Es difícil mantener la atención y la concentración en un mismo tema durante un largo periodo de tiempo. Son muchas las distracciones que generalmente nos rodean, a veces consciente o inconscientemente nos alejamos del tema que estamos estudiando y cuando nos damos cuenta estamos pensando en otra cosa completamente distinta. Es como cuando empezamos una conversación que sabemos con tema empieza, pero nunca como termina.
El grado de concentración está íntimamente relacionado con la motivación, con las ganas y la necesidad de aprender algo, obviamente si estamos estudiando algo que no nos interesa, o que no le vemos ningún sentido práctico la concentración disminuye en gran medida. Por lo contrario la concentración aumenta cuando el tema tratado está relacionado con nuestros intereses. Cuando le hablo a mis alumnos de coches o de deportes su atención es captada inmediatamente, al igual que cuando hablo con mis alumnas de moda, pero sin embargo ocurre todo lo contrario cuando empiezo a explicar algún concepto gramatical.
En muchas ocasiones los profesores tienen que buscar el sentido práctico de la materia que están enseñando, para ser capaces de captar la atención de sus alumnos, presentar las actividades de forma atractiva y dinámica, conectándola con el sentido pragmático de la vida.
A menudo me encuentro con alumnos que me preguntan “¿maestra para quiero el inglés si yo no voy a ir al extranjero ni na?”, nuestra tarea consiste en ampliar los conocimientos de nuestros alumnos y hacerles ver que el mundo es algo más de lo que tienen a su alrededor, que es necesario que lo conozcan para que aumente su nivel cultural y se formen como personas inmersas en una sociedad altamente competitiva.
La concentración no puede ser impuesta, si el individuo no quiere entender algo, consciente o inconscientemente va a buscar distracciones que lo alejen del tema tratado.
Las distracciones son tantas que y de tan diferentes formas que cualquier tipo de actividad que requiera una mayor concentración de lo habitual suele chocar con el muro infranqueable de la pereza.
Algunas personas acuden a cursos de meditación, para aprender a evadirse de sus problemas cotidianos y relajarse durante unos instantes, desean descansar la mente durante unos minutos, para que después sean capaces de transmitir esa relajación a su vida diaria, ¡quien no necesita un curso de estos!.
Miriam Santiago Morales
Profesora de Filología Inglesa



