Algunas deficiencias de las que hemos tratado llevan aparejadas ciertos trastornos del habla, del lenguaje o de la comunicación que, al presentarse en la escuela, afectan al desarrollo normal del proceso de enseñanza aprendizaje. Se han realizado múltiples clasificaciones, pero a mi corto parecer yo realizo la siguiente:
TRASTORNOS DEL HABLA: el habla es la expresión fonética de un código o lengua. Las anomalías que se producen en este campo afectan a la Fonética y se suelen conocer con el nombre genérico de “dislalias”. Son por tanto, las manifestaciones de las dificultades que presentan algunos alumnos para lograr la articulación correcta de ciertos fonemas. Es un fenómeno normal y transitorio en la evolución del lenguaje, pero si persiste es debido a causas evolutivas, orgánicas o funcionales.
- Dislalias orgánicas: son los trastornos de habla motivados pro alteraciones, lesiones o malformaciones del aparato reproductor de la voz que dificultan o impiden la emisión correcta de uno o varios fonemas.
- Dislalias audiógenas: son las propias de las personas que padecen pérdida de audición, debido a que ésta es indispensable para captar correctamente los sonidos y emitirlos con posterioridad.
- Disglosia: es la dislalia originada por alteraciones anatómicas que afectan algún órgano periférico del habla. Según la parte afectada hablaremos de disglosias labiales, mandibulares, dentales, linguales y palatales.
- Disartria: la causa de la anomalía del habla es de naturaleza motriz, provocada por lesiones del sistema nervioso que afectan a los músculos fonoarticulatorios.
- Dislalias funcionales: se originan por la incapacidad para lograr la fonación y los movimientos adecuados de los órganos de articulación, o emitir correctamente el aire fonador sin que haya malformación anatómica, ni lesión neurológica o pérdida de audición.
TRASTORNOS DEL LENGUAJE: se ha definido el lenguaje como el conjunto de símbolos y reglas que combinados debidamente sirven para comunicar las ideas. Los trastornos afectan a los componentes estructurales del mismo, o sea a lo fonético-fonológico, léxico-semántico y morfológico-sintáctico, con un desfase cronológico considerable. Tienen gran importancia en el desarrollo del lenguaje los factores ambientales como la carencia afectiva, poca estimulación, sobreprotección…
Los trastornos del lenguaje se manifiestan después de su consecución y se conocen como afasias y disfasias.
- Afasia: es la pérdida parcial o completa del lenguaje por lesión en el área del sistema nervioso central encargado de su elaboración. Se caracteriza por la incapacidad que tiene el sujeto para comprender mensajes o expresarse correctamente. Son incapaces de aprender a leer y de articular de forma ordenada el lenguaje escrito, que se manifiesta en rasgos disléxicos y disortográficos. Muestran una sintaxis pobre e incorrecta, de frases cortas, sin unión o agramatical, enunciados sin orden y verbos en infinitivo. Existen tres tipos de afasias según el lugar donde se produzca la lesión:
a) Sensorial, receptiva o de Wernicke
b) Expresiva, motora o de Broca.
c) Mixta o total.
Las causas pueden ser variadas: de origen vascular, tumoral, inflamatorio, demencial, etc.
- Disfasia: es un déficit grave del lenguaje o dificultad para adquirirlo sin causa orgánica definida. Es por tanto, un trastorno que en los primeros años de vida el sujeto se muestra con inteligencia conservada, audición normal y comunicación espontánea, por lo que se diferencia de los autistas o psicóticos. Los difásicos presentan retraso en el lenguaje hacia los 4 ó 5 años, con evolución lenta y sin fase de recuperación rápida. Permanece la dificultad para adquirirlo después de los 6 ó 7 años, por lo cual se distinguen del simple retraso. Tienen alterado los componentes estructurales de la expresión y a veces la comprensión; Se desconoce, actualmente, el origen y la naturaleza exacta de este trastorno. El tratamiento logopédico es el recomendado para acelerar el desarrollo del lenguaje y potenciar su aprendizaje. La intervención debe realizarse lo más temprano posible y ser estable y continua, pero, sobre todo, contar con la familia en el proceso de participación y construcción lingüística y comunicativa.
Un trastorno que suele manifestarse a la hora de aprender a leer y escribir es la Dislexia. Consideramos disléxicos a los alumnos que tienen dificultad para distinguir y memorizar algunas letras, o para colocarlas debidamente, asociar la grafía con el fonema o la falta de estructuración en la frase. Las causa pueden ser múltiples: neurológicas, emotiva, metodológica, auditiva, asociativa, dislexia madurativa, dislexia evolutiva.
Las características de estos sujetos son insatisfecho e inseguros nerviosos y acomplejados, rechazan la lectura y las actividades básicas escolares y tienen dificultad, en general, para el aprendizaje.
Los trastornos del habla y del lenguaje suelen manifestarse en la escritura. La Disgrafía es el trastorno de la escritura que afecta a la forma o significado y es de tipo funcional. Se puede manifestar en niños con capacidad intelectual normal, sin trastornos neurológicos y con buen estimulación ambiental.
La disgrafía motriz afecta a la calidad de la escritura. Los trastornos más frecuentes son: alteración del tamaño de la letra, esparcimiento entre las letras dentro de una palabra, inclinaciones defectuosas, trastornos en la presión de la escritura por defecto o por exceso, de fluidez y el ritmo escrito, de la direccionalidad.
TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN: se considera la comunicación como la transmisión de significado entre individuos, para el que se requiere un proceso de ida y vuelta entre el emisor y el receptor. Se necesita, por tanto, un emisor, un receptor, un canal y un código común, para establecer la comunicación.
El trastorno se produce cuando no hay intención de comunicarse o se dificulta la comunicación con el interlocutor por causas psicopatológicas.
- Disfemia: es un trastorno de la comunicación que consiste en la repetición de sílabas o de palabras, o la dificultad de pronunciar alguna de ellas, lo que ocasiona paros o espasmos en la fluidez verbal.
- Mutismo: o el miedo que el niño tiene a hablar ante determinadas circunstancias, es frecuente en la edad infantil, y a veces, está originado pro la ansiedad que le produce el nuevo entorno escolar. Suele ser transitorio y evoluciona positivamente.
En todos los trastornos del habla, lenguaje o comunicación se debe evitar, porque son inaceptables, las burlas y las recriminaciones. Es importante la colaboración de la familia con la escuela y con el especialista.
Referencias bibliográficas:
- Manual curso: Legislación de la educación especial en España.
Autor: Fátima Lozano Chico
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