En la sociedad en la que estamos inmersos se hace imprescindible y necesario el poder procesar grandes cantidades de información efectivamente y rápidamente.
Cuando leemos además de procesar información abordamos procesos cognitivos que son universales y que se producen en nuestra mente, así en nuestra mente aparecen representadas un conjunto de ideas que se suceden para representar lo que estamos leyendo como si se tratara de una película.
La intención que tengamos a la hora de leer un texto influye en nuestra captación, así podemos buscar la idea principal, algún dato específico o podemos leer para emitir una crítica.
A nuestros alumnos les enseñamos varios tipos de estrategias a la hora de enfrentarse a un texto para que la lectura sea más eficiente:
Predecimos de qué puede tratar el texto mediante:
· La lectura del título o de los subtítulos.
· El visionado de las imágenes que rodean al texto en el caso de que las haya.
· Inferimos la idea principal a través de la lectura del título y a través de la lectura de las primeras líneas del primer párrafo y las últimas líneas del último párrafo (skimming).
Nos aseguramos si nuestras predicciones son correctas con una lectura rápida del texto, y ahora volvemos a confirmar la idea principal del texto.
Pasamos a realizar una lectura más exhaustiva párrafo por párrafo, si tenemos dificultad podemos relacionarlo con la idea principal que hemos inferido anteriormente, deducimos palabras nuevas por el contexto y buscamos información específica (scanning).
Cuando leemos con la intención de memorizar y de aprender, utilizamos una serie de estrategias que procesan la información, analizándola mentalmente y entendiéndola, si memorizamos sin comprensión, no se produce aprendizaje y rápidamente será olvidada, sin embargo cuando entendemos lo que leemos la información pasa a nuestra memoria a largo plazo.
Para aprender una información es necesario organizar las ideas, construyendo esquemas en el cual aparezca la idea principal junto con las ideas secundarias.
El resumen y el mapa conceptual contribuyen a pasar lo que leemos, de la memoria a corto plazo a largo plazo, de esta forma no se olvida.
Los mapas conceptuales son una organización jerárquica de las ideas y se realizan clasificándolas de acuerdo a su importancia.
Los resúmenes son síntesis que pueden ser personales (cuando agregamos nuestros criterios previos) o textuales (cuando establecemos en forma de paráfrasis la idea del autor, sin cambiar su significado).
De esta forma nuestros alumnos estarán aprendiendo significativamente, integrando la nueva información en las estructuras de conocimiento que poseen.
Es importante identificar los diferentes tipos de estructura que pueden presentarse en un texto, pues esto ayuda a predecir el tipo de información que se puede esperar. Así podemos encontrarnos con un texto:
· Secuencial o procedimental: el texto dice cómo hacer algo.
· Enumerativo: establece una lista de cosas relacionadas con el tema y describe cada una de ellas.
· Descriptivo: describe a algo o a alguien.
· Comparación o contraste: enseña las semejanzas o las diferencias entre dos temas.
· Causa/efecto: el texto da las razones del por qué algún suceso ocurre.
· Problema/solución: el texto presenta un problema y establece soluciones.
Si bien estas no son todas las estrategias que nos ayudan a comprender y procesar la lectura, son algunas de las que debemos tener presentes a la hora de ser lectores eficientes.
Bibliografía:
Poggioli, L. (sf) Estrategias de adquisición de conocimiento. Disponible en http://www.fpolar.org.ve/poggioli/poggio25.htm
Miriam Santiago Morales
Profesora de Filología Inglesa



