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Asociación de Docentes y Educadores No Universitarios

 
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LA PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE SUS HIJOS.

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La participación de los padres en la educación de sus hijos y en la escuela está justificada doblemente, ya que existe por un lado normativa legal que la fundamente y razones psicopedagógicas que la aconsejan.

Ya la Constitución Española de 1978 en su artículo 27.7 recoge la participación de los padres.

 

La Ley Orgánica del Derecho a la Educación LOE de 1985 en su artículo 29 reconoce la participación de los padres en los Consejos Escolares, que son un Órgano Colegiado de los Centros.


La Ley General de Ordenación General del Sistema Educativo, LOGSE de 1990 en su artículo 2 considera necesaria la implicación de los padres para alcanzar los objetivos educativos, y en su artículo 37.4 regula la participación de los padres en las decisiones que afecten a los alumnos con necesidades educativas especiales. En este mismo sentido el RD 696/95 de ordenación de alumnos con necesidades educativas especiales en su artículo 9.4 establece la necesidad de la participación de los padres de estos alumnos en su proceso educativo.

 

La Ley Orgánica de Educación LOE 2006 en su artículo 71 reconoce que corresponde a las Administraciones Educativas garantizar la escolarización regular y asegurar la participación de los padres en las decisiones que afecten a la escolarización y a los procesos educativos de los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo.

 

Por otro lado, la justificación psicopedagógica de la intervención familiar se centra en la necesaria coherencia que debe existir entre la actuación formativa de los padres y la de los profesores. En la unificación de criterios para la intervención en momentos como la generalización de aprendizajes, desarrollo de programas de autonomía personal y/o habilidades sociales.La participación de la familia promueve lazos afectivos en la familia, canales de interacción padre-hijo, al mismo tiempo que fomenta la socialización e integración del alumno.

 

La interacción familia-escuela tiene aspectos positivos como el hecho de aportar seguridad personal, confianza básica, estabilidad emocional, cohesión personal al alumno…Sin embargo, cuando dicha interacción no es positiva, se van a dar en le alumno una ambivalencia afectiva, un sentimiento de abandono afectivo y un “yo” débil e inestable etc.

 

Podemos decir por tanto que la familia y la escuela tienen un lugar de encuentro, de acción incidente y de relación coordinada en la educación del niño. Ahora bien, es necesario plantear ¿qué se puede esperar de la participación de los padres? y ¿qué expectativas no es bueno tener?

 

Es mucho lo que se puede esperar de los padres, de su colaboración, dicha colaboración debe plantearse como un proceso gradual en el que se debe consolidar cada paso antes de abordar el siguiente. Los dos aspectos en que se centra esta colaboración van a ser el intercambio de información y la implicación directa y bidireccional.

 

ACTITUDES DE PADRES DE ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES.

 

Las actitudes de padres de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, son similares a las del resto de alumnos pero además se observan:

 

- Padres que se niegan a aceptar la situación, que presentan ansiedad ante lo evidente, descontentos con los métodos educativos, que reconocen el estado de su hijo y se anticipan al fracaso.

 

- Padres que son realistas, pero al mismo tiempo pesimistas, que aceptan la realidad y adecuan su responsabilidad para lograr que sus hijos alcancen en máximo desarrollo posible.

 

- Padres que aceptan la situación, creando así un ambiente favorable para la educación.

 

La tolerancia al problema va a depender del tipo de necesidad especial que el niño presente. Así en el caso de las deficiencias congénitas la aceptación es más difícil que si la dificultad surge en el crecimiento o son adquiridas en un momento determinado.

 

En cualquier caso, el descubrimiento de cualquier tipo de dificultad en un niño, siempre será un problema para los padres pudiendo dar lugar a tensiones que van a repercutir de manera negativa en su hijo.

 

Está claro que la educación que recibe el niño en el centro es una parte de la formación que recibe a nivel integral, la otra parte la recibe de la familia y el entorno socioeconómico.

 

La familia en general y los padres en particular serán agentes decisivos para ofrecer respuesta educativa adaptada a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, así como para la toma de decisiones sobre la modalidad de escolarización más adecuada, dentro de una escuela inclusiva que acepte a todos y a todas, que incluya a todos y a todas.

 

CARMEN CORCHERO OVEJERO

DNI 70640436F

Profesora de Educación Compensatoria.