad de alcohol, que expliquen el amargo mundo que puede ser el estar inmerso en este tipo de drogas y las consecuencias que puede acarrear como el fracaso escolar, romper una familia, accidentes de tráfico,… Recuerdo alguna charla en mi etapa estudiantil, y el saber cómo comenzaron a ingerir personas alcohol y poco a poco se convirtieron en dependiente, es muy útil a la hora de concienciar a nuestros alumnos de que lo que hoy parece una tontería, en el futuro se puede convertir en un grave problema.
También añadiría ciertas reuniones con los padres y tutores con psicólogos y especialistas en estos temas, para ayudar a la comunicación entre padres e hijos, comunicación que hoy día es casi nula en muchas familias por la mentalidad actual de los jóvenes. Este compromiso sería importante. Intentar inculcar a los padres realizar más actividades con los hijos, como llevarlos a un partido de fútbol, a parques temáticos,… para que puedan estrechar relaciones. En algunos centros educativos se ya se está llevando a cabo con bastante éxito el realizar acampadas y actividades de ocio padres e hijos, de esta forma estrechar relaciones y que los hijos puedan aprender de sus progenitores.
Estas campañas, deberían estar acompañadas por mayores requerimientos por parte de las autoridades a los bares, como y no sólo la venta a menores (siempre algún “amigo” mayor de 18 años que les puede comprar las bebidas), también el acceso a ciertos locales. Muchos jóvenes, los fines de semanas por culpa de los conocidos botellones, realizan competiciones, algunas premeditadas y otras implícitas, de quien es el que bebe más alcohol y se emborracha menos. En definitiva, los jóvenes de hoy día tienen gran facilidad de acceso al alcohol.
Aún mayor control de la autoridades con controles de alcoholemia en los lugares mas frecuentados por lo jóvenes, y ya que en muchos casos el consumo de alcohol es un hecho casi irremediable en fines de semana, una buena iniciativa podría ser disponer de transporte público y no sólo para llevar a los jóvenes a casa, sino hacer un recorrido por lugares estratégicos, para recogerlos y llevarlos a los sitios de marcha, ya sea de casa a los locales o de locales a otros locales, ya que creo que muchos se pensarían llevar el coche, y otros se pensarían en montarse con alguna persona ebria, con lo que podría disminuir las víctimas en accidentes de tráfico. Tal vez no sea una medida muy idónea, ya que puede hacer pensar que se fomenta la idea de consumir alcohol, pero al menos puede disminuir muchos accidentes.
Para ayudar a estas medidas, creo que también deberían colaborar los medios de comunicación, campañas muy agresivas donde se observe la cruda realidad que puede afectar en un futuro por el consumo abusivo de alcohol, además de alertar a ciertos negocios de venta de bebidas alcohólicas, el riesgo de sanción que corren por vender a ciertas horas y a menores de edad.
En definitiva, es una guerra que se puede ganar tras muchas batallas, pero que necesita el compromiso de todos los estamentos de la sociedad, comenzando desde nosotros, los maestros y terminando por las familias. Son muchas vidas las que se echan a perder. Lo más positivo sería la participación en actividades de tipo competitivo los fines de semana, ya que mientras se sigue practicando fútbol, baloncesto o campo a través, con competiciones todos los fines de semana, y donde el tiempo de ocio sólo se dedica a mantener la forma física para la práctica de estas competiciones, se olvidan muchos vicios. Los centros educativos no deben quedarse en impartir clases, deberían llegar aún más lejos. No podemos cerrar los ojos lo fines de semana y esperar al lunes a desempeñar nuestro trabajo. Es muy duro cuando se escucha a los alumnos de 10 y 11 años que han estado de botellón el fin de semana.
Antonia Conejo Barrero
Maestra de Inglés
79.259.679 T



