Aproximadamente una persona de cada 1000 nacidas padece sordera severa o profunda bilateral por lo que el 1 por 1000 son candidatos a someterse a un implante coclear. Los primeros se colocaron hace unos 40 años y actualmente hay más de 50000 personas implantadas en todo el mundo, de los cuales más del 50% son niños. En los últimos cinco años el tamaño del implante se ha ido reduciendo de forma considerada. Para su mejor aprovechamiento, se necesita un periodo de condicionamiento y aprendizaje con el fin de ayudar al cerebro a realizar lo que hará de manera natural si no fuese sordo, esto es, darle sentido a los sonidos para estructurar patrones perceptivos.
¿Qué es un Implante Coclear? Es un transductor que transforma las señales acústicas en eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Éstas son procesadas a través de las diferentes partes del Implante, que son una parte interna, compuesta por el receptor-estimulador y los electrodos implantados quirúrgica mente en el oído. La otra parte por la que está formada el Implante es una parte externa, compuesta por un micrófono, un mini procesador de la palabra, un cable y un transmisor y actualmente disponemos de un aparato retroauricular donde se ubican micrófono y procesador en el mismo dispositivo. El Implante coclear se encarga de recoger el sonido por medio de un micrófono situado en la oreja. Las señales se transmiten mediante un cable a un procesador de la palabra que selecciona y codifica los sonidos útiles, la información se envía al receptor implantado quirúrgicamente el cual estimula los electrodos y a su vez éstos a las fibras nerviosas llevando la información a la corteza cerebral.
Un buen candidato al Implante Coclear es aquel que presenta sordera neurosensorial bilateral profunda o total con la imposibilidad de sacar beneficio de una prótesis auditiva convencional y que presente plena convicción de que la mejoría que le vaya aportar el implante le beneficie personal y socialmente. Además otro candidato ideal será una persona oralista y con un buen nivel de lectura labial. Por ejemplo, una persona que sea sorda, hija de padres sordos y cuya lengua sea el lenguaje de signos, se piensa que no es el mejor candidato para llevar el implante, por el mero hecho de que puede entrar en contradicción con su realidad. Sin embargo, una persona sorda, hijas de padres oyentes, cuyo entorno desconoce el lenguaje de signos, sí que es un buen candidato, eso sí, necesitará mucho más tiempo de rehabilitación.
¿Qué beneficios presenta el Implante Coclear? Una persona implantada, recupera la capacidad de sensación auditiva. Su oído empieza a distinguir diferentes sonidos o ruidos, percibiendo mejor los sonidos y ruidos cotidianos, siendo capaz de seguir las conversaciones normales de una forma mejor con la ayuda de la lectura labial y por supuesto le mejora su voz, ya que al oirse puede controlarla.
El Implante Coclear hace que mejore la calidad de vida del paciente, permitiéndole volver a entender el habla, hablar por teléfono, ver la televisión... pudiendo llevar una vida absolutamente normal.
Fuente: www.implantecoclear.org
www.observatorio.cnice.mec
F.D.O: Mª Inmaculada Llanos García
Maestra de Audición y Lenguaje.
DNI: 79260194D



