Una teoría educativa que nos permitiera comprender el papel de todos los agentes educativos como constructores de la práctica, sus múltiples condicionamientos y determinaciones, así como sus intereses, pensamientos y prácticas, nos sería de gran utilizad para definir una estrategia de atención a la diversidad. Sin embargo, sabemos que no es necesario que esa teoría esté totalmente definida para ponernos a caminar.
Por el momento, es importante saber que definir una estrategia de atención a la diversidad representa una oportunidad inmejorable de unir dos vías de desarrollo del conocimiento y la práctica educativa: la vía de la atención a los estudiantes con necesidades educativas especiales y la vía de la mejora de la calidad de los centros educativos; y que la clave de esa relación se encuentra en el concepto de necesidades educativas especiales y en su corolario lógico: la educación se transforma en un modo de satisfacer necesidades.
En buena medida, la irrupción del concepto de necesidad educativa en la teoría y la práctica pedagógicas, puede estar relacionado con el Informe Warnock (1978). Para los autores de este informe, una necesidad educativa especial es aquella que requiere al menos de una de las siguientes decisiones:
· Dotación de medios especiales de acceso al currículo.
· Un currículo especial o modificado.
· Especial atención a la estructura social y al clima relacional en los que se produce la educación.
La aparición de este concepto supuso un desplazamiento del interés de los educadores desde las discapacidades de los alumnos hacia las posibilidades y limitaciones de la condiciones de escolarización, de modo que más que considerar a los niños y niñas como portadores de necesidades educativas, se considera que son los sistemas los que se enfrentan a la necesidad de arbitrar respuestas educativas especiales.
El concepto de necesidades educativas especiales ha sido, desde el momento de su formulación, revisado y reformulado por muchos autores, hasta llegar a una conclusión propuesta por Gross (1993) que, desde nuestra perspectiva, nos parece muy interesante: se trata de asumir el concepto de necesidad sin ningún otro calificativo.
La atención a la diversidad, desde la perspectiva que nos ofrece el círculo virtuoso adoptará formas diferentes teniendo en cuenta las características de los sistemas e instituciones en que se desarrolle. Los sistemas educativos condicionan la capacidad de respuesta de las instituciones educativas, al fijar las condiciones de las que han de partir para elaborar sus respuestas.
Fuente: García Pastor, C. (1992): La investigación sobre la integración. Salamanca. Amaru.
F.D.O: María del Carmen Portillo González
DNI: 33.976.793 – C
Psicología y Pedagogía



