Muchas veces nos quejamos del incremento del fracaso escolar, ante esta situación nos debemos preguntar qué es lo que está fallando.
Durante las horas de tutoría, y siguiendo la información y los cuestionarios proporcionados por el departamento de orientación, hemos hecho un estudio en el cual se ha observado que muchos de los alumnos aunque dedican horas al estudio fracasan en sus exámenes porque no saben estudiar, no dominan las técnicas del subrayado, no saben hacer esquemas, tienen problemas a la hora de discernir cuales son las ideas principales de las secundarias…
Además muchos de ellos no tienen un hábito de estudio, estudian simplemente el día antes del examen, tampoco tienen un lugar específico para estudiar, apartado de la televisión y de cualquier distracción e iluminado por la luz natural.
Muchos de ellos declaran abiertamente que no disponen de herramientas para aclarar dudas, como diccionarios o internet, otros sin embargo aunque lo tienen no las utilizan como herramienta de investigación, simplemente se estudian las definiciones de memoria aunque no sepan lo que significa, por lo cual se les olvida rápidamente.
Su capacidad de comprensión está muy limitada porque su nivel de léxico es muy reducido, no leen, y no se encuentran motivados para investigar en la materia objeto de estudio.
Por lo tanto para resolver este problema que afecta cada vez más a nuestros jóvenes habría que enseñarlos a aprender a aprender, es decir que utilicen herramientas que les permitan aprender de una forma más satisfactoria.
También es verdad que no es suficiente contar un sistema de estudio adecuado. La propia actitud del alumno ante el estudio también entra en juego, ya que no es lo mismo aquel alumno que escucha y pregunta dudas, que aquel que se limita simplemente a escuchar adoptando una actitud pasiva en clase.
No se trata simplemente de contar con un tiempo determinado dedicado al estudio, sino que lo realmente importante, es tratar de que el tiempo invertido y el esfuerzo no sean en balde. Hay que sacarle el máximo rendimiento posible ya que el éxito no se mide en tiempo sino en eficacia.
Aprender a estudiar de una forma adecuada es algo que no solamente sirve para aprobar exámenes en la juventud sino que es algo que nos va a servir durante toda la vida
Miriam Santiago Morales
Profesora de Filología Inglesa



