Toda decisión que se adopta en el currículo tiene sus consecuencias en la organización, toda decisión que se adopta en la organización tiene sus consecuencias en el currículum. En razón de este principio, generalmente reconocido, es necesario que ampliemos nuestra atención hacia los elementos organizados de los centros que pueden contribuir a mejorar nuestra atención a la diversidad.
Nuestra aproximación debe comenzar por recordar que las instituciones educativas configurar un medio ambiente artificial que no resulta igualmente favorable para todo el alumnado.
La escuela es la institución educativa por excelencia, aunque no es la única institución educativa. Por escuela vamos a entender aquí una institución donde se desarrollan sistemáticamente las actividades conducentes a asegurar la transmisión educativa del conocimiento y la cultura considerados como socialmente útiles.
En cuanto institución social, la escuela se caracteriza por que las actividades que se desarrollan en ella están socialmente reguladas, de tal modo que sus protagonistas aparecen sujetos a roles, funciones y normas. Es decir, como otras instituciones, la escuela posee un sistema de reglas.
Pero en cuanto institución, la escuela también viene definida por un conjunto de elementos ordenados, sujetos como tales a una determinada organización, de tal modo que las actividades y relaciones que se establecen no sólo están regladas sino que están organizadas, siendo esta organización la que les transmite el orden.
En opinión de Fernández (1994), la institucionalización de las relaciones educativas trajo importantes consecuencias:
La creación de ambientes artificiales y el aislamiento de los ambientes sociales.
La delegación de funciones en personas especializadas.
La definición de metas, condiciones y requerimientos propios de esas instituciones.
La selección y transmisión de saberes.
La asignación de tiempos y espacios propios.
La creación de símbolos y distintivos propios.
Todos los elementos mencionados, que hacen de la escuela una institución, determinan lo que llamamos las condiciones de escolarización. Pues bien, son esas condiciones las que es necesario considerar cuando tratamos de satisfacer las necesidades educativas de los sujetos educados, ya que hay sobradas evidencias de que las mismas condiciones de escolarización no son adecuadas para todos los sujetos.
Las condiciones de escolarización que un centro es capaz de crear para lograr una adecuada atención a la diversidad guardan una estrecha relación con el uso que hace de su autonomía y, en consecuencia, con la calidad de la educación que está en condiciones de ofrecer a su alumnado.
Los cambios que se introduzcan en las condiciones de escolarización de los sujetos que afecten a cualquiera de los componentes de la organización escolar constituyen lo que hemos dado en llamar adaptaciones organizativas. Así, mientras que un cambio en los objetivos, los contenidos, las actividades, o los recursos didácticos son adaptaciones curriculares, el cambio en las formas de agrupamiento, o en la actuación conjunta de docentes, o la utilización de los espacios y tiempos escolares son, para nosotros, adaptaciones organizativas.
Fuente: Aguaded, M.C.; Boza, A.; Fondón, M.; Ipland, J.; Salas, M. (1998): Integración: didáctica y organización. Huelva. Hergue ediciones.
F.D.O: María del Carmen Portillo González
DNI: 33.976.793 – C
Psicología y Pedagogía



