La metodología es considerada como el medio a través del cual obtendré los objetivos marcados y que me permite dar respuesta a la pregunta “¿cómo enseñar?”. La consecución de los diferentes objetivos y fines educativos, debe realizarse teniendo en cuenta una serie de principios metodológicos fundamentales los cuales, deberán estar presentes en todo momento y orientar mi planteamiento metodológico. Estos principios vienen establecidos por el ya citado currículo extremeño para la E.S.O (decreto 83/2007) y anteriormente comentados en la fundamentación pedagógica y didáctica (atención a la diversidad del alumnado, individualización, aprendizaje significativo y funcional, interdisciplinariedad, autonomía,...), lo cual refleja la importancia de considerarlos en la metodología. A la hora de seleccionar la metodología a utilizar, puedo escoger entre diversas posibilidades, las cuales derivan de dos grandes teorías del aprendizaje: conductista (aprendizaje lineal, expositivo y memorístico) y cognitivista o constructivista (aprendizaje por descubrimiento). Cada una de los citadas teorías, es más afín a una serie de técnicas, estrategias y estilos de enseñanza que permiten desarrollarlas. Ante las diferentes opciones metodológicas, optaré por adoptar una postura ecléctica y global, utilizando los métodos, técnicas, estrategias y estilos que más convengan en cada contexto de enseñanza-aprendizaje, sin descartar así, ninguna opción y pudiendo establecer diferentes combinaciones si con ello, favorecemos la consecución de los objetivos marcados de la forma más enriquecedora posible y al mismo tiempo, consideramos los principios pedagógicos anteriormente señalados. Aún así fomentaré ante todo un aprendizaje basado en la teoría constructivista, sobre todo facilitaré la construcción de aprendizajes significativos (Ausubel, 1973) diseñando actividades que permitan el establecimiento de relaciones sustantivas entre los conocimientos y experiencias previas y los nuevos aprendizajes.
La actividad mental constructiva del alumno es el hecho decisivo en la realización de los aprendizajes. Es el alumno quien en último término modifica y reelabora sus esquemas de conocimiento, construyendo su propio aprendizaje. En este proceso, el profesor, actúa como guía y mediador para favorecer la construcción de aprendizajes significativos. Planifica actividades encaminadas a conocer cuáles son las ideas previas, las actitudes y conocimientos que ha construido el alumno en el transcurso de sus experiencias y qué grado de elaboración tienen, y plantea, de manera gradual, actividades de aprendizaje que permitan contrastar tales ideas con otras y modificar los conocimientos de partida, a través de acercamientos progresivos a los nuevos aprendizajes significativos.
El profesor deberá, asimismo, proporcionar actividades para poner en práctica los nuevos conocimientos, de modo que el alumno pueda comprobar el interés y la utilidad de lo aprendido y pueda así consolidar dichos aprendizajes. Es igualmente importante propiciar en las actividades la reflexión personal de lo realizado y la elaboración de conclusiones con respecto a lo aprendido, de modo que el alumno pueda analizar el avance que se ha producido con respecto a las ideas previas.
Por lo que respecta a la estrategia a seguir a la hora de presentar los contenidos, existen dos principalmente: Inductiva y Deductiva, yo me inclinaré por una mixta, en la que se combine las explicaciones del profesor, sobre todo para exponer panorámicas generales o bien para precisar conceptos, con las actividades de indagación realizadas por los alumnos sobre el material preparado a este efecto.
Como resumen, incidir en que el objetivo último de la metodología que adopto es conseguir la funcionalidad del aprendizaje, todo esto se concreta en Decreto 83/2007, en las Competencias Básicas, especialmente la Competencia para aprender a aprender. Por otra parte, en cuanto a la organización del aula, abogaré también por la variedad y flexibilidad, utilizando organizaciones individuales o en pareja, con las cuales fomentaré la coeducación, integración y colaboración. La ubicación de los alumnos en el espacio, en línea con lo anterior, buscará facilitar el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje, paliando dificultades en la percepción de la información (visuales, auditivas..,por ejemplo con un asiento preferente, frente al profesor ) y en el control del alumnado.
Tendré presentes en todo momento las normas generales del departamento, que serán dadas a conocer al alumnado al inicio de curso. Será constante también, la coordinación con el tutor a la hora de solventar cualquier problema de conducta, aplicando si es oportuno, el reglamento de organización y funcionamiento del centro.
Las sesiones tendrán una duración real de unos 55 minutos, donde generalmente distinguiré entre: presentación (recapitulación sesión anterior, información sesión…), parte central (contenidos y actividades programadas) y parte final (resumen sesión, actividades para días posteriores, reflexiones, despedida,…).Por ultimo dentro de este apartado, hacer mención al clima del aula, el cual deberá estar basado en la confianza y respeto mutuo, entre alumnos y entre profesor-alumno. Desde el inicio, el alumno debe ser consciente de la importancia del cumplimiento de las normas. A medida que avanza el curso, iré cediendo autonomía al alumnado, fomentando la reflexión, el diálogo, capacitándolos para decidir por si mismos, pretendiendo en todo momento que el clima sea agradable, estimulante e integrador.
Autora: Maria Dolores Cordero Guerrero.



